La exposición propone un recorrido por una trayectoria marcada por la investigación constante y por la voluntad de ampliar los límites tradicionales de la estampa. Desde hace más de cuatro décadas, Jiménez ha desarrollado un trabajo centrado en la exploración de la imagen y en la capacidad del grabado para dialogar con otros lenguajes. Su obra incorpora procedimientos vinculados al dibujo, la fotografía, la cerámica, la instalación o incluso el vídeo, en una práctica que desborda el concepto clásico de arte gráfico sin perder nunca su raíz técnica y conceptual.
Durante la inauguración, el director de la Academia, Tomás Marco, subrayó precisamente esa fidelidad al grabado entendida desde la experimentación y el riesgo. Destacó la capacidad de la artista para evitar las fórmulas acomodaticias y para abrir nuevas posibilidades dentro de la estampa contemporánea, además de reivindicar su papel como docente y maestra para varias generaciones de creadores. También puso el acento en el consenso unánime que despertó su elección entre los profesionales del sector, un hecho especialmente significativo en un premio de estas características.

María José Magaña, Elena Jiménez, Carlota Bustos y Javier Blas.
La delegada de Cultura del Ayuntamiento, Marta Rivera de la Cruz, incidió en la importancia de respaldar iniciativas capaces de acercar el arte gráfico al público actual y elogió el trabajo de la Calcografía Nacional en la defensa de una disciplina que, pese a su tradición histórica, mantiene una intensa capacidad de renovación. En ese contexto definió a Jiménez como una artista inquieta, capaz de construir obras donde la reflexión crítica y la ambición estética avanzan de manera inseparable.
Comisariada por Javier Blas, la exposición combina obras recientes, como Qué puede un cuerpo, con trabajos fundamentales de etapas anteriores, entre ellos Patchwork, La sombra desobediente o Viaje con Gulliver. Esa convivencia permite observar la coherencia de una investigación artística sostenida en el tiempo y, al mismo tiempo, la evolución de un lenguaje que ha ido incorporando nuevos materiales, soportes y formas de representación.
Blas destaca especialmente la aportación de Jiménez a la llamada “gráfica expandida”, un territorio en el que la imagen múltiple abandona el espacio convencional del grabado para desplegarse en instalaciones y estructuras tridimensionales. Según el comisario, una de las claves de su trabajo reside en la exploración de parámetros procesuales, objetuales y conceptuales alternativos dentro del campo de la estampa, un planteamiento que ha contribuido a ensanchar el alcance del arte gráfico contemporáneo.
El catálogo editado con motivo de la exposición incorpora además un texto de la historiadora y crítica Isabel Tejeda, quien subraya el carácter profundamente multidisciplinar de la artista. Para Tejeda, la obra de Jiménez parte de la tradición gráfica para “hacer estallar por sus costuras” las técnicas de estampación y convertirlas en herramientas capaces de reflexionar sobre los procesos contemporáneos de representación, identidad y visualidad.
La exposición se completa con la edición de Las manos que piensan, un nuevo grabado realizado expresamente para la ocasión sobre matriz de cobre y estampado en los talleres de la Calcografía Nacional, una pieza concebida como celebración de un premio que reconoce no solo una carrera individual, sino también una manera de entender el arte gráfico como territorio abierto, vivo y en permanente transformación.
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Renovación de la gráfica
Instituido en 1993, el Premio Nacional de Arte Gráfico se ha consolidado como uno de los reconocimientos más importantes dedicados a esta disciplina en España. A lo largo de su historia ha distinguido a creadores como Blanca Muñoz, Jaume Plensa, Cristina Iglesias, Miquel Barceló o Guillermo Pérez Villalta, nombres que han contribuido decisivamente a renovar el panorama de la gráfica contemporánea. La incorporación de Elena Jiménez a esa nómina refuerza el valor de una trayectoria que ha sabido combinar rigor técnico, experimentación formal y reflexión crítica.











