Durante la última década, la digitalización ha originado una redefinición radical de la robótica. Actualmente, los robots no solo construyen coches y lavadoras o transportan en trenes autopropulsados de una terminal a otra del aeropuerto, sino que adoptan muchas otras formas, desde aparatos domésticos comunicativos, el llamado Internet de las Cosas, hasta algoritmos con capacidad de aprendizaje en programas informáticos, conocidos como bots. Si tiempo atrás la robótica era dominio exclusivo de ingenieros y expertos en TI, hoy los diseñadores están ayudando a dar forma a su boom actual en aspectos esenciales, pues a menudo son ellos quienes deciden cómo y dónde establecemos contacto con los robots, qué tipo de relación entablamos y cómo interactuamos con ellos, o ellos con nosotros.

Esta muestra, organizada por Vitra Design Museum, MAK Viena y Design Museum Gent con la colaboración de Kutxa Fundazioa, incluye más de 200 piezas de los campos del diseño y el arte, e incluye robots utilizados en el hogar, en el ámbito de los cuidados y en la industria, así como juegos de ordenador, instalaciones multimedia y referencias de películas y literatura con presencia destacada de robots.

Hello, Robot presenta a los robots en cuatro fases. La primera sección muestra la fascinación que los humanoides artificiales han ejercido durante mucho tiempo en la era moderna, y analiza cómo la cultura popular ha moldeado nuestra percepción de los robots. La segunda está dedicada al campo en el cual la robótica logró su primer avance significativo: la industria y el mundo del trabajo. Mientras que los robots se perciben normalmente en este contexto como una amenaza para los empleos, la muestra se adentra en el debate actual en torno a este tema desde perspectivas muy diferentes. Las piezas expuestas muestran un amplio espectro que abarca desde robots industriales clásicos hasta una instalación del grupo RobotLab, en la cual un robot produce manifiestos en una línea de producción, cuestionando así dónde está el límite entre el trabajo que puede ser automatizado y la creatividad humana.

La tercera sección muestra cómo nos vamos enfrentando gradualmente a las nuevas tecnologías: como amigos y ayudantes en nuestra vida cotidiana, en nuestros hogares, en el ámbito de los cuidados, como acompañantes digitales o incluso como elementos para la práctica del cibersexo. Por último se examina la creciente difuminación de los límites entre los humanos y los robots: vivimos en edificios con capacidad de aprendizaje, viajamos por ciudades inteligentes o tenemos sensores inteligentes implantados en nuestros cuerpos.

Una buena ocasión para conocer la gran variedad de formas que adopta la robótica hoy en día, al mismo tiempo que amplía nuestra conciencia de los problemas éticos, sociales y políticos asociados a ella.

14 preguntas

La controversia en torno a cómo enfocar correctamente el fenómeno de la robótica se refleja en preguntas que guían al espectador a través de la exposición como una especie de leitmotiv. Son cuestiones que invitan a los visitantes a reflexionar sobre sus propias actitudes hacia las nuevas tecnologías y muestran cuán estrechamente ligados están a menudo las oportunidades y los riesgos asociados a la robótica. De hecho, pese a que la robótica se ha vuelto más accesible, más personal, incluso más esencial, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Hace que nuestro mundo sea mejor en algún aspecto?

1. ¿Has conocido alguna vez un robot?
2. ¿Cuál fue tu primera experiencia con un robot?
3. ¿Crees realmentemente que necesitamos robots?
4. ¿Los robots son nuestros amigos o nuestros enemigos?
5. ¿Confías en los robots?
6. ¿Podrá un robot desempeñar tu trabajo?
7.¿Deseas convertirte en productor(a)?
8. ¿Hasta qué punto deseas confiar en asistentes inteligentes?
9. ¿Qué opinas acerca de que los objetos tengan sentimientos?
10. ¿Crees en la muerte y renacer de las cosas?
11. ¿Quieres que te cuide un robot?
12. ¿Quieres ser mejor que como te creó la naturaleza?
13. ¿Están contribuyendo los robots a la evolución?
14. ¿Vivirías en un robot?