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El Museo del Prado presenta su 2026

A la manera de Italia, España y el gótico mediterráneo (1320-1420) será la primer gran exposición del año, dedicada a mostrar la enorme influencia de la creación italiana en el paisaje artístico de la Edad Media en los reinos españoles. En cuanto a Mariana de Austria, se enmarca en el año de las “Tres reinas”, en el que el Museo reivindica el papel clave que tienen en su historia Isabel de Farnesio, Cristina de Suecia y la propia esposa de Felipe IV, la primera que tendrá una gran monográfica. El centenario de Rilke, admirador del Greco, Velázquez, Murillo y Goya, da pie a Rilke y el arte español, que junto a una muestra dedicada a Hans Baldung Grien, maestro del Renacimiento alemán, pondrá el foco en la rica tradición cultural de Centroeuropa.

EDIFICIO JERÓNIMOS SALAS A-B

A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420) [1]

26 mayo – 20 septiembre 2026. Comisariado: Joan Molina Figueras, jefe de Colección de pintura europea hasta 1500.

Virgen de Tobed con los donantes Enrique II de Castilla, su mujer, Juana Manuel, y dos de sus hijos, Juan y Juana?. Jaume Serra. 1359 – 1362. Temple sobre tabla. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Sin Italia es difícil comprender el paisaje artístico de finales de la Edad Media en España. La llegada de artistas y la importación de obras hizo que toda una serie de innovaciones estéticas, técnicas e iconográficas del Trecento imprimieran una profunda huella en la cultura visual de los reinos peninsulares. También contribuyeron a ello destacados maestros españoles que, a través de unas fórmulas eclécticas e híbridas, alumbraron declinaciones originales de los modelos italianos. Su sofisticación técnica y matérica unida a la capacidad para generar nuevas propuestas formales, tipológicas y temáticas fascinó a los más refinados espectadores de la época, siempre atentos a soluciones renovadoras y exóticas. En un mundo de fronteras permeables, las dos orillas del Mediterráneo occidental fueron el escenario de viajes de ida y vuelta donde las creaciones de los maestros y la mirada de los espectadores estuvieron marcadas por el mestizaje artístico propio de unas identidades mediterráneas.

El objetivo de la muestra es acercar un fascinante periodo artístico a un público amplio mediante unos discursos centrados en la superación del debate entre centro y periferia; el uso de la técnica como medio de expresión en las obras de lujo; los intercambios artísticos derivados de las rutas comerciales y las redes diplomáticas; los diálogos de la nueva cultura gótica con el mundo islámico; o, en fin, la necesidad de sustituir las categorías historiográficas tradicionales por visiones más poliédricas y heterogéneas.

Para ello la exposición contará con más de un centenar de obras de diversas técnicas, muchas de ellas poco conocidas, y algunas nunca expuestas. Junto a obras de relevantes maestros italianos, como Ambrogio Lorenzetti, Gherardo Starnina, Lupo di Francesco, Barnaba da Modena, Andrea di Petruccio o Geri Lapi, se contará con las creaciones de personalidades autóctonas, caso de Ferrer y Arnau Bassa, los hermanos Serra, Pedro de Córdoba o Miquel Alcañiz.

Mariana de Austria [2]

1 diciembre 2026 – 28 marzo 2027. Comisariado: Noelia García Pérez, catedrática de Historia del Arte, Universidad de Murcia.

Mariana de Austria, reina regente. Juan Carreño de Miranda. Hacia 1670. Óleo sobre lienzo. Madrid, Museo Nacional del Prado.

En los últimos años, el Prado ha mostrado su compromiso con la visibilización del papel de la mujer en el mundo del arte, tanto en su papel de creadora como en el de sujeto de la mirada masculina. Este compromiso se ha materializado en exposiciones monográficas, itinerarios por su colección, reuniones científicas, conferencias, becas especializadas y, más recientemente, con el proyecto El Prado en femenino, centrado en el estudio de las patronas de las artes: mujeres que impulsaron la institución y contribuyeron de manera decisiva a la formación de sus colecciones.

