Comisariada por la directora del Centro José Guerrero, Yolanda Romero, y el coordinador de exposiciones de la institución granadina, Francisco Baena, la muestra exhibe en ambas sedes más de un centenar de obras, entre lienzos, grabados y dibujos y algunos “frescos portátiles” en los que Guerrero experimentó con materiales diversos, como parte de un proceso de investigación sobre la relación entre pintura y arquitectura. Algunas de estas obras son por primera vez expuestas en España y proceden de distintas colecciones privadas y museos nacionales y americanos.

Junto a estos cuadros, también se exhibe un importante conjunto documental que incluye catálogos, fotografías, documentos y escritos del creador.

En la abstracción

La exposición se inicia con las primeras incursiones de Guerrero en la abstracción a través de los grabados y los “frescos portátiles”. Continúa con su plena integración del expresionismo abstracto estadounidense mediada la década, y finaliza en el momento del reencuentro con su memoria española y el regreso a su país de nacimiento en 1965.

The presence of Black 1950-1966 está dividida en cinco secciones. La primera, La abstracción biomórfica, se centra los primeros trabajos que José Guerrero realiza tras su llegada a Estados Unidos, en noviembre de 1949, en el Atelier 17, en los que, además de aprender las técnicas del grabado, el pintor ensaya otros lenguajes para llevar hasta sus últimas consecuencias la evolución hacia la abstracción.

Guerrero muralista

Pintura y arquitectura, una de las novedades de esta retrospectiva, muestra a un Guerrero muralista que pretende integrar en la pintura los nuevos materiales que la industria de la construcción proporcionaba (uralita, ladrillos refractarios, bloques de cemento, etc.) y que denomina “frescos portátiles”. La Capilla del Palacio de Carlos V acoge, entre el medio centenar de obras expuestas, un conjunto significativo de grabados y de estos paneles, que nunca antes se habían expuesto.

De las bioformas al gesto está formada por obras realizadas desde los inicios de los años 50 hasta mediada la década, entre las que se encuentran grandes lienzos como Black Cries, pintado con motivo del nacimiento de su hija Lisa; Ocultos, Signos, Ascendentes, Black Followers y Signo, una estación intermedia dentro de la evolución de su obra.

Mundo emocional

En la cuarta sección, titulada El expresionismo abstracto, aparecen obras en las que el pintor muestra signos claros de cambio, gracias al uso de colores provocativos sumados a formas dramáticas, en los que el negro ocupa un notable protagonismo que le permite trasladar al lienzo su mundo emocional.

La memoria revisada, en torno a 1962-1963 es el prólogo de su vuelta a España, algo que ocurre en 1965, con obras cuyos títulos están relacionados con la patria del pintor: Albaicín (1962), La Chía (1962), Sacromonte (1963) y Andalucía (aparición) (1964).

Los Guerrero se establecieron en Frigiliana (Málaga), donde adquieren y remodelan un cortijo al que vuelve desde entonces todos los veranos; Cuenca, animado por el ambiente creado en torno al Museo de Arte Abstracto Español, y Madrid.

Federico

La figura de Federico García Lorca ocupa un lugar destacado dentro de este apartado. Con motivo del 30 aniversario de la muerte del poeta de Fuente Vaqueros, José Guerrero realiza un viaje por Andalucía en 1966 y visita el Barranco de Víznar, donde fue asesinado, y realiza numerosos dibujos recopilados en un cuaderno, que por primera vez puede contemplarse en esta muestra.

Además, fruto de aquel intenso reencuentro, Guerrero pinta La Brecha de Víznar (1966), una de sus obras más influyentes, y otras telas monumentales de evocaciones lorquianas que también pueden verse en esta exposición, como A la muerte de Sánchez Megías (1966) o Antojos negros con amarillos (1966).

Las enseñanzas que Guerrero extrajo de La Brecha de Víznar, escenario de un intenso psicodrama y laboratorio experimental, dan pie a una nueva etapa de su obra.

Entre las entidades prestadoras de obras para esta exposición se encuentran Patrimonio Nacional, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Patio Herreriano de Valladolid, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, The Guggenheim Museum de Nueva York y el Museo de Arte Beloit de Wisconsin (EE.UU.).

 

La Alhambra, motivo de inspiración

La Alhambra también fue para José Guerrero motivo de inspiración, tal y como reconoció en múltiples ocasiones, especialmente en un motivo plástico que le acompañaría toda su vida: el arco, por su recurrencia decorativa y arquitectónica en la Alhambra. También tuvo una enorme influencia en su obra el paisaje visual que rodea a los Palacios Nazaríes: el Albaicín y el Sacromonte, que fueron temas habituales del artista.

 

  • Tras su paso por Granada y la Alhambra, The presence of Black (1950-1966) viajará a la Casa de las Alhajas de Madrid, gracias a la colaboración de la Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid, del 22 de enero al 26 de abril de 2015; y a la Fundació Suñol de Barcelona, del 7 de mayo al 5 de septiembre de 2015, entidad también colaboradora junto a Acción Cultural Española (AC/E).