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La Escuela de Barroco profundiza en la relación entre Murillo y De Neve

Los más de 70 alumnos presentes en esta edición, así como un numeroso público interesado, han atendido a un total de 10 conferencias, impartidas por destacados historiadores, arquitectos y especialistas en arte, que han profundizado en la sociedad sevillana de la segunda mitad de siglo XVII desde la perspectiva del mecenazgo artístico, teniendo como referente la relación profesional y de amistad que se desarrolló entre Bartolomé Esteban Murillo [1] (1617-1682) y Justino de Neve (1625-1685), canónigo de la catedral de Sevilla.

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En la jornada inaugural de la Escuela, su director, Gabriele Finaldi, desveló al público las claves de la amistad entre Murillo y De Neve, que, según sus palabras, «ha posibilitado algunas de las mejores obras de arte de la segunda mitad del siglo XVII». Su conferencia fue ilustrada con las obras que componen la exposición Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad [2], que actualmente (y hasta el próximo mes de enero) se exhibe en el Hospital de los Venerables, una de las principales proyectos que acometió Justino de Neve, hoy sede de la Fundación Focus-Abengoa, y lugar donde se celebró esta Escuela del Barroco.

Santa María la Blanca 

La jornada del martes comenzó con la ponencia de Peter Cherry, profesor de Historia del Arte del Trinity College, en Dublín, que profundizó en la doble faceta de Murillo como «pintor universal aunque intrínsecamente sevillano, y como artista clásico, pero enormemente innovador». Por su parte, María Álvarez-Garcillán, restauradora del Museo del Prado que ha trabajado en varias obras de Murillo, continuó la jornada con una conferencia dedicada a sus técnicas pictóricas.

santa_maria_la_blanca_sevillaEl programa prosiguió con la intervención de Teodoro Falcón, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, y de Óscar Gil, profesor de su Escuela de Arquitectura. Los profesores compartieron un análisis histórico y arqueológico de la iglesia Santa María la Blanca, otro lugar clave en las trayectorias de Murillo y Justino de Neve. A continuación se realizó una visita guiada por ambos docentes a esta pequeña joya barroca (antes sinagoga y, antes aun, mezquita), hoy cerrada al público ya que está siendo sometida a una importante restauración.

Dos siglos después

María Cruz de Carlos, profesora de Historia y Teoría del arte en la Universidad Autónoma de Madrid, puso fin a la jornada con una conferencia que giró en torno al papel que la figura de la Inmaculada Concepción tuvo en el siglo XVII en el mundo del arte, con especial énfasis en la Inmaculada Concepción de Los Venerables [3], una obra maestra de Murillo que, dos siglos después de su marcha de Sevilla (primero a París, como muestra del expolio masivo y sistemático llevado a cabo por el general Soult, y desde 1941, en el Museo del Prado) ha vuelto temporalmente a su ubicación original, la iglesia del Hospital de los Venerables, como parte de la exposición Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad. Esta muestra recoge una singular selección de obras que decoraron la iglesia de Santa María la Blanca y la catedral o fueron destinadas al Hospital de los Venerables Sacerdotes; casi 20 pinturas, grandes encargos y retratos, así como alegorías y pinturas de devoción.

Escuela_Barroco_2012_12Durante la jornada del miércoles, las ponencias han profundizado en la Sevilla en la que vivió Murillo. Enriqueta Vila, directora de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, ha ofrecido una conferencia sobre los orígenes flamencos de la familia Neve y los de algunos de sus coetáneos en una Sevilla a la que los cronistas de la época calificaban como «la otra Babilonia». A continuación, el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Sevilla, Juan Ignacio Carmona, ha completado el estudio histórico de la Sevilla barroca desde el prisma de la caridad asistencial en una ciudad caracterizada entonces por una gran desigualdad y fuerte polarización social.

