Director de la Real Academia Española (RAE) entre 2011 y 2014, institución de la que había sido secretario de 2007 a 2009, había nacido en Zaragoza hace 86 años, el 21 de junio de 1939, en una familia de sólida estirpe cultural. Su padre era el gramático y catedrático de Literatura José Manuel Blecua Teijeiro, también académico de honor de la corporación que vela por la regularización lingüística del mundo hispanohablante.
Pese a los difíciles años de la posguerra, recordaba su infancia como un tiempo feliz marcado desde muy pronto por la lectura. «En la casa paterna los libros fluían, yo leía, leía, primero fueron tebeos y un día descubrí a Kipling, que me abrió a un mundo que se ha quedado a mi lado para siempre».
Lo decía, en el tono cadencioso de su conversación, quien lidió con una de las épocas más duras de la RAE, aquella en la que, coincidiendo con el tercer centenario de la institución, se redujo en casi una tercera parte la subvención estatal, que pasó de 3,8 millones de euros a 1,6, lo que supuso un descenso dramático, pues en aquella época prácticamente la mitad del presupuesto de la RAE dependía de las arcas del Estado.
«Pero, con trabajo e imaginación, se superó aquella terrible situación», afirmaba quien fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 para ocupar la silla h, de la que tomó posesión en junio de 2006 con un discurso clarividente sobre los «Principios del Diccionario de Autoridades«.
Agradecido a la vida por acercarle a la palabra a través de figuras como su propio padre, Martín de Riquer, Rafael Lapesa o Francisco Ynduráin, «que me inculcaron la pasión por el lenguaje», Blecua es autor del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española publicadas en 2011 y 2025.
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector, fue profesor de la Ohio State University, del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México, de los Cursos de Verano para Extranjeros de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. También fue director de Investigación, de Cooperación Internacional y director académico del Instituto Cervantes, presidente de la Comisión Estatal para la Conmemoración del IV Centenario de la primera parte del Quijote y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y del patronato de la Fundación del Español Urgente.
Su labor le supuso, entre otro notable grupo de reconocimientos, el Premio de las Letras Aragonesas, la Creu de Sant Jordi, la Medalla de la Universidad de Zaragoza, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente y la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Todo un mundo de investigación y sapiencia en los campos de la gramática, la lexicografía y la aplicación de las nuevas tecnologías al estudio de la lengua española, transmitido e inculcado a varias generaciones desde el sosiego y la pasión. «La lengua está en la vida y la vida innova cada día», dejó dicho.
Cierra página el hombre que no concebía la existencia sin libros. El ser humano del gesto amable y la palabra precisa. El maestro.
José Manuel Blecua falleció el pasado viernes 29 de mayo en Madrid a los 86 años.