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César Ordás en Ibiza

En los últimos años, su obra ha salido a la luz, ha realizado varias exposiciones y se ha convertido en el artista más representativo de la isla de Formentera. La exposición que ahora presenta en la galería ibicenca está compuesta por una treintena de cuadros y esculturas íntimamente ligados a las islas Baleares. Los cuadros, de diferentes  formatos, utilizan siempre la madera como soporte y destacan por un brillante colorido obtenido de forma artesanal gracias a la mezcla de pigmentos, resinas  y arena, recogida por el mismo artista en distintos acantilados. En muchas de las obras incluye fragmentos tallados de sabina, la madera más preciada de la zona, famosa por su dureza y aroma.

Juego conceptual

Los cuadros reflejan escenas y paisajes de la isla al mismo tiempo que están realizados con materiales autóctonos. El artista, en un juego conceptual hace que continente y contenido coincidan, rindiendo homenaje a uno de los lugares con más encanto del Mediterráneo. Las piezas se convierten en fragmentos de la isla que reflejan con sutileza su mágica atmósfera.

En la muestra también se puede contemplar su trabajo escultórico, influido por el austriaco Adolfo Schlosser (Leitersdorf, Austria, 1939 – Madrid, 2004). En algunos casos, las piezas destacan por la delicada poética que ha impreso a los materiales y por la casi chamánica relación de las formas con la naturaleza. Otras obras escultóricas de la exposición destacan en cambio por su inquietante hiperrealismo, como Podenco (2007-2008), una de sus piezas más ambiciosas, que impacta a primera vista por el realismo anatómico de sus formas y por un hieratismo milenario que nos transporta a antiguas civilizaciones. Podenco fue realizada en madera –primero– y después en bronce.

Curiosamente la técnica utilizada en esta y otras esculturas recientes deriva  directamente del lado más científico de Ordás, sus estudios de arquitectura y su antiguo trabajo como delineante. Compone la escultura capa a capa. Cada una de las múltiples secciones transversales que la componen ha sido tallada individualmente con meticulosa laboriosidad, para después ser unida al resto como si de un plano topográfico se tratase.