El traductor Miguel Martínez-Lage, de 50 años, ha sido encontrado muerto hoy en su casa de Almería por la Guardia Civil, después de que sus amigos no consiguieran contactar con él en los últimos días. Desaparece uno de los mejores traductores españoles de la literatura escrita en inglés. Los lectores que han leído en la lengua de Cervantes títulos como Desgracia, Cosmópolis, La flecha del tiempo o Alta fidelidad escuchaban tanto su voz como las de Coetzee, DeLillo, Amis o Hornby.
Nacido en Pamplona en 1961, Miguel Martínez-Lage estudió Filología Hispánica en la Universidad de Navarra y en la Autónoma de Madrid y trabajó como asesor editorial y crítico literario. El mayor reconocimiento le llegó en 2008, cuando el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Nacional de Traducción por su versión de 2.000 páginas de Vida de Samuel Johnson, de James Boswell, publicada el año anterior por la editorial Acantilado tras seis años de trabajo de Miguel. Era la primera traducción completa al español de la que muchos consideran la biografía más famosa de todos los tiempos, publicada en 1791.
En 2007 publicó una nueva versión de ¡Absalón, Absalón! (La otra orilla), de William Faulkner. El novelista estadounidense era uno de sus autores preferidos: "Faulkner se traduce de maravilla y con enorme facilidad, por sí solo, si se sabe cómo", escribió en una nota a su traducción. "Basta con ponerse a su servicio, como uno haría con un enemigo más poderoso que él, a cuyas filas se pasa, como buen traidor, sin renunciar, jamás, a sus propias armas, a su bagaje".
Pero tampoco faltan Virginia Woolf, Samuel Beckett o el citado Coetzee entre la larga lista de autores a los que se acercó, de Auden a Bellow pasando por Gerald Brenan, Joseph Conrad, Henry James, Hemingway, Orwell, Poe, Ezra Pound, George Steiner, Steinbeck, R. L. Stevenson, Eudora Welty o William Gaddis.
Entrevista publicada en el Diario de Navarra el 14 de noviembre de 2008. "La traducción es un género literario que se parece mucho a la biografía"


















