En los 276 números que se publicaron de la revista participaron artistas de la talla de los mencionados y se publicaron textos, además de los citados, de Gregorio Marañón, Carles Riba, Dámaso Alonso, Miguel Ángel Asturias, Ezra Pound, Jean Genet y Antonio Buero Vallejo, entre otros. Con muchos de ellos Cela mantuvo relaciones de amistad estrecha e intercambió una amplia correspondencia, como la mantenida con Jacqueline Picasso, de la que se da muestra en la exposición.

Camilo José Cela Conde, presidente de la Fundación Charo y Camilo José Cela, y María Toral, experta en vanguardias de los 50, comisarían esta muestra en la que han querido poner de relieve el compromiso de la revista con la literatura y el arte en unos años en los que la política alzaba barreras para una parte significativa de los creadores. En palabras de Cela Conde, “la revista dio cabida a autores y artistas muy diversos en un momento en particular difícil, tras el fin de la Guerra Civil. Allí se publicaban textos de escritores exiliados como Rafael Alberti, Max Aub o Luis Cernuda, y se daba la bienvenida a colaboraciones en otras lenguas de España además del castellano”.

Unir dos mundos

La revista tuvo también actividad editorial, publicando libros considerados de bibliófilo, como Joan Miró. Dibujos y litografías o Gavilla de Fábulas sin amor, fruto de la colaboración entre Cela y sus amigos pintores, con los que mantuvo una larga relación de complicidad. El número 37 de Papeles de Son Armadans fue dedicado a El Paso, grupo clave de la vanguardia artística española de posguerra, y los versos nacidos en las Conversaciones Poéticas de Formentor fueron también difundidos por la revista en forma de poemas ilustrados por el propio Cela y Rafael Canogar, Manolo Millares, Antoni Tàpies, Antonio Saura o Manuel Viola, con la portada a cargo de Joan Miró.

Acuarelas, litografías, esculturas, dibujos y originales nunca expuestos con anterioridad pueden verse en la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes de Madrid en esta muestra organizada por la Fundación Charo y Camilo José Cela junto al CBA y con el respaldo de Endesa, que, según Cela Conde, recupera “una faceta poco conocida de mi padre, la de unir los dos mundos de la creación artística y literaria usando como herramienta la publicación que dirigió durante más de 25 años”.