La muestra, comisariada por Andreas Plackinger, es la primera gran retrospectiva organizada fuera de Italia sobre Antonio Allegri, conocido como Correggio por su ciudad natal. El pintor, que desarrolló su actividad en Parma y sus alrededores, fue admirado durante siglos por su tratamiento innovador de la luz, la vivacidad de las figuras, la luminosidad del color y su manera de reinterpretar asuntos religiosos y eróticos. Considerado un artista esencial de la pintura italiana del siglo XVI junto con Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, en la actualidad no goza, sin embargo, de un reconocimiento público comparable al de aquellos maestros.

«Virgen de San Jorge» de Correggio, hacia 1530. Gemäldegalerie de Dresde.
Dresde cuenta con un patrimonio excepcional para revisar su legado. La Gemäldegalerie Alte Meister conserva cuatro de sus mayores pinturas sobre tabla y posee el conjunto de retablos de Correggio más amplio del mundo. Estas obras permiten seguir su evolución y sirven de punto de partida para una exposición que reúne unas 130 obras distribuidas en siete secciones.
El recorrido incluye veinte pinturas y otros tantos dibujos del artista, acompañados por trabajos de sus contemporáneos y de creadores que acusaron su influencia. Entre ellos figuran Parmigianino, Rubens, Maratti y Mengs. La selección amplía así la mirada sobre Correggio y permite medir el alcance de sus hallazgos pictóricos.
Buena parte del proyecto descansa en los préstamos procedentes de algunas de las principales colecciones europeas. El Museo del Prado [3], la National Gallery de Londres, la Galería Borghese de Roma, la Galería de los Uffizi de Florencia y el Kunsthistorisches Museum de Viena han cedido piezas para la ocasión. El Louvre aporta dos obras destacadas, Venus y Cupido con un sátiro y Los desposorios místicos de santa Catalina. Esta última no ha salido del museo parisino desde su incorporación a la colección.
Otra obra fundamental es la Virgen de san Sebastián, restaurada en los últimos años a la vista del público en la propia Gemäldegalerie Alte Meister. La intervención ha devuelto a la obra la intensidad de sus colores y permite apreciar de nuevo el dominio de Correggio sobre la luz. Una sección completa de la muestra explica el proceso de restauración e incluye el análisis de sus distintas capas pictóricas.

«La adoración de los pastores» de Correggio, hacia 1528-1530. Gemäldegalerie de Dresde.
La relación entre luz y oscuridad cobra especial protagonismo alrededor de La adoración de los pastores, conocida como La noche (h. 1528-1530). El monumental retablo llegó a ser considerado en el siglo XVIII la obra más importante de la colección pictórica de Dresde. Se presenta junto a otras composiciones en las que el maestro investigó los efectos de la luz y las sombras, además de pinturas posteriores que muestran la influencia ejercida por una de sus creaciones más célebres.
El recorrido también incorpora los frescos realizados por el artista en Parma, parte esencial de su producción y, por su propia naturaleza, inseparables de los edificios para los que fueron concebidos. Para integrarlos en la retrospectiva, las Colecciones Estatales de Arte de Dresde han efectuado un registro fotográfico completo mediante drones en la iglesia de San Giovanni Evangelista y en la catedral de Santa Maria Assunta.
Las imágenes obtenidas se han reunido en un modelo digital tridimensional que se proyecta en las salas. El dispositivo ofrece una visión próxima de las pinturas que cubren las cúpulas y hace posible observar detalles difícilmente accesibles desde el suelo de ambos templos.
Un catálogo de 448 páginas publicado por Sandstein Kultur en alemán e inglés completa una retrospectiva que devuelve a primer plano a uno de los grandes pintores del Renacimiento italiano. Las salas del Semperbau am Zwinger muestran cómo aquella combinación de sensualidad, movimiento, color y emoción continúa interpelando al espectador quinientos años después.