Contrario a su concepción como un objeto de contemplación estética, Maspons defendió la fotografía aplicada o útil. El objetivo de esta muestra es hacer un amplio repaso de su obra, contextualizando su producción y apoyando la investigación en la recuperación de material documental –libros, revistas, carátulas de discos, etc.– de manera que permita conocer también el destino final de las fotografías del autor así como la recepción de su obra en los medios especializados y generalistas de la época.

Maspons había ingresado en la Agrupación Fotográfica de Cataluña en 1952, pero muy pronto se opuso a los valores estéticos defendidos por ella y a su funcionamiento, lo que le valió una oposición férrea a cualquiera de sus iniciativas innovadoras. Su artículo Salonismo, publicado en la revista Arte Fotográfico en 1957, supuso una dura crítica al conservador mundo agrupacionista.

Oriol Maspons. Monique, primer biquini de Ibiza, 1954. VEGAP, Barcelona, 2019.

Oriol Maspons. Monique, primer biquini de Ibiza, 1954. VEGAP, Barcelona, 2019.

En 1955 se trasladó a París, donde frecuentó los ambientes fotográficos y pudo conocer a Brassaï, Cartier-Bresson y Doisneau, entre otros. Las entrevistas que realizó a estos fotógrafos fueron publicadas en Arte Fotográfico y permitieron que los profesionales y aficionados españoles se asomaran a la creación fotográfica extranjera. También en esos años es fundamental su participación en el grupo AFAL de Almería. A su regreso a Barcelona, en 1957, decidió profesionalizarse y formar sociedad con Julio Ubiña.

El fotógrafo formó parte de la llamada gauche divine, heterogéneo grupo de jóvenes intelectuales y artistas, modelos, cineastas, escritores y arquitectos que a finales de la década de 1960 se rebelaron en Barcelona contra la cultura oficial franquista. Frente a su cámara posaron sus principales protagonistas y retrató sus escenarios.

Oriol Maspons, Mujeres bailando (París), c. 1956. Museu Nacional d’Art de Catalunya, depósito del artista, 2011. © Arxiu fotogràfic Oriol Maspons, VEGAP, Barcelona, 2019.

Oriol Maspons, Mujeres bailando (París), c. 1956. Museu Nacional d’Art de Catalunya, depósito del artista, 2011. © Arxiu fotogràfic Oriol Maspons, VEGAP, Barcelona, 2019.

A lo largo de su dilatada trayectoria se dedicó al reportaje, al retrato, a la moda y a la publicidad. Trabajó para las principales revistas de la época, como La Gaceta Ilustrada, Destino, Cuadernos de arquitectura, Triunfo, Interviú, L’Oeil, Paris-Match, Bocaccio, Expression, Elle, etc.

Su amistad con Esther Tusquets hizo que participara desde el principio en la creación, por parte de la editorial Lumen, de la colección Palabra e Imagen, en cuyos volúmenes la fotografía y el texto eran tratados en pie de igualdad. En ella publicó su primer libro en 1961, La caza de la perdiz roja, con textos de Miguel Delibes, al que seguirían Toreo de salón, con textos de Camilo José Cela, y Poeta en Nueva York, con poemas de Lorca, ambos trabajos realizados junto con Julio Ubiña. Ilustró numerosos libros entre los que cabe destacar, por su cuidada factura, Arquitectura gótica catalana, de Alexandre Cirici, editado también por Lumen en 1968.

Entre las novedades que salen a la luz en esta muestra hay fotografías de primera época realizadas en París, Londres e Ibiza en los años 1950, que reflejan la vida en las calles, la gente esperando el metro, el ambiente nocturno y también imágenes de modelos en la playa. También se muestran imágenes de reportajes realizados en Cuba, Nicaragua y Sudáfrica que nunca fueron publicados.

El fondo Maspons

El archivo Maspons que conserva el Museu desde 2011 contiene la obra completa del fotógrafo. Se trata de más de 7.000 fotografías en papel, además de negativos y diferentes materiales a partir de los cuales se ha podido investigar y preparar esta exposición. Gracias a la Fundación Nando y Elsa Peretti se pudo adquirir un conjunto de 200 imágenes de este archivo, muy representativas de las diferentes etapas del fotógrafo, y pudo así iniciar las tareas de documentación y digitalización. En 2011 se digitalizaron unas 3.000 imágenes. Recientemente, gracias al patrocinio de Agrolimen, se pudieron finalizar sus trabajos de escaneado y limpieza.