Moonee (Brooklynn Prince desconcertantemente natural para ser su primera aparición ante la cámara) es una niña que sueña con ir a Disney World. Pero lo más cerca que ha estado del país de los sueños infantiles es en un cutre motel de las afueras de Orlando. Allí, en el Magic Castle Motel vive con su madre Halley (Bria Vinaite), una mujer muy joven, soltera y a la deriva que se busca la vida trapicheando siempre al borde de la legalidad.

Tan cerca, pero tan lejos del mítico parque de atracciones de Orlando, Moonee se pasa el día de un lado para otro sin control, haciendo pillerías y jugando con su amiga Jancey (Valeria Cotto) en un escenario en el que el alcohol, las drogas y la prostitución forman parte del día a día.

Lo más parecido que Moonee tiene a un padre, la única persona que entre regañinas y cariños intenta ejercer algo de sosiego en su vida, es Bobby (Willem Dafoe, una vez más magnífico), el gerente del motel, un buen hombre cauto y diligente que actúa como una especie de ángel de la guarda.

En medio del desbarajuste, ese verano otra niña de la misma edad que Moonee se muda a una vivienda próxima y todo apunta a que se avecinan días inolvidables. Pero…

Sean Baker (Tangerine, 2015) dirige ésta, su sexta película, que co-escribe con Chris Bergoch (Starlet), para dejarnos ante una agridulce reflexión, más agria que dulce, sobre las sutiles fronteras entre las luces y las sombras. Un retrato de los olvidados, ¡tantos!, de lo que se vendió como “el sueño americano”.

El propio Baker lo deja claro: “La clave del filme es la extrema ironía que supone ver a unos niños que viven en la miseria a pocos minutos de la fastuosidad de Disney World”.

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The Florida Project

Dirección: Sean Baker
Guión: S. Baker y Chris Bergoch
Intérpretes: Brooklynn Prince, Bria Vinaite, Willem Dafoe, Mela Murder, Valeria Cotto, Christopher Rivera, Caleb Landdry Jones
Fotografía: Alexis Zabe
Música: Lorne Balfe
EE.UU. / 2017 / 105 minutos
Distribuidora: Diamond Films