- hoyesarte.com - https://www.hoyesarte.com -

El maestro que hacía hablar a los mapas mudos

Sin embargo, nada más iniciarse el curso siguiente, en el que se estudiaba la asignatura de Geografía Universal, el maestro nos comunicó a mis compañeros y a mí que había ideado un sistema con el que haríamos hablar a los mapas mudos o, al menos, parecer que hablaban, como sucedía con Harpo Marx, que, sin decir una sola palabra, mantenía las más divertidas conversaciones con sus hermanos. Y, ante nuestra cara de incredulidad, se dispuso a contarnos su invento pedagógico.

El método consistía en que, conforme fuéramos estudiando los distintos continentes, él nos iría contando una serie de historias relacionadas con el deporte, la literatura, la ciencia o el arte, que nos permitirían “viajar” hasta los lugares donde habían llegado algunos de los personajes más singulares de la Historia y proyectar en el viaje nuestra propia aventura. Al mismo tiempo, este insólito viaje nos facilitaría fijar en el mapa y en nuestra memoria ciudades, ríos, montañas, valles, desiertos, bosques, lagos, volcanes, mares, golfos, deltas, archipiélagos y cualquier otro accidente geográfico. Si desde San Francisco a París el mundo comenzaba a soñar que otro mundo era posible, ¿por qué no íbamos a ser capaces nosotros de idear otra forma de aprendizaje diferente? Sin duda, esta era una forma divertida de aprehender y aprender. Así, del desconcierto pasamos a la intriga, y de la intriga a la acción.

Cuando iniciamos el estudio del continente europeo, lo primero que hicimos fue localizar las 31 ciudades a las que pertenecían los equipos de fútbol que habían participado en la Copa de Europa del año anterior, ganada por el Real Madrid-yeyé. De esta manera aprendimos a señalar casi a ciegas en el mapa político europeo Róterdam, Bruselas, Turín o Belgrado, ciudades de otros tantos rivales derrotados por los Pirri, Zoco, Amancio y Velázquez hasta proclamarse campeones.

Asimismo conseguimos identificar rápidamente en el mapa físico los cursos de los grandes ríos europeos, las diferentes cordilleras o cadenas montañosas y los diferentes accidentes costeros (golfos, deltas, bahías, fiordos, etc.) asociándolos a algún personaje destacado, un acontecimiento histórico importante o una referencia literaria o artística previamente comentada por el maestro. Fue lo que sucedió con el Danubio azul, el famoso vals que Johan Strauus dedicó al río de color verde plateado a su paso por Viena, o con El maravilloso viaje de Nils Holgersson, el apasionante libro de aventuras que la pedagoga y escritora Selma Lagerlöf escribió para que los escolares suecos aprendieran la geografía del país escandinavo.

El continente americano lo exploramos de la mano de los grandes cronistas de Indias, pero también acompañando a las expediciones de Alexander von Humboldt por el “llano vacío”, la “montaña telúrica” y la “selva virgen”, o subidos a bordo del Beagle, el bergantín en el que Charles Darwin cruzó el Estrecho de Magallanes, llegó a las Isla Galápagos y pergeñó la teoría de la evolución.

Para conocer el continente africano, el maestro nos contó una serie de historias que atrajeron nuestra atención sobre el mapa de África como el imán atrae al hierro: las aventuras del controvertido Henry Morton Stanley a la busca del doctor Livingstone y las fuentes del Nilo, la expedición del cuevano Yuder Pachá hasta la mítica Tombuctú y las peripecias de Alí Bey por toda la cornisa norteafricana. El mapa de Asia lo fuimos dibujando con las descripciones del Libro de las maravillas, de Marco Polo y los relatos de Rudyard Kipling. Oceanía la recorrimos siguiendo las huellas del intrépido James Cook, las pinturas de Paul Gauguin y los relatos de Robert Louis Stevenson, a quien los aborígenes de Samoa llamaban Tusitalia, “el que cuenta historias”.

Conforme avanzaba el curso, nos aventuramos en viajes transcontinentales, como el realizado a imitación de La vuelta al mundo en ochenta días, de Julio Verne, para lo cual el maestro, que era aficionado a la papiroflexia, nos hizo construir pequeños vehículos en papel (un barco, un avión, un tren y un automóvil) con los que nos desplazábamos por el mapa. Moviéndonos de un lado a otro como auténticos vagamundos, visitamos todos los lugares que figuraban en el libro de texto oficial y muchos otros que no recogía, como la enigmática Thule, que nosotros relacionábamos con la patria de la princesa Sigrid, la eterna novia del Capitán Trueno.