En este contexto prepara Mariana de Austria, la primera exposición que dedica a una promotora artística, que se presentará en las salas A-B del Edificio de los Jerónimos, espacio reservado a las grandes muestras temporales.

Con esta muestra acomete un ambicioso proyecto con dos objetivos principales: por un lado, trazar la creación y evolución de la imagen de la reina a lo largo de las distintas etapas de su vida y de su ejercicio del poder y, por otro, mostrar la promoción y difusión de esa imagen en uno de los momentos más decisivos de Monarquía Hispánica.

Gracias a una cuidada e ilustrativa selección de en torno a cien obras –que incluyen pinturas, esculturas, medallas, textiles, manuscritos iluminados y grabados–­ esta muestra permitirá al visitante explorar las principales estrategias iconográficas empleadas por Mariana de Austria y sus pintores de corte para construir y promover una imagen pública que legitimara su posición, fortaleciera su autoridad en un contexto político tan complicado como adverso y difundiera su poder entre las cortes europeas que contemplaban expectantes el desenlace de una corona cuyo heredero presentaba serios problemas de salud.

Estas estrategias, lejos de surgir de la nada, se nutren directamente de las principales tradiciones iconográficas empleadas por las mujeres Habsburgo durante más de dos siglos para representar el poder femenino. Mariana supo aprovechar y adaptar ese legado visual reinterpretando esos modelos para reclamar su propio lugar en la historia.

EDIFICIO JERÓNIMOS SALAS C-D

Prado. Siglo XXI [3]

9 junio – 27 septiembre 2026. Comisariado: Alfonso Palacio, director adjunto de Conservación e Investigación, y Elena Cenalmor, técnico de Museos en la Dirección Adjunta de Conservación e Investigación.

Propondrá un recorrido por el proceso de transformación experimentado por el Prado en el último cuarto de siglo. A través de las obras adquiridas en este tiempo y de un conjunto de confrontaciones estadísticas, objetuales, fotográficas y documentales, se presentará la historia de un museo activo y en movimiento: una institución viva y abierta que, apoyada siempre sobre el trabajo desarrollado por las generaciones anteriores, ha alcanzado en estos últimos veinticinco años, sin lugar a dudas los de su mayor desarrollo, una posición de referencia entre los grandes museos del mundo.

En este relato, las obras reunidas, una selección representativa de las incorporaciones realizadas, centrarán la atención en la esencia del Museo, aquello que lo singulariza por encima de cualquier otro factor: su colección, que nunca ha dejado de crecer y que sigue año tras año en continua expansión.

Rilke y el arte español [4]

17 noviembre 2026 – 7 marzo 2027. Comisariado: Javier Arnaldo, director del Centro de Estudios, y Javier Barón, jefe de colección de Pintura del siglo XIX.

Para conmemorar el centenario del fallecimiento de Rainer Maria Rilke (1875-1926), el Museo está preparando una exposición que explorará la importancia que tuvo para él su experiencia de la pintura española, que ya aparece en sus obras juveniles dedicadas a Velázquez (un soneto de 1895) y a Murillo, y se consolida después, sobre todo a través de la profunda influencia que ejercieron las obras del Greco, y del interés que suscitaron las de Goya.

Rilke pudo ver obras de ambos en las colecciones de Viena, Múnich y Berlín. Visitó la exposición dedicada al Greco en el Salon d’Automne de París de 1908, donde conoció en persona la Vista de Toledo (The Metropolitan Museum of Art); vio las obras del cretense de la colección de Marczell von Nemes expuestas en la Alte Pinakothek de Múnich en 1911, junto con el Expolio allí conservado y el Laocoonte (National Gallery of Art), y las del Musée Bonnat de Bayona.

