En su primera parte, este proyecto se centra en la producción de las últimas décadas en las que el arte habla del arte, ya sea mediante la crítica institucional, la ironía sobre su propia realidad y tradición, o bien reinterpretando lenguajes del siglo XX. Así, el recorrido nos lleva desde la nueva abstracción y el debate que generó en los años noventa a raíz de la exposición Nuevas abstracciones del Museo Reina Sofía de Madrid, al conceptualismo pictórico, a través de las obras de Manolo Quejido y Alfonso Albacete; de la fotografía y su papel prioritario en el arte, un triunfo que se palpó definitivamente en España en los años 90, a la escultura de clara herencia duchampiana a través de trabajos de Brossa y Moraza.

Allan Sekula. Museum Guards, Seattle. 1999 - 2008 (Series Shipwreck and Workers).

Allan Sekula. Museum Guards, Seattle. 1999 – 2008 (Series Shipwreck and Workers).

 

Cambios

En la segunda parte de la muestra se analizan temas relativos a los cambios sucedidos en la sociedad, tales como cuerpo y sexualidad, con obras de Victoria Gil, Guillermo Pérez Villalta, Rafael Agredano y Pepe Espaliú. En conexión con esta sala, en la siguiente se busca el diálogo de dos importantes artistas para las que el feminismo y las dinámicas de poder acabar por situarse en el espacio doméstico, como son Louise Bourgeois y Carrie Mae Weems.

La exposición evoca también el papel del movimiento La Chanson, surgido en Francia en los años 50 y 60 del pasado siglo, y presta especial atención a través de varias piezas al papel de la música popular en la segunda mitad del siglo XX, como desencadenante de importantes cambios personales y colectivos.

Carrie Mae Weems. Triptych with Daughter left panel (Kitchen Table Portfolio). 1990.

Carrie Mae Weems. Triptych with Daughter left panel (Kitchen Table Portfolio). 1990.

El uso del vídeo y del cine por los artistas plásticos es también objeto de análisis, bajo el epígrafe La cosa nostra, y en el que destacan las obras de dos artistas andaluzas: Pilar Albarracín y María Cañas.

Época de crisis

Por último, la exposición indaga en la grave y profunda crisis en que estamos inmersos. Así se destaca la resistencia casi numantina de instituciones culturales, entre ellas los museos.

Las dos obras que clausuran la exposición analizan dos extremos: la inducción al consumo masivo de productos inmobiliarios y, por otro lado, la salida de población mayoritariamente joven en busca de trabajo al extranjero. Una de Jorge Yeregui sobre la burbuja inmobiliaria y la segunda de José Jurado, donde muestra la desesperación de una generación marcada por la emigración.