Mediterráneo. Una Arcadia reiventada. De Signac a Picasso revisa la influencia del Mare Nostrum como fuente para un nuevo clasicismo y una renovación formal, así como tema de paisajes y escenas costumbristas, en el arte de finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.

Las obras expuestas abarcan desde el posimpresionismo al simbolismo, el noucentisme catalán, el fauvismo o el clasicismo revisitado del período de entreguerras. Este territorio redescubierto protagonizará buena parte de la producción de numerosos pintores y escultores españoles y franceses del período, como Signac, Matisse, Bonnard, Picasso, Sunyer, Torres-García, Sorolla, Anglada-Camarasa y Mir, entre muchos otros. Un espacio en el que encontrarán una luz intensa que estimula vibrantes experiencias cromáticas.

Cultura común

Pero, sobre todo, “el Mediterráneo representará una identidad artística compartida, la esencia de una cultura común que, rodeada del aura mítica de una edad de oro perdida y reencontrada, ofrecía un punto de partida al que poder regresar para inventar un arte nuevo desde los orígenes, en los inicios de la modernidad y en plenas vanguardias, y que supondrá la reafirmación de los artistas como herederos modernos del antiguo Mare Nostrum”, señala la directora Artística del Museo y comisaria de la muestra, Lourdes Moreno.

La exposición forma parte del proyecto internacional Picasso-Méditerranée, una iniciativa del Musée National Picasso-Paris que incluye exposiciones, actividades e intercambios científicos y en la que participan más de setenta instituciones internacionales.

Así, las obras reunidas provienen de, entre otras instituciones, la Colección Carmen Thyssen, el Musée National Picasso-Paris, el Centre Pompidou, Musée de l’Orangerie, el Musée de l’Annonciade, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Museu Nacional d’Art de Catalunya, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Sorolla, el Museu Picasso Barcelona, el IVAM, Es Baluard y la Fundación Casa Natal de Picasso.