Mejor Largometraje Español y Mejor Director de Película Española en el Festival Internacional de Cine de Gijón, el segundo filme de Javier Marco está basado en su cortometraje homónimo ganador del Goya y seleccionado en más de cien festivales internacionales.
La historia, soberbiamente protagonizada por Manolo Solo y Sonia Almarcha, nos instala en el momento en el que Pedro abre la puerta de su casa a un posible compañero de piso, pero se encuentra con Lina, una famosa presentadora de televisión, que le exige que repita en voz alta el mensaje de odio que escribió y difundió a través de las redes sociales.
Cara a cara, lo que empieza como un choque violento se transforma en una extraña convivencia, donde ambos se convierten en espejos incómodos. Obligados a enfrentarse a sus propios demonios, Pedro y Lina descubren que estos los unen más de lo que creen.
Los trabajos de Javier Marco, que coescribe el guion con Belén Sánchez-Arévalo, colaboradora habitual del cineasta en todos sus proyectos anteriores, han sido premiados y seleccionados en festivales como San Sebastián, Clermont-Ferrand, Palm Springs, Cleveland, FICG Guadalajara y Leeds.
Su ópera prima, Josefina (2021), fue la única película española en la sección Nuevos Directores del Festival de San Sebastián y obtuvo tres nominaciones a los Premios Goya, incluida la de Mejor Dirección Novel. Marco ha sido Berlinale Talent, Reykjavik Talent y, en 2022, fue seleccionado en las Residencias de la Academia de Cine para desarrollar el largometraje A la cara.
“Esta historia comienza con unas palabras lanzadas sin pensar —señala el cineasta sobre su nueva propuesta— desde la comodidad y la distancia que te da estar detrás de una pantalla. Pero esta vez alguien las lee y decide responder. A la cara es el encuentro, el choque entre dos mundos que nunca deberían haberse cruzado, pero lo hacen. Quería explorar qué sucede cuando desaparecen los filtros, cuando ya no hay teclados ni pantallas de por medio. Solo dos personas enfrentadas en un mismo espacio. Ese primer enfrentamiento podía transformarse en un viaje no solo de venganza, sino también de redención y de encuentro. En la rabia y las heridas de cada uno aparece la posibilidad de verse de verdad, de reconocerse, incluso de reconciliarse consigo mismo. Porque, más allá de sus diferencias, los dos protagonistas comparten algo: ambos sienten que han fallado como padres. Esa culpa común les permite mirarse sin máscaras y desde un lugar más humano”.
El ADN de esta película está en un cortometraje del mismo título: “Durante la pandemia, confinados en casa, Belén yo empezamos a imaginar que aquel encuentro entre una famosa presentadora de televisión y su agresor podía ser el punto de partida de una historia más larga… Desde el inicio, la propia historia me pedía una mirada contenida en la dirección. Una cámara que no tome partido, que solo observe. Me interesaba que habitara el mismo espacio que los personajes, pero manteniendo la distancia suficiente para no decir directamente al espectador lo que debe pensar”.
Cine español que, partiendo de recursos sencillos, cobra altura en cada plano para convertirse en una propuesta de las que deben visitarse si queremos acceder a un guion atrevido, unas interpretaciones llenas de sentido, unos diálogos sin desperdicio y, como consecuencia de todo ello, un conjunto más que digno. Cine, en definitiva, ante el que dar la cara.
A la cara
Dirección: Javier Marco
Guion: Belén Sánchez-Arévalo y Javier Marco
Intérpretes: Manolo Solo, Sonia Almarcha, Roberto Álamo, Daniel Pérez Prada, Helena Zumel, Mario Zorrilla y Rulo Pardo
Fotografía: Anna Franquesa-Solano (AEC)
Música: Margaret Hermant
España / 2025 / 94 minutos
Distribución: Sideral