Tres ópticas diferentes

Los hermanos Carbone, tres ópticas muy distintas sobre la realidad que les circunda, proceden de un pequeño pueblo de la región de Calabria. La familia lleva años viviendo del lucrativo negocio del tráfico de drogas.

Eran hijos de pastores, pero ahora forman parte de la trama criminal calabresa de la ‘Ndrangheta. Luciano, el mayor, alejado del resto de la familia, intenta mantenerse al margen hasta que su conflictivo hijo Leo empieza a acercarse a su carismático tío Luigi y sus turbios negocios. Cuando Leo pierde el control una noche, los tres hermanos se ven forzados a unirse de nuevo para defender el honor y las vidas de la familia.

Existe la idea de que la ‘Ndrangheta es la única empresa que funciona en Calabria, ¿pero a qué coste? Se hunden en los tiempos los orígenes culturales de este sistema nacido en el entorno rural y ha terminado convirtiéndose en uno de los holdings criminales más poderosos del mundo.

Dolor como protagonista

Su arraigo es tan profundo que nace del lenguaje, una expresión utilizada como estandarte de la rebelión social del sur de la Italia más pobre, y que muerte a muerte, y valiéndose de actividades en distintos ámbitos, pero todos corruptos, se ha convertido en un organización tan poderosa como las mafias siciliana o napolitana.

La apuesta de Munzi, que ha pisado el terreno que retrata, lo que a todas luces enriquece su película, sobrevuela la brutalidad como fin y, siendo enormemente explícita, nos ahorra el baño de sangre de otras propuestas del género.

Lo que le interesa al director es que el dolor sea protagonista -magníficas las escenas de duelo en las que la familia se desgarra-, y ese sufrimiento soterrado nos lleve a una reflexión ética sobre capacidad devastadora de la violencia. Violencia y poder; poder y violencia como ejes de la destrucción.

Calabria está ambientada en el momento actual, aunque el libro original homónimo de Giocchino Criaco del que la película parte lo hace en los años 80. Los tres hermanos protagonistas tienen personalidades muy distintas. Luigi, el traficante y “jefe” del clan, es un tipo frío, decidido e impulsivo. Rocco es el “cuello blanco” que vive cómodamente asentado en la sociedad milanesa. Un enfrentamiento a distancia con otra familia mafiosa, desencadenada por el sobrino Leo, personaje clave en toda la historia, les hará volver al pueblo calabrés en que nacieron, donde vive Luciano, el mayor de los hermanos.

Pero Luciano es diferente. Tras el asesinato hace años de su padre se apartó de los demás; la religión y el cuidado de las cabras son sus asideros. La realidad, y un hijo al que no es capaz de controlar, precipitará, fatalmente, su existencia y la de todos los que le rodean.

Las almas negras de Calabria. Descarnada e interesantísima reflexión sobre los flecos de la violencia.

calabria

 

Calabria
Dirección: Francesco Munzi
Guión: Francesco Munzi, Fabrizio Ruggirello, Maurizio Braucci, sobre la novela de Gioacchino Criaco
Intérpretes: Marco Leonardi, Peppino Mazzota, Fabrizio Ferracane, Anna Ferruzzo, Barbora Bubulova, Giuseppe Fumo, Vito Facciolla, Aurora Quattrocci
Música: Giuliano Taviani
Fotografía: Vladan Radovic
Italia. Francia/2014
103 minutos
Betta Pictures