Para Juan Guardiola, director del CDAN, la migración “es un tema de interés en la actualidad por los compromisos adquiridos en los últimos años con los refugiados y que no se han cumplido. Por eso considero que es un contenido adecuado para pensar y reflexionar desde el sector de la cultura y el arte”. Así, son cinco las exposiciones con las que el CDAN aborda el tema.

El borde de una herida. Migración, exilio y colonialidad en el Estrecho (Sala 1)

La muestra plantea una reflexión poética y política del viaje del migrante –la partida, el trayecto y la llegada al otro lado de la frontera– a través de piezas de vídeo, pintura, fotografía, performance e instalación de 38 artistas y colectivos contemporáneos. Estos trabajos, proyectos e intervenciones artísticas se elaboraron en el marco natural geopolítico del Mediterráneo, con especial énfasis en el área y paisaje del Estrecho, y reflexionan sobre conceptos como colonialismo interno, soberanía e inmigración a través de una lectura crítica de la Ley de Extranjería.

La exposición se articula en torno a un hilo narrativo que comienza en África, atraviesa el Estrecho y termina en Europa. Las primeras obras documentan el actual éxodo subsahariano y magrebí hacia nuestro continente a través del Estrecho, un nodo de tránsito migratorio que ha generado una red prolífica de intercambios, sistemas de información, así como una organización social entre los emigrantes y las poblaciones locales. Por otro lado, con la “dimensión exterior” de la política europea de fronteras, el Mediterráneo ha dejado de ser la barrera natural pues esta se ha desplazado al sur de Mauritania, Mali, Níger, Chad y Sudán.

Un segundo grupo de trabajos artísticos se centra en torno al concepto de frontera, que es a la vez corte y costura, cesura e interfaz, herida y sutura… un término que designa el lugar del “otro” y define su identidad en base a la ficticia diferencia entre “ellos y nosotros”. Las obras de esta sección reflexionan sobre este no-lugar desde la geografía, la barrera artificial, el tránsito físico o las huellas dejadas por el migrante durante su paso por el Estrecho.

Por último se muestran una serie de piezas que nos sugieren que el cruce del Estrecho no es la culminación del viaje, sino que una vez atravesado, comienzan los mil y un obstáculos que esperan al migrante en su búsqueda de una vida mejor. Una “diáspora” personal que supone un fenómeno de negociación continúa en torno a la construcción de la identidad. Cuestiones como la memoria, el lenguaje, la discriminación, la nostalgia o la dificultad de adaptación forman parte de un vocabulario presente en toda comunidad exiliada o emigrante.

Las piezas corresponden a los siguientes artistas y colectivos: Ignasi Aballí, Almadraba (BNV), Javier Andrada, Xavier Arenós, Miguel Benlloch, Jordi Bernardó, C.A.S.I.T.A (Loreto Alonso, Eduardo Galvagni, Diego del Pozo), Maribel Casas, Sebastián Cobarrubias, Policarpo del Canto Baquera, El Perro, Joan Fontcuberta, FRAUD (Fran Gallardo y Audrey Samson), Raquel Friera, Patricia Gómez, María Jesús González, Isaías Griñolo, Chus Gutiérrez, David Iturregui, Rogelio López Cuenca, Helena Maleno, Luis Melón, Yolanda Morató, Antonio Muntadas, Alex Muñoz, Xabier Ribas, Óscar Rodríguez Vila, Pepa Rubio, Raúl Santos, Santiago Sierra, Monserrat Soto, Juan Valbuena y Raúl Valerio.

Mar Negro – Carlos Aires (Sala 2)

Mar Negro es una exposición compuesta por un suelo de maderas pintadas y un vídeo y que pertenecen a la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). La primera instalación está formada por piezas de restos de barcas y pateras abandonadas en Cádiz que se distribuyen de forma aleatoria y geométrica creando un suelo que imita al parqué. El espectador puede andar por encima, ya que los componentes son maderas usadas y recicladas, y, a primera vista, la pieza destaca por la belleza formal, el color y la textura del entramado. El vídeo aporta información sobre la procedencia de esta obra que se crea en un cementerio de barcos de Cádiz al que van a parar las pequeñas embarcaciones utilizadas para el transporte ilegal de inmigrantes que han intentado, con o sin éxito, acceder al territorio europeo. De esta forma, la idea del viaje y la búsqueda de un destino utópico se entremezclan con la poética visual de la pieza que recupera los restos materiales de la tragedia humana que vive el Mediterráneo.

Memoria de sueños… – Ricardo Calero (Sala Colección en Contexto)

El nuevo caso de estudio del CDAN expone los trabajos contextualizados y realizados por Ricardo Calero entre los años 2001 y 2012 en distintos lugares del mar y la costa sur de España dentro de su proyecto Sueños en el mar. La obra principal es una caja-libro-escultura-objeto de edición limitada diseñada por Isidro Ferrer que se compone de dos vídeos, una publicación con pensamientos y poemas de 16 autores y una escultura en forma de lágrima. Para comprender mejor esta colección se muestran documentos y fotografías del viaje en avión de Calero que originó una serie de acciones previas a la elaboración de esta obra. También se enseñan algunos de los 3.650 pasaportes que fueron lanzados al mar durante 10 años y cuyo “viaje” fue documentado por el artista. La muestra pretende que el visitante reflexione sobre las diferencias entre el norte y el sur, entre un tono de color o la sensibilidad de una piel y entre el límite del continente europeo y africano, en definitiva, sobre una de las realidades de la sociedad actual: la emigración.

El libro recoge pensamientos y reflexiones de 16 personas que han escrito o vivido experiencias migratorias: Alfonso Armada, John Berger, Pati Blasco, Antón Castro, Rafael Doctor, Nezha El Hajjaji, Lourdes Fajo, Iguàzel Elhombre, Juan Gelman, Ángel Guinda, Grassa Toro, Carmen Magallón, Ángel Petisme, Helena Santolaya y Mirian Reyes.

Yo no quiero ver más a mis vecinos – Carlos Garaicoa (Sala Cámara Oscura)

Cortesía de la Galería Elba Benítez de Madrid, se proyecta el vídeo de 2006 Yo no quiero ver más a mis vecinos, en el que Garaicoa registra el proceso de cimentación de un muro de ladrillos alrededor de su casa para proteger su intimidad de los vecinos. La intención del autor es convertir esta construcción en un modelo en miniatura de muros famosos que han marcado las fronteras políticas reforzando los límites naturales e impidiendo el tránsito humano e ideológico. Por eso, en la segunda parte del audiovisual se visualizan imágenes del muro de Adriano en la Inglaterra romana, del de Berlín en Alemania, del de Ramallah en Palestina, del de Woomera en Australia, del de Tijuana en México, del de Malecón en La Habana y de la Gran Muralla China. La idea de demarcación del espacio privado frente al público enlaza con la idea de límite físico entre territorios y recuerda que el muro o frontera es una constante que se ha mantenido a través del tiempo.

Total por una valla más – Rogelio López Cuenca (Hall)

En esta ocasión, la naturaleza invitada que da la bienvenida a los visitantes del CDAN se titula Total por una valla más, de Rogelio López Cuenca. Se trata de una intervención en forma de cartel que simula ser un panel publicitario de la ciudad y en el que se pueden ver diferentes imágenes sobre una valla fronteriza. De esta forma, el artista quiere reflexionar sobre la normalización de la “avalancha” de mensajes propagandísticos que vive la sociedad actual.