El estreno está marcado por la instalación Art Center 6 (Blow Down), creada en 2001 por el artista suizo Thomas Hirschhorn [1], una pieza de gran potencia visual y conceptual que ahora pasa a formar parte de los fondos del museo gracias a la donación de la Colección Meana Larrucea.
La llegada de esta obra encierra también un relato sobre el coleccionismo privado en España. La Colección Meana Larrucea —fundada por el abogado bilbaíno Fernando Meana (1934–2020) junto a su esposa, María Victoria Larrucea— reúne más de quinientas piezas de nombres esenciales del arte actual, entre ellos Juan Muñoz, Cristina Iglesias, Cildo Meireles, Cindy Sherman o Miquel Barceló. Cuando en 2013 la colección se presentó en Bilbao, Meana expresó con claridad su motivo: “Mi ilusión es que disfrute de nuestra colección el mayor número de personas posible”. Hoy, esa voluntad encuentra una respuesta pública y tangible en el museo nacional.
Art Center 6 (Blow Down) se inscribe en una serie de instalaciones de Hirschhorn que reproducen instituciones de arte como si fueran maquetas domésticas, casi juguetes. Su apariencia frágil y precaria dialoga con la trayectoria del artista, una figura clave en la crítica institucional desde los años ochenta. Con su obra, Hirschhorn expone las tensiones entre el poder cultural, el valor económico y la función social de los museos contemporáneos.
La propuesta de Pieza Única no persigue la espectacularidad, sino la pausa. En lugar de dispersar la atención entre múltiples obras, concentra la mirada en una sola, permitiendo destacar historias que normalmente permanecerían en los márgenes de los grandes relatos museográficos. El proyecto abre así una puerta para repensar cómo dialogan las colecciones públicas con la actualidad, y también cómo el apoyo privado contribuye silenciosa, pero decisivamente, a sostenerlas.

Vista de la instalación «Art Center 6 (Blow Down)» de Thomas Hirschhorn en el espacio Pieza Única, 2025. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía.