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Resistencia y tradición

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC [1], Sevilla) presenta la primera exposición individual en un museo español del artista y disidente chino Ai Weiwei [2]. La muestra, que lleva por título Resistencia y tradición, abarca la mayor parte de sus formas de producción, entre las que se incluyen instalaciones, cerámicas, vídeos y fotografías, obras que ocupan la mayor parte de la Zona Monumental, el Pabellón Real y la Capilla de Afuera del CAAC.

Las diferentes manifestaciones comprendidas dentro de la estética de la resistencia han construido diversas vías de conocimiento en los desarrollos artísticos de las últimas décadas. Ai Weiwei podría singularizar una de las vertientes de esta estética entendida en un sentido no muy lejano a lo que Hal Foster definió como postmodernismo de resistencia: aquel que piensa políticamente las cuestiones referidas al lenguaje y a la representación. De esta forma, su trabajo parte de la tradición formal y lingüística del arte minimal y conceptual, aunque acabe conscientemente pervirtiendo sus resultados.

Espacio cultural

Por otro lado, como señaló David Harvey, culturalmente no es posible separar las ecuaciones tiempo y espacio. En este sentido, para situarse ante su obra es necesario ser conscientes del tiempo y del espacio en los que se produce: el tiempo del capitalismo de Estado en el profundo cambio geopolítico en China durante las últimas décadas, las mismas en las que Ai Weiwei realiza su obra. La gran mayoría de sus trabajos participan, por tanto, de ese tiempo político y de ese espacio cultural y, al igual que ellos, están en continua y vertiginosa trasformación. Esta es una sus características: utilizar y pervertir la tradición cultural china y la artística occidental como actos de resistencia política, para los que se vale de todas aquellas herramientas que le son útiles, ya provengan de una u otra tradición, a las que une como singularidad la rapidez en el empleo de las redes sociales que el capitalismo informacional, por utilizar el término acuñado por Manuel Castells, ha ido proporcionando.

La exposición en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo parte culturalmente de un tiempo y un espacio concretos. Por un lado, nuestra contemporaneidad; es decir, el convulso espacio global geopolítico en el que estamos. Por otro, el propio espacio físico, el antiguo monasterio cartujo unido a la expansión colonial, que en el siglo XIX se transformó en fábrica de loza y porcelana china. Por este motivo, esta muestra tiene como protagonistas los trabajos cerámicos, en un intento de comprender lo que Roger Buergel denominó en documenta12 -la misma en la que participó activamente Ai Weiwei- como migración de las formas.

Cinco toneladas de pipas

Entre las piezas que puede ver el público está una de las más conocidas, la titulada Sunflower seeds(Pipas de girasol, 2009), perteneciente a la Colección Jan Ghilsalberti de Copenhague. Esta obra está compuesta por cinco toneladas de pipas de porcelana y con tres pinceladas cada una, realizadas durante dos años y medio por 1.600 artesanos de la región de Jingdezhen.

Cada una de estas pipas es una pieza única y con ellas, Ai Weiwei pretende hacer hincapié en el contraste entre las técnicas de producción ancestrales y laboriosas y la producción en masa de la modernidad. La selección del girasol no es casual, pues se trata de una flor de gran simbolismo en el contexto de la Revolución Cultural China, que indica la dirección hacia el sol, que es la representación habitual de Mao.

Intensa biografía

Ai Weiwei es hoy día el artista chino con mayor proyección internacional. Nacido en Pekín (1957), estudió cine en su ciudad natal, donde fundó el grupo de vanguardia Xing Xing (Las Estrellas) en los años setenta. En 1983 se trasladó a Estados Unidos, donde continuó sus estudios en arte y diseño y se convirtió en una figura destacada dentro de la comunidad de intelectuales chinos y de la escena cultural neoyorquina, desarrollando un trabajo en la estela del arte conceptual.

En 1993 regresó a China, donde además de su actividad artística ha llevado a cabo proyectos como comisario de exposiciones, arquitecto y una constante actividad en interntet, especialmente a partir de su prolífico blog. En los últimos años se ha convertido en una de las voces críticas del régimen chino más conocidas internacionalmente, lo que le supuso en 2011 ser arrestado por parte de las autoridades de su país, que lo mantuvieron en paradero desconocido durante tres meses. Hoy no puede viajar fuera de China.