Visita con el comisario

Ya por la tarde, Gabriele Finaldi ha ofrecido una visita guiada por la exposición, de la que él mismo es comisario, y en la que se han mostrado las 16 obras de Murillo fruto de su relación con De Neve. Posteriormente, el historiador y documentalista Fernando Olmedo ha continuado la jornada con una ponencia dedicada a la geografía urbana en la que vivieron ambos personajes, que se definía por el enorme peso de los edificios religiosos y la relevancia social de la estirpe flamenca, de la que provenía el propio mecenas de Murillo.

A continuación, Javier Portús, jefe de Conservación de Pintura Española del Museo del Prado, ha concluido el programa docente con una conferencia sobre la expansión de la literatura artística en la Sevilla del siglo XVII, como consecuencia de la que se ha calificado como la Edad de Oro de la pintura sevillana, con artistas como Diego Velázquez, Francisco Pacheco o Bartolomé Esteban Murillo.

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Concierto magistral

La novena edición de la Escuela de Barroco ha finalizado con la celebración de un concierto de órgano en la capilla del Hospital de los Venerables, a cargo de José Enrique Ayarra, organista titular de la Catedral de Sevilla y de la Fundación Focus-Abengoa, que ha puesto el colofón a tres jornadas dedicadas al estudio de la Sevilla barroca y a las figuras de Murillo y Justino de Neve.

La Escuela de Barroco es fruto de un acuerdo de colaboración entre la Fundación Focus-Abengoa y la UIMP, materializado en la organización de dos escuelas con programación trienal, que desarrollan sus programas y actividades durante el otoño y la primavera, en el Hospital de los Venerables, convirtiendo la sede de la Fundación Focus-Abengoa en un foro de encuentro y reflexión, desarrollado por profesores e investigadores de prestigio internacional. 

 

Murillo y De Neve, dos figuras clave en la Sevilla del XVII

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Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) era a mediados del siglo el pintor más famoso de la ciudad, y Justino de Neve (1625-1685) un culto, enérgico y dinámico canónigo de la catedral metropolitana. Entre ambos se establece una relación profesional que pronto se transforma en auténtica amistad. Y de esa amistad nacieron algunas de las obras más importantes que Murillo pintó cuando había alcanzado su plenitud como artista.

De Neve, nacido en Sevilla de familia flamenca, fue ordenado presbítero en 1646 y nombrado canónigo de la Catedral de Sevilla en 1658. Su amistad con Murillo desde por lo menos el principio de la década de los sesenta fue clave para que el artista obtuviese alguna de sus comisiones más importantes: la decoración de la iglesia de Santa María la Blanca (1664-1665), la decoración de la Sala Capitular de la Catedral (1667-68) y el remate del retablo de San Antonio (con el Bautismo de Cristo) en la capilla del santo (1667-68). Además encargó al pintor varias obras para su fundación para presbíteros jubilados, el Hospital de los Venerables Sacerdotes, y tuvo en su propia colección algunas de las obras más excepcionales del artista. Murillo pintó su retrato en 1665 (National Gallery, Londres) –presente en la exposición– como prueba de su amistad, añadiendo la inscripción “obsequium desiderio pingebat” (pintado con el deseo de regalarlo), y le nombró albacea de su testamento en 1682.

 En la encrucijada de la relación entre estas dos figuras clave del barroco sevillano se plasma una cierta forma de entender la sociedad del momento: su sentir estético y religioso en las manifestaciones de devoción pública y de piedad privada, el denso y complejo tejido social de una ciudad cuya mirada abarca tanto el viejo continente como el nuevo, la relación entre instituciones políticas y religiosas, la coincidencia de los intereses familiares con los vínculos comerciales, y las obligaciones asistenciales de la sociedad para con los pobres y necesitados.

Sevilla. Exposición Murillo y Justino de Neve [2]. El arte de la amistad. Hospital de los Venerables (Fundación Focus-Abengoa) [4].

Hasta el 20 de enero de 2013.

Más información sobre la exposición:

Comisario: Gabriele Finaldi.

Tras su paso por Sevilla, la muestra viajará a Londres, donde se exhibirá en la Dulwich Picture Gallery, del 6 de febrero al 12 de mayo 2013.