La Galería Gaudí de Madrid acoge, del 10 al 21 de mayo, SobrePoligonal, una exposición de Montoya que incluye obras de gran formato concebidas en los últimos años: “Abstracciones geométricas que culminan un proceso de investigación sobre la forma y el color. Un intento de plasmar una especie de geometría humanizante”.

Como confiesa sentir y haber sentido al encarar el reto que supone hacer pública su obra, algo que ha experimentado en sus numerosas exposiciones: “Estoy un tanto inquieto. Es curioso observar la ansiedad que me produce conocer la reacción del espectador ante mis obras. Sensaciones que se pueden transformar en emociones, y estas en conclusiones”.

Con una naturalidad muy alejada de cualquier artificio explica el viaje creativo de su existencia fundamentalmente centrado en el campo pictórico, “pero trabajando otras técnicas plásticas si el discurso del momento lo requiere”. Doctor en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, la pintura de Montoya Alonso transita desde lo figurativo de las primeras obras al abstracto actual, “siempre intentando dar una solución plástica enérgica y rotunda, con suficiente fuerza expresiva”.

Lo dicho, la pasión, la entrega, como eje y motor: “Intento desarrollar mi línea creativa dentro de una reflexión e investigación exhaustiva, principalmente en soportes bidimensionales, como medio de transmisión de emociones e impresiones, las cuales intento conseguir con el diálogo entre el dibujo como estructura y el color como medio de expresión. Como vehículo de comunicación de una íntima realidad interior muy personal marcada por un proceso continuo de búsqueda”. Así es: así lo muestra.