El ámbito central de la exposición se relacionará con el viaje de Rilke por España entre noviembre de 1912 y febrero de 1913 y, en él, las estancias en Toledo, Ronda y Madrid, donde visitó el Prado y la Real Armería. Allí renovó su entusiasmo por el Greco, su interés por Goya y su estima por Velázquez. Además, tuvo una estrecha relación entre 1902 y 1906 con Zuloaga, como demuestra su epistolario y la admiración hacia los cuadros de él que pudo ver en Berlín, en Dresde, en París, en Múnich, en Venecia y en Düsseldorf.

Hans Baldung Grien [5]

24 noviembre 2026 – 7 marzo 2027. Comisariado: Christine Seidel, Associate Curator of Renaissance Painting, National Gallery (Londres).

Las Edades y la Muerte. Hans Baldung Grien. 1541 – 1544. Óleo sobre tabla. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Hans Baldung Grien (1484/1485 – 1545) fue una de las figuras centrales de la pintura renacentista alemana. Vástago de una familia de abogados y humanistas, trabajó en el taller de Durero en Núremberg. Fue, seguramente, su aprendiz más ambicioso, y con toda probabilidad quedó al cargo del taller durante el segundo viaje de Durero a Italia.

Baldung conservó el apodo que le dieron en ese taller (Grien, que en español significa verde), y mantuvo estrechos vínculos con Durero después de haberse traslado a Estrasburgo, donde adquirió la ciudadanía en 1509 y poco después comenzó a trabajar como maestro independiente con su propio taller.

Comenzó su carrera en la ciudad renana como retratista y creador de estampas; pronto le siguieron importantes encargos eclesiásticos. Trabajó para los miembros de la clase alta de una ciudad con un gobierno cívico ferozmente autónomo. Tras establecerse como pintor de prestigio en la ciudad, en la década de 1520 comenzó a pintar grandes escenas mitológicas e históricas, así como temas alegóricos.

Los dos cuadros del Prado, La Armonía (¿Las Tres Gracias?) y Las Edades y la Muerte, se consideran entre las últimas obras de Baldung, fechadas hacia 1541-44. Se supone que fueron encargados por o para Federico Magno de Solms-Laubach, un conde alemán de Renania-Palatinado que era amigo de Melanchthon, el compañero espiritual de Lutero que se dedicó a las enseñanzas de la Reforma sólo unos años antes.

La pareja fue regalada a Juan de Ligne en 1547, aparentemente poco después de su realización. Probablemente por esa vía, y a través de uno de los estrechos aliados de la Monarquía Hispánica en su lucha contra las provincias flamencas rebeldes, los cuadros entraron en la colección de Felipe II, donde se describen como un díptico. Transforman un tema omnipresente en el imaginario bajomedieval –el motivo de la vánitas y de la muerte triunfante– en un discurso pictórico único que trasciende esta imaginería tan popular. Interpretadas respectivamente como «las tres gracias» o una visión elísea de la belleza, y «las edades», marchando a través de un paisaje invernal que se asemeja a un infierno bosquiano, ambas tablas oponen las ideas fundamentales de una belleza eterna y la vida terrestre.

La exposición propone explorar tres temas que permiten apreciar mejor la singularidad de las tablas del Prado. Al mismo tiempo, invita a considerar a Baldung en el contexto más amplio de las tendencias artísticas del arte del Renacimiento alemán, entre las que destaca la obra de Cranach, que Baldung debió de conocer.

EDIFICIO VILLANUEVA

El Prado Multiplicado. La fotografía como memoria compartida [6]

2 febrero – 5 abril 2026. Comisariado: Beatriz Sánchez Torija, Colección de Dibujos y Estampas.

La colección de fotografía histórica es la incorporación más reciente a los fondos del Prado. Su importancia ha crecido notablemente en los últimos años, como demuestran el aumento del número de las obras que la componen y el interés cada vez mayor que despierta en la sociedad.

