La búsqueda en los márgenes y un enfoque más experimental propios de La Casa Encendida han casado con la visión independiente del director de Mi Idaho privado, Elephant o Gerry, que ya en los años 70 comenzó una andadura orbitando alrededor del sistema hollywoodense.

Tras estudiar en Providence decidió marchar a Nueva York para pedir permiso al escritor beat William S. Burroughs para hacer una película sobre uno de sus libros. “Me atraía la búsqueda inquieta de los personajes de Kerouac. Burroughs hablaba sobre armas y venenos de serpiente, mientras que Allen Ginsberg contaba sus experiencias con el propósito de transmitirlo a la siguiente generación”.

Las 400 polaroids que pueden verse en el espacio diseñado por el comisario Matthieu Orléan muestran a cientos de actores, escritores y anónimos (Burrougs, Bruce Weber, David Bowie…) que desfilaron delante de Van Sant durante los castings de sus primeras películas de los 80.

El porqué de la inclusión de la pintura en esta exposición se puede explicar con las palabras del propio artista: “Cuando ruedo mis películas, la tensión entre la historia y la abstracción es esencial. Esto se debe a que aprendí cine a través de películas creadas por pintores, de su forma de cambiar el cine sin plegarse a las reglas tradicionales que lo gobiernan. Para mí la clave nunca radica en lo que la industria dice que se debe o no se debe hacer. Y eso es lo que me sigue preocupando en la actualidad”.

El director estadounidense explica sucintamente algunos detalles de su carrera, desde los 70 hasta su punto de vista actual: “En los 70 hice un viaje por Europa muy interesante, llegué a estar en Madrid, en El Prado. […] No tengo una película favorita de entre las que he hecho, siempre tengo la misma relación con ellas. […] Leo noticias a diario y pienso que podrían ser una película. […] No veo una gran distinción entre el cine independiente y el de Hollywood. El cine es el cine, y nosotros intentamos hacer películas. Aunque hoy es más difícil encontrar financiación que hace 20 años.

Asombro

El cine de Gus Van Sant es una muestra de la historia americana posmoderna (pospop, pos Nuevo Hollywood, posmilitante). Sus películas provocan asombro y sus complejas estructuras narrativas (en forma de mosaicos o de collages), igual que sus cambios de tonalidad, producen un cine disonante donde la melancolía y el humor nunca son concebidos como opuestos.

Este cineasta de múltiples caras es el director de una rica filmografía de obras heterogéneas de una extrema diversidad. Como si, película tras película, Van Sant reinventara todo su cine. Por ello nos preguntamos si es el mismo director el que ha filmado los tiempos de la masacre de Elephant o contado la vida del militante gay Harvey Milk. Si es el mismo quien ha filmado la juventud con seriedad (Elephant, Paranoid Park) y los padres de la beat generation como unos enfants terribles.

Pero la muestra no solo trata de aproximarse al cineasta a través de su filmografía, en la que se incluyen sus filmaciones más experimentales en las que evoca a su ciudad de adopción Portland y en las que ya muestra algunas de las principales influencias que moldearon su estética, entre otras la generación beat y el escritor William S. Burroughs, sino también mediante una extensa selección de sus fotografías Polaroids. Incluso después de haber abandonado su Polaroid a finales de la década de 1990, siguió haciendo fotografías, especialmente para revistas de moda y diferentes bandas de rock. Ya que la música, bien compuesta por él mismo o por bandas como Red Hot Chili Peppers o Bowie, es parte importante de su universo.

Sus escritos poéticos han sido también la fuente de inspiración de dos cortometrajes realizados por Van Sant, como The Discipline of DE en 1977. Algunos años más tarde, el cineasta repetirá este ejercicio con Ballad of the Skeletons, filme-collage dentro de la tradición del videoarte.

La filmografía de Van Sant presenta algunos filmes experimentales (cuyo culmen es Mala Noche) autoproducido en sus comienzos y, más tarde, la Tetralogía de la muerte (Gerry, Elephant, Last Days, Paranoid Park), serie de experiencias formales radicales.