La obra de Duato fue una de las más representadas y aplaudidas durante su etapa de director de la CND. De esta manera vuelve a la institución siete años después de su última inclusión en la programación. Duato introduce a modo de homenaje música y versos de los siglos XV y XVI, donde la danza refleja la cultura de su tiempo.

Hikarizatto, de Itzik Galili, es el ballet más joven de los tres, denominado “ballet extremo”. Contará con veinte bailarines acompañados de música de percusión estilo taiko, campanas, platillos y baquetas que aportan un aura de misterio a la coreografía.

Gods and Dogs, del maestro checo Jirí Kylián, reflexiona sobre el individuo enfrentándose a la realidad y a sus intentos de dominar o evitar las dificultades y los motivos para elegir una u otra ropa. “Esta frontera me fascina, la que se traza entre lo normal y la locura, entre la salud y la enfermedad, así como las normas que determinan lo que está de un lado o del otro”, explica Kylián, de quien la CND ha llevado a escena más de diez ballets a lo largo de su historia.

Y después de Madrid, la CND vuelve a hacer la maleta y completa la temporada con cuatro plazas de excepción. Así presentará un programa similar en Las Palmas de Gran Canaria, bailará la celebrada versión de Johan Inger de Carmen en Gotemburgo y el Festival de Granada y regresará con el virtuosismo de Una Noche con Forsythe a Montpellier.