Las fotografías que reproducen obras de arte constituyen el grupo más numeroso de la colección, y su estudio ha servido como base para articular este discurso expositivo en el que la materialidad de los propios objetos fotográficos y los usos que tuvieron durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX adquieren especial relevancia. La exposición presentará imágenes en diversos formatos, técnicas y soportes, realizadas por firmas fotográficas nacionales y extranjeras como Laurent, Moreno, Anderson o Hanfstaengl.

El universo del artista ante la cámara [7]

13 abril – 5 julio 2026. Comisariado: Beatriz Sánchez Torija, Colección de Dibujos y Estampas.

La aparición de la fotografía en el siglo XIX supuso el nacimiento de una nueva disciplina artística y abrió paso a una manera inédita y extraordinariamente eficaz de representar la realidad. Los artistas comprendieron rápidamente el alcance de esta transformación: se retrataron –en solitario y en compañía de otros colegas de profesión–, registraron sus espacios de trabajo y se preocuparon por documentar gráficamente tanto sus procesos creativos como la materialización final de sus obras.

A partir de los fondos custodiados en el Museo, procedentes de los archivos de Luis y Federico de Madrazo, Dióscoro Puebla, Rafael Rocafull, Cecilio Pla, Agustín Querol, Miguel Blay, Fernanda Francés o Manuel González Santos, la exposición reunirá fotografías de profesionales de reconocido prestigio junto con otras de autoría desconocida y posible carácter amateur. Un conjunto de ejemplares, con técnicas y formatos diversos, que permite trazar un mapa visual de la presencia del artista en su esfera doméstica, en sus estudios y en distintos espacios de sociabilidad y aprendizaje, así como en escenarios alternativos de creación, como el evocador Patio de las Doncellas del Real Alcázar de Sevilla.

El presente. Fiesta mayor en Moncayo (Aragón), la víspera del santo patrono. Valeriano Domínguez Bastida Bécquer. 1866. Óleo sobre lienzo. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres [8]

13 julio – 11 octubre 2026. Comisariado: Pedro J. Martínez Plaza, Colección de Pintura del Siglo XIX.

Esta exposición reunirá por primera vez en el Prado los ocho cuadros que, entre 1866 y 1867, realizó Valeriano D. Bécquer como parte de un encargo gubernamental destinado al extinto Museo de la Trinidad. Aunque solo se llegaron a completar tres provincias –Zaragoza, Soria y Ávila– se trata de un conjunto excepcional, pues los detalles de la indumentaria y la descripción de los tipos, junto a su calidad, lo convierten en uno de los mejores ejemplos de la pintura costumbrista del siglo XIX en España.

Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas [9]

19 octubre 2026 – 17 enero 2027. Comisariado: Pedro J. Martínez Plaza, Colección de Pintura del Siglo XIX.

Las diferentes adquisiciones realizadas por el Museo en los últimos años permiten articular, por primera vez, una muestra dedicada exclusivamente al hijo pequeño de Federico de Madrazo, el menos conocido de la saga familiar. Centrada en su obra sobre papel, la exposición reunirá sobre todo algunos de sus cuadernos, dibujos y acuarelas. A través de todos ellos se mostrará la diversidad de su dedicación artística, desde las copias de pintura antigua hasta el orientalismo y las escenas costumbristas, fruto de sus numerosos viajes por España, Europa y el Norte de África.

El cuadro del hambre [10]

27 abril – 13 septiembre 2026. Comisariado: Celia Guilarte, conservadora de Museos, y Carlos G. Navarro, Colección de Pintura del Siglo XIX.

El año del hambre de Madrid. José Aparicio e Inglada. 1818. Óleo sobre lienzo. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Esta muestra propone analizar el significativo episodio protagonizado por la obra de José Aparicio El año del hambre de Madrid (1818), que pasó de erigirse como una de las pinturas más populares y controvertidas en la España del siglo XIX, a languidecer en un depósito en la que pasa desapercibida entre público y la historiografía en nuestros días como una anécdota de tono local.

