Tres generaciones y estéticas diversas se pueden ver en la sede de la Filmoteca Española, desde el corte clásico en blanco y negro del director Stere Gulea, pasando por cintas firmadas por grandes nombres como Corneliu Porumboiu, Radu Jude o Radu Muntean, hasta las óperas prima Daniel Sandu e Ioana Uricaru.

El ciclo comienza con I Do Not Care If We Go Down in History as Barbarians, una película política de corte godardiano que representa a Rumanía en la carrera por el Premio Oscar a la Mejor película de habla no inglesa, gran premio en el Festival de Karlovy Vary y Premio al Mejor director en el Festival de Gijón (ex aequo). El director Radu Jude –Oso de Plata por Aferim! en la Berlinale de 2015– propone una transposición fílmica de la teoría de la banalidad del mal de Hannah Arendt, una metapelícula que mezcla ficción y documental para acercarnos a episodios turbios de la Segunda Guerra Mundial. En definitiva, una cinta que invita a luchar contra la amnesia y a poner en cuestión nuestros tópicos sobre la historia reciente.

A Step Behind the Seraphim irrumpió a finales de 2017 y arrasó en la Gala de los Premios Gopo de 2018, los Goyas rumanos, llevándose, entre muchos otros, el Premio a la Mejor película del año. El largometraje de debut de Daniel Sandu se centra en la vida de los futuros curas de un seminario de teología ortodoxo. En palabras del director, más del 80% del guion está basado en hechos reales y, aunque tenga un gran potencial de generar controversias, esta obra “ofrece un viaje a través de la línea de poder que genera sus futuros curas”.

Lemonade, primer largometraje de Ioana Uricaru, explora las dificultades de ser una madre soltera de un país del Este que busca establecerse en EE.UU. y cuyo sueño americano termina en pesadilla. Lemonade se estrenó en la sección Panorama del pasado Festival de Berlín y fue producida por el ganador del Palma de Oro Cristian Mungiu, con quien la directora había colaborado en Historias de la Edad de Oro, que le valió seis premios internacionales, entre ellos el de mejor director en el Festival de Sarajevo de 2018.

Porumboiu

Los últimos trabajos de Corneliu Porumboiu (12:08 al Este de Bucarest, Policía, adjetivo, El tesoro) y Radu Muntean (El papel será azul, Martes, después de Navidad, Un piso más abajo) cobrarán protagonismo en la Muestra de Cine Rumano. Con Infinite Football, Porumboiu vuelve al tema del fútbol tras El segundo juego (2014), otro ensayo que parte del deporte, tratando, al mismo tiempo, cuestiones sociopolíticas o incluso metafísicas. El protagonista es un exjugador que, trás haber sufrido una lesión en su juventud, pretende revolucionar el juego proponiendo, entre otros, un campo octagonal y manteniendo a los jugadores de cada equipo en su propia mitad, sin que puedan cruzar la línea mediana del campo. Un documental de poco más de 70 minutos que nos introduce en el mundo lleno de humor y absurdo que consagró al director rumano.

Alice T., un drama firmado por Radu Muntean, propone una reflexión sobre las relaciones entre padres e hijos, centrándose en la problemática y rebelde adolescencia de una chica que se queda embarazada y que arrastra con su furia a su madre adoptiva. La interpretación del papel protagonista le valió a Andra Guți, nacida en Valladolid, el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Locarno en su debut en la gran pantalla.

La selección se cierra con La familia Moromete 2, un drama en blanco y negro, secuela firmada por el mismo Stere Gulea tres décadas después de la primera parte, y adaptación de varios escritos del narrador rumano Marin Preda. El mundo de Ilie Moromete cambia con la llegada del comunismo, la colectivización y la expropiación de sus tierras. El drama del campesino rumano y los experimentos sociales que destruyeron para siempre el tejido social del campo rumano salen a la luz en la más taquillera película del año 2018 en Rumanía. Gracias también a las interpretaciones de Victor Rebengiuc (La familia Moromete 1) y Horațiu Mălăele (La familia Moromete 2), el filme, que no sigue la estética de la joven generación, se está convirtiendo en una película de culto.

-Después de Madrid, el ciclo de cine rumano seguirá su gira por España, visitando Barcelona, Sevilla, Valencia, Oviedo y Tenerife.