Hijo de inmigrantes mexicanos, nacido y criado en Los Ángeles, Hernandez (1947) ha desarrollado un estilo propio de fotografía de calle, en sintonía con el encanto desolado y los grandes espacios de su ciudad natal.

A lo largo de su carrera ha combinado con destreza la fotografía en blanco y negro y en color. A pesar de que ha vuelto su mirada hacia otras ciudades europeas y estadounidenses, Los Ángeles, con sus áreas habitadas por la clase trabajadora y personas sin hogar, constituye su tema más recurrente.