El jurado ha decidido premiar la obra de Diego Arboleda por ser “extremadamente original, con un brillante sentido del humor y un gran ritmo narrativo. El texto, recreación de una época, está salpicado de referencias literarias e históricas. Destaca por sus personajes sólidos y muy bien construidos, así como por la fina ironía de los juegos lingüísticos”.

Arboleda es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid. En 2008 publicó su primera obra, Tic-Tac, ilustrada por Eugenia Ábalos, y un año después publicó Mil millones de tuberías, ilustrada por Raúl Sagospe, en un estilo mixto que funde ilustración y texto. En 2013 publicó Prohibido leer a Lewis Carroll, ilustrada también por Sagospe. Esta obra mereció el Premio Lazarillo, fue incluida en las principales listas de los mejores libros de 2013: El País, ABC, Boolino, Canal Lector, Libros y Literatura; y recibió el premio de la Fundación Cuatrogatos de Miami que escoge los mejores títulos publicados durante el año anterior, con el fin de destacar y dar mayor visibilidad a libros infantiles que se caracterizan por sus cualidades literarias y plásticas.

El jurado estaba compuesto por Inés Fernández-Ordóñez, designada por la Real Academia Española; Fina Casalderrey, por la Real Academia Gallega; Mariasun Landa, por la Real Academia de la Lengua Vasca; Josep González-Agàpito, por el Instituto de Estudios Catalanes; Itziar Zubizarreta, por la Organización Española para el Libro Infantil y Juvenil (OEPLI); Francisco de Borja Rodríguez, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Mariano Garrido, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); Andrés Sorel, por la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE); Xavier Frías, por el Centro de Estudios de Género de la UNED; Felicidad Orquín, por el ministro de Educación, Cultura y Deporte; y Laura Gallego y César Mallorquí, los dos últimos autores galardonados. Teresa Lizaranzu, directora general de Política e Industrias Culturales y del Libro, ha presidido el Jurado, y Mónica Fernández, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, ha actuado como vicepresidenta.