Sobresalen tres obras en las que Rivera representó a mujeres muy importantes en su vida: el retrato de su madre, que realizó cuando aún era estudiante en la Academia; el de estilo simbolista de Angelina Beloff, quien fuera su primera esposa y madre de su primer hijo, así como el de tintes expresionistas de Lupe Marín, su segunda esposa y madre de sus dos hijas.

También se exhiben obras de su etapa en España y Francia (1907-1921), con influencia de los grandes maestros de la pintura europea y ejemplos de su activa participación en el cubismo, junto a Pablo Picasso y Georges Braque.

Diego Rivera (Guanajuato, 1886-Ciudad de México, 1957) fue el máximo representante de la pintura moderna mexicana. Aunque es muy conocido por su faceta de pintor de caballete, su fama se la proporcionó su obra mural, su activismo político y su vida personal. Después de su estancia europea -1909-1921- regresó a su país, donde articuló el muralismo mexicano, primera vanguardia americana en la que el campesino se convierte en héroe de la historia.