La muestra, impulsada por la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN), recorre más de tres décadas de trabajo a través de 16 series realizadas en Italia, Estados Unidos y España. Comisariada por Nieves Acedo y con un diseño expositivo firmado por estudioHerreros, la propuesta convierte la selección de obras en una experiencia rítmica. Cada conjunto funciona como una secuencia que desplaza al espectador en el espacio mientras lo obliga a medir el tiempo de otra manera.
El eje conceptual gira en torno a la atención, entendida no solo como tema, sino como método. En un contexto dominado por la fragmentación y la sobreestimulación tecnológica, la pintura de De la Concha reivindica el detenimiento. Su práctica “del natural” implica estar en el lugar, compartir el entorno con aquello que pinta y registrar variaciones mínimas de luz, gesto o atmósfera. El resultado no es una instantánea congelada, sino una sucesión de instantes que, juntos, construyen una coreografía visual.
Félix de la Concha se formó en la Facultad de Bellas Artes de Madrid. Fue premiado en la Primera Muestra de Arte Joven en 1985. En 1989 recibió la beca de la Academia de España en Roma y, tras vivir varios años en Italia, se trasladó a Estados Unidos, donde ha residido más de veinte años. Allí creó importantes ciclos de paisajes y retratos. Su obra ha evolucionado desde paisajes solitarios y alejados de lo bucólico hasta proyectos centrados en el paso del tiempo, las series pictóricas y el retrato directo alla prima. Su exploración del «anacoluto pictórico» y sus retratos con conversaciones muestran su interés por el proceso y la experiencia compartida con el modelo. También ha trabajado en proyectos ligados a la sinestesia, la memoria y el testimonio —incluidos retratos de supervivientes de la Shoah—, y ha viajado extensamente para pintar distintos entornos. Actualmente vive y trabaja en Madrid.
Entre las novedades destaca Diario de pintura autista, serie realizada en 2024 que recoge escenas del entorno cotidiano del artista en distintos lugares, desde Madrid hasta Fuerteventura. También se presenta por primera vez en España Fallingwater en perspectiva. Panorama del salón de La casa de la cascada, fruto de su estancia en la vivienda diseñada por Frank Lloyd Wright en Pensilvania durante el invierno de 2006-2007. Ambas series subrayan su interés por el paso del tiempo y por la repetición como herramienta de conocimiento.
Un lugar central lo ocupa Retratos desde el Pozo Julia, proyecto desarrollado entre 2022 y 2024 en Fabero. Doce pinturas dialogan con testimonios audiovisuales de vecinos vinculados a la minería del carbón. La pintura se expande aquí hacia el vídeo y la voz. El visitante contempla los retratos mientras escucha las conversaciones mantenidas con los protagonistas, configurando un archivo sensible de la memoria reciente del Bierzo. El gesto pictórico se convierte así en espacio de escucha y transmisión.
La exposición en Ponferrada marca el inicio de la programación cultural de 2026 en La Térmica Cultural y propone algo más que una amplia retrospectiva. La selección de más de ochocientas piezas no responde a una lógica exhaustiva, sino a la voluntad de mostrar cómo la repetición y la variación generan sentido. Frente a la prisa, De la Concha propone una ética de la mirada. Frente al consumo rápido de imágenes, una práctica que convierte cada cuadro en un acto de presencia.
Visitas dialogadas a la exposición por Inés Obregón y Julio C. Nora (Área de Museos, Patrimonio y Cultura):
– 28 de febrero a las 13.00 h.
– 14 de marzo a las 13.00 h.
– 11 y 25 de abril a las 13.00 h.
– 23 de mayo a las 13.00 h.
Consulta aquí [3] el resto de actividades complementarias.























