En los años setenta, Vandrés fue una de las galerías españolas más activas y reconocidas, bien conectada con los circuitos internacionales a través de su programa de exposiciones de artistas nacionales y extranjeros. En este periodo conflictivo, cuando todas las actividades estaban bajo el radar del gobierno y/o la iglesia, muchos artistas y creadores hicieron su camino más allá de las fronteras. Cada movimiento estaba bajo escrutinio, y es en este contexto en que los fondos de la galería, que contienen la historia de la colaboración especial de Muntadas y Vandrés, revelan los mecanismos tempranos y tenaces de subversión codificados en su obra.

Su primera exposición en 1971 con Vandrés marcó el inicio de una larga relación profesional y personal que iría más allá del cierre de la galería en 1980. Alrededor de ese tiempo, Muntadas se trasladó a Nueva York, donde compartió un loft en el Soho con Miralda. Parte integrante de la comunidad más reivindicativa, sus contactos con Charlotte Moorman, creadora del New York Avant Garde Festival, y Allan Kaprow, del Grupo Fluxus, abrieron el camino a su invitación y performances excepcionales en la galería de Madrid. Muntadas expondría de nuevo con Vandrés en 1974 y 1980.

Con el tiempo su trabajo se había alejado del objeto y su práctica se volcó en proyectos conceptuales como Private/Public >< Visible/Invisible, ejerciendo desde sus inicios su mirada investigadora y analítica incitando a la participación, forzando una lectura entre líneas, rechazando la inercia y complacencia, y a menudo con ironía, transgrediendo el statu quo por provocación y/o confrontación.

Tres periodos

Antoni Muntadas 2Muchos de los trabajos expuestos en la Galería José de la Mano están muy detallados en archivos especiales compilados por Muntadas y enviados regularmente desde todo el mundo a la galería. Siguiendo la cronología y partiendo de los reconocimientos corporales de las experiencias sub-sensoriales (tacto, olfato y gusto) para llegar a la reconocida “droga de las masas” del lenguaje televisivo y su criptología, la obra de Muntadas se puede dividir en tres periodos principales: de 1971 a 1973, años que el artista describe como el Micro-environment (Micro-ambiente); 1973-75, el Macro-environment (Macro-ambiente); y a partir de 1976, el Invisible Environment (Media Landscape) [Ambiente invisible (Paisaje mediático)].

La exposición en la galería sigue esta cronología para presentar la colección de documentos, añadiendo proyecciones como las diapositivas de Experiencias subsensoriales y los vídeos de los proyectos A través de Latino-América, Pamplona-Grazalema, Emisión-Recepción y Confrontaciones.

Hay que destacar en esta selección proyectos individuales, libros de artista, collages, diagramas y planos de instalación, así como las 15 heliografías de varios proyectos que en su momento formaron parte de una propuesta de edición múltiple que no se produjo y que ahora se ha podido retomar para esta exposición.