A partir de la narración de su vida y de su obra escrita, que marcaba el camino de la exposición, AC/E ha desarrollado una versión itinerante de aquel proyecto articulado a partir de recursos gráficos, interactivos, audivisuales y versiones facsímiles de las publicaciones más relevantes. La muestra, que se exhibe hasta el 21 de febrero en la Sala de Exposiciones Círculo Central de Burgos, refleja la relevancia del personaje por su labor como fundadora y escritora.

Teresa fue una apasionada lectora desde su infancia, y esa condición indispensable para que pudiera ser tan excepcional escritora se muestra con sus lecturas, con los libros que ella cita.

Como explica Rosa Navarro, cocomisaria de la muestra, “Teresa de Jesús es una escritora única y excepcional, porque en un tiempo en el que las mujeres no tenían acceso a la cultura y, por supuesto, no escribían, ella es la primera que crea el género de la autobiografía real”. Se inspiró en las confesiones de San Agustín, pero “San Agustín era un retórico, un hombre muy culto que en sus escritos habla con Dios, mientras que Teresa habla a sus confesores o habla a las monjas con un lenguaje muy expresivo”.

La mística escribe una prosa enormemente visual gracias a las comparaciones que crea, y lo hace para que sus lectoras –monjas carmelitas– puedan entender fácilmente lo que quiere describir y contar. La escritora necesitaba imágenes para su vivencia espiritual, y al mismo tiempo supo recurrir a la realidad que le rodeaba para expresar las complejas experiencias que quería describir. Imitándola, la exposición quiere hacer visibles algunas de las alegorías que ella utiliza, y acompañarlas con las creaciones artísticas que ilustran su obra o que derivan de ella.

Sus escritos siguen siendo una escuela de análisis del alma, y su obra ha dejado una hondísima huella en todo el mundo. Mostrarlo de manera visual y atractiva es el objetivo de La prueba de mi verdad, para así abrir las páginas de su obra a futuros lectores.