- hoyesarte.com - https://www.hoyesarte.com -

José Manaut: la pintura frente a la adversidad

La pintura acompañó a Manaut incluso en los momentos más difíciles de su existencia. Formado bajo la influencia de Joaquín Sorolla y Cecilio Pla, el artista valenciano desarrolló una trayectoria que transitó del impresionismo y el luminismo hacia formas de expresión marcadas por las experiencias de una época convulsa. La Guerra Civil, la cárcel y el exilio interrumpieron su carrera docente y condicionaron su vida, pero nunca consiguieron apartarlo de su vocación.

"Lita con abanico" (París, 1964). Óleo sobre lienzo. 100 x 76 cm.

Alberto Manaut. «Lita con abanico» (París, 1964). Óleo sobre lienzo. 100 x 76 cm.

El Museo Ibáñez recupera su figura con José Manaut (1898-1971). Del impresionismo al expresionismo, una exposición que reúne 42 obras, algunas inéditas, y ofrece un recorrido por las distintas etapas de su producción. Comisariada por el catedrático de Historia del Arte Francisco Javier Pérez Rojas y el historiador del arte David Gutiérrez Pulido, puede visitarse hasta el 29 de noviembre de 2026.

La muestra incluye 20 lienzos, 19 dibujos, dos grabados y un abanico. Su selección permite seguir la evolución de un pintor que cultivó diversas técnicas y géneros, desde los primeros ejercicios académicos hasta los paisajes, retratos y escenas cotidianas de sus últimas décadas. También incorpora obras relacionadas con las experiencias traumáticas que atravesó durante la guerra y el exilio.

Sorolla y Pla

Nacido en el seno de una familia culta, estrechamente vinculada al ambiente intelectual valenciano, Manaut inició su formación en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y la continuó en la Real Academia de San Fernando de Madrid. Sorolla y Pla fueron dos referencias fundamentales en sus comienzos. Del segundo llegó a ser discípulo y ayudante.

En la década de 1920 amplió sus horizontes artísticos en París y viajó por Bélgica y Holanda. Aquellos años resultaron decisivos para su conocimiento de la pintura impresionista y para el desarrollo de una producción que combinaba el estudio académico de la figura humana con la representación de paisajes y escenas de la vida moderna parisina.

Alberto Manaut. "Autorretrato", 1959. Óleo sobre lienzo. 59X49 cm. Fundación Manaut.

Alberto Manaut. «Autorretrato», 1959. Óleo sobre lienzo. 59X49 cm. Fundación Manaut.

La exposición recupera testimonios de ese periodo, como el Boceto para Orillas del Sena, realizado hacia 1924-1925, junto a obras de sus primeros años, entre ellas Paisaje valenciano, fechado aproximadamente entre 1920 y 1923.

Los lienzos ejecutados en Valencia y El Paular reflejan la importancia que tuvieron la luz y la sensibilidad impresionista en esta fase de su trayectoria. El recorrido incluye asimismo ejercicios de formación como el dibujo académico de La Victoria de Samotracia.

Manaut compaginó su actividad artística con la enseñanza. Antes de la Guerra Civil ejerció como profesor en distintos institutos, entre ellos los de Ronda y Tortosa. El conflicto y sus consecuencias truncaron esa trayectoria. Sus ideales y su acercamiento a la masonería motivaron su destitución, encarcelamiento y un exilio de dos años en Durango.

Fueron años de penurias, durante los cuales tuvo que desempeñar trabajos diversos para subsistir. Pese a todo, continuó dibujando y pintando. Aquellas experiencias encontraron también expresión en su obra, como muestran algunas de las escenas más tormentosas presentes en la exposición.

Tras regresar a Madrid consiguió una plaza docente en el Liceo Francés, donde pudo retomar una actividad que consideraba esencial. Paralelamente, desarrolló su faceta como historiador del arte y escribió monografías dedicadas a grandes pintores. Entre ellas figura Crónica del pintor Joaquín Sorolla, publicada en 1964.

Su interés por el arte lo llevó asimismo a recorrer distintos lugares de España y a realizar estancias en Italia y Grecia. Los paisajes, retratos y escenas cotidianas realizados entre las décadas de 1930 y 1960 permiten apreciar la continuidad de su trabajo y la diversidad de recursos pictóricos que fue incorporando.

Alberto Anaut. "Boceto para Orillas del Sena" (París, ca. 1924-25) carboncillo sobre papel. 22,8 x 30,8 cm. Fund. Manaut.

Alberto Anaut. «Boceto para Orillas del Sena» (París, ca. 1924-25) carboncillo sobre papel. 22,8 x 30,8 cm. Fund. Manaut.

Entre las piezas seleccionadas figuran Pesadilla real, un gouache sobre papel fechado hacia 1949, y un autorretrato de 1959. También se presenta Lita con abanico, óleo sobre lienzo realizado en París en 1964. Obras de distintas épocas que contribuyen a reconstruir un itinerario artístico inseparable de las circunstancias personales e históricas de su autor.

La exposición del Museo Ibáñez llega después de otras dos iniciativas organizadas por los mismos comisarios. La primera, José Manaut (1898-1971). Sobrevivir en el mundo del arte, se celebró en el Museo de la Ciudad de Valencia entre febrero y septiembre de 2025. La segunda, José Manaut. Del impresionismo al expresionismo [1], pudo verse en el Museo del Realismo Español Contemporáneo de Almería entre octubre de 2025 y febrero de 2026.

Con esta nueva presentación, la obra de Manaut vuelve a situarse en primer plano a través de una selección que abarca más de cuatro décadas de actividad. Desde los paisajes luminosos de juventud hasta las imágenes vinculadas a los episodios más dolorosos de su biografía, sus pinturas y dibujos dan cuenta de una dedicación que se mantuvo firme pese a las interrupciones y dificultades que impuso la historia del convulso siglo XX español.

"Pesadilla real" (h. 1949). Gouache sobre papel, 17,5 x 24,2 cm. Fundación Manaut.

Alberto Manaut. «Pesadilla real» (h. 1949). Gouache sobre papel, 17,5 x 24,2 cm. Fundación Manaut.