Aclamada y odiada, aupada por el arte oficial, difundida por la prensa y popularizada en obras literarias, musicales, teatrales o estribillos, alcanzó una condición pop, antes de que se acuñase el término, durante el reinado de Fernando VII; después fue quedando fuera del discurso de la pintura española y de las propias salas del Prado paulatinamente, hasta ser valorada, en la actualidad, como un recuerdo de la historia local de Madrid. Ejemplifica como pocas pinturas los vaivenes de juicio en la historia del arte y la dificultad con la que los grandes iconos culturales perduran y se consagran como tales.

Itinerarios

La ingeniería en el Prado. Un puente entre el arte y la técnica [11]

26 octubre 2026 – 21 febrero 2027. Comisariado: Francisco Javier Fernández y Francisco Javier León.

El Museo ha trabajado en los últimos años en el desarrollo de itinerarios expositivos para diversificar y ampliar su oferta cultural, a la vez que permitir nuevas lecturas de las obras expuestas, ofreciendo una ocasión para la investigación y difusión desde una perspectiva multidisciplinar. En esta línea, en octubre de 2026 se presentará un itinerario con el que, a través de unas 30 obras repartidas por todo el edificio Villanueva, se pretende dar a conocer los elementos de ingeniería civil –como son los puentes– representados en sus colecciones.

ACTUACIONES EN LA EXPOSICIÓN PERMANENTE

Reordenación integral de las salas dedicadas al arte del siglo XVIII

Primavera 2026. Edificio Villanueva, salas 85-94. Conservador responsable: Andrés Úbeda de los Cobos, jefe de Colección de Pintura del siglo XVIII y Goya.

El Museo se ha embarcado en un ambicioso proceso de renovación de las salas del siglo XVIII y Goya que pretende ofrecer una mejor comprensión de ese periodo histórico y de las características específicas de esta colección.

Los trabajos de reordenación comenzaron en 2025 por las salas de la primera planta del edificio Villanueva (salas 19-23), recientemente remodeladas, y continuarán por las ubicadas en la segunda planta (salas 85-94), donde podrá verse la nueva instalación de la colección y los Cartones para Tapices de Goya. La última fase estará protagonizada por las salas dedicadas a Goya en la primera planta (salas 32-38).

Cristina de Suecia, pasión por la escultura

Verano 2026. Edificio Villanueva, sala 74. Conservador responsable: Manuel Arias, jefe de Colección de Escultura hasta 1700.

La celebración en diciembre de 2026 de los cuatrocientos años del nacimiento de la reina es una magnífica ocasión para reivindicar su figura. Su personalidad como estudiosa, mecenas y coleccionista de arte rompió los estereotipos, y la fortuna de que su colección de escultura clásica llegara a España en 1724 gracias al interés de otra reina, Isabel de Farnesio, merece ser recordada.

El Prado va a dedicar la sala 74 de su exposición permanente a la soberana sueca. Ese espacio, en el que se expondrán algunos de los ejemplos más significativos de su colección de escultura, vendrá a unirse a otros ámbitos en los que ya su presencia tiene un enorme protagonismo, como la Sala de las Musas –donde actualmente se muestra, además de las esculturas de las musas, el retrato ecuestre que pintara para ella Sebastien Bourdon en 1653-54–. Todo ello se integrará en una serie de actividades que se llevarán a cabo en la segunda mitad del año 2026 como un ejercicio de memoria agradecida.

Escultura Neoclásica en el Claustro

El Prado va a continuar trabajando para fomentar la presencia de escultura en sus salas de Exposición Permanente y para renovar y mejorar los elementos museográficos que permiten su presentación, una línea de trabajo que ya ha tenido importantes resultados en los años anteriores fruto, principalmente, del traslado de los retratos escultóricos ejecutados por Pompeo y Leone Leoni desde el Claustro hasta la Galería Central, donde ya se exponen, recuperando con ello su auténtico papel simbólico en el contexto del retrato dinástico de los Habsburgo y afianzando así el propio discurso expositivo del museo. Derivado del movimiento anterior de las esculturas de los Leoni, se ha llevado a cabo la nueva instalación de varias obras escultóricas del siglo XIX en el Claustro dotándolas de soportes especiales, diseñados específicamente para esta ubicación. Durante los próximos meses el Museo va a reforzar la presencia de escultura en este espacio donde actualmente se muestra una selección de desnudos que distintos autores nacionales e internacionales del siglo XIX -como José Ginés, Bertel Thorvaldsen o Antonio Solá- inspirados en modelos clásicos, trataron desde diversas perspectivas.

