- hoyesarte.com - https://www.hoyesarte.com -

La novia vendida: una obra maestra que merece ser mejor conocida

¿Quieres estar al día del arte y la cultura?

 

Suscríbete GRATIS a nuestro boletín. Más de 25.000 personas ya lo han hecho

 

 

¿Quieres ver los últimos enviados [1]?

 

 

 
Estrenada inicialmente como una opereta en 1866, y posteriormente revisada y reestrenada en 1870 ya sin las partes habladas, La novia vendida es la más popular de las siete óperas de Smetana, compositor que vivió activamente las turbulencias nacionalistas que resquebrajaron el imperio austrohúngaro en un período en el que las regiones centroeuropeas impulsaban sus identidades, lenguas y dialectos autóctonos, folclore, tradiciones y mitos.

La lucha por una ópera nacional checa ocupó gran parte de la vida de Smetana, que compatibilizó su atribulada carrera profesional como compositor, profesor, director de teatro y activista con una desdichada vida personal, en la que perdió muy joven a su primera mujer y varias hijas, no tuvo el reconocimiento que anhelaba y fue aquejado prematuramente de una sordera total derivada de la sífilis que padecía, componiendo sus últimas obras sin poder escucharlas.

El libreto, del escritor nacionalista Karel Sabina, es una comedia de enredo escrita para ensalzar la riqueza del folclore, de las danzas y de las tradiciones rústicas de Bohemia, apelando a la primacía de la libertad individual frente a las convenciones.


La partitura revela un notable equilibrio entre la recreación de la vida aldeana, la caracterización caricaturesca de los personajes y el desarrollo de la acción, en una progresión que integra los números cerrados ─arias, dúos, conjuntos, etc.─ en la fluidez de la trama. Realza la presencia estructural y dramatúrgica de las danzas ─polka, furiant y skočná─ y la presencia del coro como elemento aglutinador y evocador de la comunidad campesina, cuya idiosincrasia y valores pretende loar la ópera.

En la música asoma la influencia de Mozart, del singspiel alemán, de la ópera buffa italiana o de la opéra comique francesa unida a elementos rítmicos y melódicos del folclore checo, con una orquestación muy rica en colores y contrastes. La escritura vocal alterna la claridad de los pasajes declamatorios ─heredera de los recitativos acompañados─ y los momentos de expansión melódica, reforzando la caracterización de los personajes y la situación dramatúrgica, sin descuidar nunca la prosodia del checo rural.

Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real, destaca el acontecimiento que supone que el coliseo madrileño aborde por vez primera una nueva producción de La novia vendida, a la que considera «una de las obras maestras más íntegramente impregnadas de alegría, de goce musical, de inteligencia chispeante y de sensibilidad; la más reverenciada de las óperas checas y, en cualquier caso, la obra fundacional de una escuela nacional que, gracias a Smetana, ha dado a los teatros algunos de los títulos y compositores más extraordinarios de la historia de la ópera del siglo XX».

«La novia vendida». Fotografía: © Javier del Real | Teatro Real.

El director de escena Laurent Pelly, que dirige su séptima producción en el Teatro Real, después de La hija del regimiento (2014), Hansel y Gretel (2015), El gallo de oro (2017), Falstaff (2019), El turco en Italia (2023) y Los maestros cantores de Núremberg (2024), se aleja del costumbrismo, situando la trama en el mundo imaginario de la protagonista ─escenografía de Caroline Ginet─, en el que los personajes evocan los dibujos animados checos, en una graciosa y divertida sincronía con la música, que explora la comicidad e ingenuidad de la obra.

Gustavo Gimeno, director musical del Real desde el inicio de esta temporada, es el encargado de dar vida a la partitura, al frente de su Coro y Orquesta Titulares, después de sus éxitos en El ángel de fuego (2022), Eugenio Oneguin (2024) y El mandarín maravilloso y El castillo de Barbazul (2025). Bajo su batuta se alternarán dos repartos con Svetlana Aksenova y Natalia Tanasii (Mařenka), Mikeldi Atxalandabaso y Moisés Marín (Vašek), Pavel Černoch y Sean Panikkar (Jeník) y Günther Groissböck y Martin Winkler (Kekal), secundados por Manel Esteve (Krušina), María Rey-Joly (Ludmila), Toni Marsol (Micha), Monica Bacelli (Háta), Jaroslav Brezina (Comediante Principal), Rocío Pérez (Esmeralda) e Ihor Voievodin (Indio).

La novia vendida se presentó en el Teatro Real el 6 de marzo de 1924, interpretada por una compañía checa de gira por España y volvió a representarse en Madrid, en 1973, con dos funciones en el Teatro de la Zarzuela.

Trama sencilla

«He querido conservar siempre el carácter nacional de la música, y creo que eso se percibe en todos los números de la partitura […]. Me considero el creador, en la música dramática y sinfónica, de un estilo checo, genuinamente checo».

(Bedřich Smetana)

«La novia vendida». Fotografía: © Javier del Real | Teatro Real.

El casamentero Kekal propone a los padres de Mařenka casarla con Vasek, joven con recursos, pero tartamudo y bobalicón, que vive sin saber que tiene un hermanastro mayor, hijo de su padre, Marik, que fue apartado del hogar familiar por su madrastra, que lo desterró a un pueblo cercano. Ese joven, el avispado Jenik, tiene una relación amorosa con Marenka, que también ignora sus orígenes. Presionado por el casamentero, Jenik firma un contrato en que vende a su novia “al hijo de Marik” ─que es él mismo, pero nadie lo sabe─ para sorpresa de todo el pueblo, que se indigna y vocifera porque el joven humilla y desprecia a su enamorada, cambiándola por dinero. Pero finalmente todos celebran su astucia cuando la verdad se descubre.