Conocido sobre todo por su labor como investigador y especialista en el arte abstracto europeo de posguerra, De la Torre se ha consolidado durante décadas como una de las voces más influyentes en el estudio de figuras esenciales del arte español contemporáneo. A él se deben los catálogos razonados de artistas como Manolo Millares, Manuel Rivera, Pablo Palazuelo, Fernando Zóbel o Carmen Calvo, además de numerosos ensayos, proyectos curatoriales y estudios dedicados al pensamiento visual contemporáneo.
Su trayectoria como comisario supera el centenar de exposiciones y se ha desarrollado en instituciones nacionales e internacionales como el Museo Reina Sofía, el Centre Pompidou Málaga o la 59th Biennale di Venezia. En 2026 recibió además la Medalla Cuenca Patrimonio de la Humanidad, reconocimiento que subrayó su contribución a la difusión cultural vinculada a la ciudad castellana y al legado del arte abstracto español.
[3]En La sangre de dragón de las palabras, sin embargo, el crítico deja en segundo plano la investigación artística para construir un «monólogo interior» donde conviven la memoria, el duelo, la ironía, los viajes y la contemplación cotidiana. El libro adopta la forma de un cuaderno fragmentario compuesto por notas, poemas, pensamientos y escenas breves que funcionan como restos dispersos de una experiencia vital en permanente revisión.
El volumen supone también una nueva colaboración con EdictOràlia, sello con el que ya ha publicado varios títulos escritos junto al compositor y artista visual Joan Gómez Alemany. Entre ellos figuran diálogos y correspondencias en torno a nombres fundamentales de la modernidad artística, desde Millares hasta Palazuelo o Salvador Victoria.
La cubierta reproduce The Fiction Writer (2024), pintura del artista neerlandés Pat Andrea, con quien De la Torre colaboró recientemente como comisario en una exposición organizada por la Fundación Antonio Pérez. El interior reúne también ocho fotografías antiguas realizadas por el propio autor, imágenes donde ya aparecen algunas de las obsesiones formales y simbólicas que atraviesan el libro.
Más allá de su carácter diarístico, el volumen funciona como una reflexión sobre la persistencia de la cultura y la escritura frente al desgaste del tiempo. Entre recuerdos personales y fragmentos poéticos, De la Torre levanta un espacio de resistencia íntima donde pensamiento, arte y memoria aparecen inseparables.
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) acogerá el 25 de mayo la presentación de La sangre de dragón de las palabras [4] en un acto que reunirá al autor con la galerista Eugenia Niño y con Josep Lluís Galiana, responsable también del prólogo.