PRADO ITINERANTE

Exposiciones fuera del Museo

La botánica en el arte. Las plantas en las colecciones del Museo del Prado

CaixaForum Gerona, 24 marzo – 23 agosto 2026. CaixaForum Lérida, 23 septiembre 2026 – 26 enero 2027. Comisariado: Eduardo Barba Gómez, investigador botánico y jardinero paisajista, con la colaboración de Beatriz Sánchez, Colección de Dibujos y Estampas, Museo del Prado. Exposición organizada por el Prado y la Fundación ”la Caixa”

Las plantas aparecen en las obras de arte desde hace siglos. En muchas ocasiones configuran los fondos de los paisajes, donde las arboledas y las hierbas acompañan cada relato y contribuyen a crear un espacio creíble y atractivo. A menudo aportan también una capa más de conocimiento, con simbologías y significados que complementan el mensaje que los artistas querían transmitir.

En esta exposición, Eduardo Barba propone descubrir la importancia de la botánica como elemento narrativo mediante un recorrido por 53 pinturas y esculturas del Prado, que guían al visitante por cuatro secciones muy sugerentes, en las que las plantas son las protagonistas. De esta forma, el itinerario se convierte también en un paseo por un jardín poblado por las más diversas especies vegetales.

Para potenciar esta relación entre la botánica y el arte, el recorrido por las salas se acompaña de los aromas que brindan algunas plantas, así como de una serie de fotografías creadas o intervenidas por Paula Codoñer que permiten identificar las especies vegetales representadas en las obras.

CENTRO DE ESTUDIOS

La Cátedra del Prado estará dirigida en 2026 por Maria Stavrinaki, profesora de Historia Contemporánea en la Université Paris I-Panthéon-Sorbonne, bajo el título El artista como historiador del arte.

Escribir el Prado. Esta iniciativa consiste en la residencia de escritores en el Museo para explorar a sus colecciones y su rica historia con el objetivo de ser fuente de inspiración para la creación literaria. Contará en 2026 con la participación de Leila Slimani, periodista y escritora ganadora del Premio Goncourt con Chanson douce, y a Vladimir Sorokin, una de las figuras centrales del posmodernismo ruso, distinguido con el Premio Andréi Bely.

Entre el número y la calidad de la experiencia

Miguel Falomir en la exposición ‘Paolo Veronese (1528-1588)’ en el Museo Nacional del Prado. Fotografía: © Luis Domingo.

El Museo del Prado cerró 2025 con un nuevo récord: 3,5 millones de visitantes que consolidan, por tercer año consecutivo, la mejor cifra en su historia. Sin embargo, lejos de celebrarlo sin matices, su director, Miguel Falomir, ha querido abrir un debate necesario. Durante la presentación de las exposiciones temporales de este año ha subrayado que la clave no es atraer más público, sino reflexionar sobre qué tipo de visitante necesita realmente la institución, consciente de que la masificación amenaza la calidad de la experiencia. Por eso avanza que el museo trabaja en un plan que busca un equilibrio delicado: seguir cumpliendo su función de divulgación sin renunciar al bienestar del visitante. Entre las líneas de actuación figuran la optimización del espacio y una revisión del tamaño de los grupos, los accesos y la distribución de flujos. La política de limitar las fotografías también ha mejorado la experiencia. En un contexto europeo donde museos como el Louvre ya imponen restricciones de aforo, Falomir insiste en que el Prado aún no ha llegado a ese punto, pero se anticipa. La prioridad es preservar una visita grata y sostenible.