Cerca de un centenar de exposiciones y la participación de 270 fotógrafos y artistas visuales configuran una edición que no solo crece en cifras, sino también en ambición. A ellos se suman otros 80 profesionales implicados en actividades paralelas, lo que refuerza su papel como plataforma activa para el intercambio y la reflexión en torno a la práctica fotográfica.

Viviane Sassen. Eudocimus Ruber, 2017. © Viviane Sassen.
El proyecto curatorial se articula en torno a un diálogo entre generaciones. Figuras históricas conviven con autores que están reformulando el medio, trazando un recorrido que va de los grandes nombres del siglo XX a las voces más contemporáneas. Entre los hitos destaca la presentación íntegra en España de The Americans, la influyente serie de Robert Frank, junto a obras de referentes como Richard Avedon. A este núcleo se suman nombres clave del fotoperiodismo y la escena nacional, así como una sólida representación de creadores actuales que amplían los márgenes de la imagen.
Uno de los ejes más visibles de esta edición es la apuesta por las nuevas generaciones y la presencia de mujeres artistas, que alcanzan el 65% del total. Esta perspectiva atraviesa buena parte de la programación y apunta a una revisión necesaria del relato fotográfico contemporáneo.
El festival mantiene su centro en Madrid, donde consolida alianzas con instituciones como la Fundación MAPFRE, la Galería de las Colecciones Reales o el Museo del Romanticismo, entre otras sedes habituales. Sin embargo, su alcance se amplía con una red que incluye nueve ciudades españolas y, por primera vez, una extensión internacional que llega hasta Paraguay.
La figura de País Invitado, introducida en la edición anterior, adquiere continuidad con la presencia del Reino de los Países Bajos. Dos exposiciones articulan este foco. Por un lado, una amplia retrospectiva dedicada a Viviane Sassen en el Teatro Fernán Gómez, que revisa tres décadas de trabajo a través de un lenguaje que oscila entre lo documental y lo onírico. Por otro, una muestra colectiva en el Círculo de Bellas Artes propone un diálogo entre 13 artistas españoles y neerlandeses, centrado en la evolución del medio fotográfico.
Más allá de las exposiciones, PHotoESPAÑA refuerza su dimensión profesional y comunitaria. Iniciativas como PHotoESPAÑA PRO o Descubrimientos consolidan su apoyo al talento emergente y al desarrollo de nuevos proyectos, mientras distintas convocatorias y premios fomentan la investigación curatorial y la producción artística. El festival se extiende además a espacios independientes y galerías a través del Festival Off, que mantiene su papel como termómetro del tejido artístico madrileño.

Isabel Azkarate. San Sebastián, 2026. © Isabel Azkarate.
La programación se completa con propuestas que exploran el ámbito editorial y audiovisual. El Espacio Fotolibros vuelve a situar el libro como herramienta clave de difusión y experimentación, mientras la serie documental ¿QUÉ MIRAS? continúa ampliando su recorrido con nuevos episodios dedicados a figuras relevantes del panorama actual.
PHotoESPAÑA encara así una edición que combina memoria y presente, tradición y riesgo. En ese equilibrio se sitúa una propuesta que no solo revisa la historia de la fotografía, sino que invita a imaginar sus futuros posibles.