En ella se expondrán Flora y Flora meretrix, dos magníficos óleos sobre tabla realizados por Giuseppe Arcimboldo (Milán, 1526-1593) en 1589 y alrededor de 1590, respectivamente, pertenecientes a colecciones privadas y nunca antes mostrados en público.

Se trata de dos de sus características teste composte, “cabezas compuestas” realizadas con un virtuosismo miniaturista excepcional a base de flores, pequeños animales y otros elementos del mundo natural relacionados con el asunto a representar pero únicamente reconocibles al contemplar de cerca las obras.

Fantasía e ingenio

La fantasía e ingenio de la obra de Arcimboldo fascinó a sus contemporáneos, pero tras su muerte su obra cayó en un olvido del que no saldría hasta los años treinta del siglo pasado, cuando Alfred H. Barr Jr., el fundador y primer director del MoMA de Nueva York, lo reivindicara como precursor de surrealistas y dadaístas y lo emparejara con estos en la célebre exposición Fantastic Art, Dada, Surrealism (1936-37).

A partir de entonces, historiadores y especialistas recuperaron el personalísimo estilo de Arcimboldo y lo consagraron como uno de los grandes artistas del siglo XVI.

La Fundación Juan March cuenta en esta ocasión con la colaboración especial de Miguel Falomir, jefe del Departamento de Pintura Italiana y Francesa (hasta 1700) del Museo Nacional de Prado, autor del texto principal de la publicación que acompaña la muestra.

Lynn Roberts y Paul Mitchell firman un segundo texto sobre los marcos de ambas pinturas.

La única obra de Arcimboldo que se conserva en España es La Primavera de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).