Mortier no ha querido perderse los ensayos de La conquista de México, que se representará por primera vez fuera de Alemania, en donde se estrenó en 1992 (aunque también se presentó en versión de concierto en México en 2003), y ha hecho un gran esfuerzo por estar en Madrid a pesar del tratamiento contra el cáncer al que está siendo sometido en Alemania. Tampoco ha querido hablar más allá de la figura de Wolfgang Rihm y de su ópera, aunque sí lo ha hecho abiertamente de su enfermedad y su lucha: «No me gustaría hablar de algunas pesadillas anteriores, ya que es una conferencia sobre Rihm. Sobre mi enfermedad, diré que no estoy curado, pero creo que la mejor forma de superarlo es trabajando y es bueno que la gente que también padece esta enfermedad me vea luchar».

Uno de sus grandes proyectos

Mortier ha relatado que mantiene el contacto con todos sus colaboradores y que trabaja cuando lo necesitan. «Tengo que compaginar el trabajo con la quimioterapia, así que intento establecer con los doctores un programa que me permita estar en los ensayos y con los artistas. En esta ocasión no podré estar en el ensayo general ni en el estreno, pero al menos he venido para los ensayos, que son fundamentales», ha añadido.

La conquista de México es uno de sus grandes proyectos. Recrea uno de los grandes momentos de la historia y está unido a la ópera The Indian Queen de Purcell, que llegará al Real a finales de octubre y princios de noviembre.

«Lo que he pactado con el Teatro Real es seguir con todas mis producciones si mi salud me lo permite. Ayer me vi con Joan Matabosch y tiene mi apoyo para las temporadas 2014-2015 y 2015-2016, aunque serán sus temporadas. Lo único que hemos acordado es mantener las tres óperas de artistas españoles que yo había encargado: El público, de Mauricio Sotelo, con texto de Mario Vargas Llosa; La ciudad de las mentiras, de Elena Mendoza, con textos de Juan Carlos Onetti; y otra sobre un libro de Unamuno compuesta por Alberto Posadas.

 

Motier sobre Rihm y La conquista de México:

  • «Rihm es un compositor no muy conocido en España. Para mí es uno de los grandes compositores alemanes. Tiene 61 años y tiene diabetes, sin embargo ha compuesto unas 400 obras, por lo que en ese sentido se parece a Mozart, que compuso unas 600 (en contraposición con Alban Berg, que escribió 15). Para Rihm, la literatura y todas las artes son muy importantes. Su inspiración viene, por una porte, de Nietzsche, y por otra, de poetas que en su mayoría han terminado locos como Artaud».
  • «Es un hombre no dogmático, es decir, no pertenece a una escuela y escribe música partiendo de su intuición. También encuentra mucho en la música moderna».
  • «Todo el que vaya a ver esta ópera va a sentir que es una composición que sale de situaciones dramáticas. Primero, Rihm costruyó una catedral musical y luego puso los textos de Artaud, un poeta que vivió mucho tiempo en México y que ha creado el teatro de la crueldad. La gente piensa que es un teatro que se acerca principalmente a la sangre, sin embargo, no es verdad, lo que hace es una crítica de la crueldad. El otro escritor del que toma textos es de Octavio Paz».
  • «La Conquista de México sólo se ha presentado en tres ocasiones en Alemania y una en versión concierto en México, por lo que es la primera vez que se estrena fuera de Alemania desde 1992. Creo que el público va a descubrir algo importante cuando vea por primera vez la ciudad de Tecnotichlán, que en su día Cortés comparó con Venecia. Creo que en el futuro, el encuentro de culturas no debe terminar en sangre y esta ópera nos obliga a reflexionar sobre ello».