De paso, conocimos, por boca del maestro, algunos de los primeros viajes a la luna en la historia de la literatura, supimos de las aventuras de Ibn Battuta, el legendario viajero bereber, e imaginamos lo que podían haber sido las andanzas por las Indias Occidentales de Don Quijote y Sancho de haberse llevado a efecto el ansiado viaje al Nuevo Mundo de Miguel de Cervantes. En lo que no nos pusimos de acuerdo mis compañeros y yo fue en la ubicación precisa de Liliput, la isla de los seres diminutos descrita por Jonathan Swift en Los viajes de Gulliver, pero el maestro zanjó la cuestión, asegurando que nadie nos suspendería si cada uno de nosotros situaba la isla en el lugar que le dictara su imaginación.

Al comienzo del mes de junio, ya en vísperas de los exámenes finales, comenzamos a notar que, cuando marcábamos muchos de los lugares del mapa, escuchábamos voces que nos susurraban historias acerca del sitio señalado. Entre otras, la del flemático Phileas Fogg conversando con su fiel criado Passepartout acerca de Londres y Nueva York, la del joven Kim, que nos hablaba de la India, la de Rodrigo de Triana gritando “¡tierra, tierra!”, cuando nos acercábamos a las costas caribeñas, o la de Pascual Artero, “el rey de Guam”, al adentrarnos por el laberinto de islas de la Micronesia. Cuando llegábamos a cualquiera de las selvas marcadas en el mapa, parecíamos oír el eco de Mowgli, y, si nos deteníamos en el Sáhara o en cualquier otro desierto creíamos escuchar la voz de El Principito.

Cuando el día del examen el profesor nos entregó los mapas mudos en los que consistía la prueba, comencé a charlar con ellos de forma espontánea, lo que sirvió para ganarme una buena reprimenda, ya que, al verme hablar con la cabeza agachada sobre el pupitre, el profesor sospechó que yo pudiera llevar un micrófono oculto para comunicarme con alguien en el exterior y hacer trampas en el examen. Afortunadamente, la cosa no pasó a mayores y, tras un breve cacheo para comprobar que no estaba tratando de imitar al Super agente 86 (“el operario más eficaz del recontraespionaje”, protagonista de una de las series televisivas más populares en aquel momento), todo quedó en una irónica sonrisa del profesor, que parecía espejar el pensamiento de que “este chaborro no anda bien de la chola”. Sin embargo, cuando un rato más tarde me lo encontré en la puerta del Instituto, me volvió a sonreír, esta vez de manera más abierta, y me dijo: “muy bien, chaval”, lo que interpreté como una señal de que el método del maestro había funcionado.

Blondie y su irrompible corazón de cristal

Publicado por carlos en En La canción del fin de semana,Pop rock | Sin comentarios

El temazo que despide los setenta y empieza a dar la bienvenida a los ochenta. El single que avala el difícil matrimonio entre la new wave y la música disco. Escrita por la cantante Debbie Harry y el guitarrista de la banda Chris Stein, se llamó originalmente como el primero verso (Once I had a love) y se probó en las formas más diversas (calipso, funk, rock…) antes de sonar en las radios, en enero de 1979, con su nuevo título. Se convirtió de inmediato en número uno a los dos lados del Atlántico y fue el exitazo que anunció el tercer y más célebre disco de la banda, Parallel lines.

Pero Heart of glass es mucho más que todo lo dicho hasta ahora: fue la canción que convirtió a Debbie Harry en una estrella desgraciada, en una artista solitaria con problemas para asimilar tan de golpe la gloria, la fama y la notoriedad recién estrenadas. Fue también motivo de rechazo para los fieles de la banda que vieron en aquel triunfo una traición a lo que habían representado hasta ese momento.

Les afectara o no, Harry y compañía decidieron seguir probando en esa línea y, de hecho, acabaron colaborando (Call me) con el rey de los sintetizadores y padre del tecno europeo, el italiano Giorgio Moroder.

Según Debbie Harry, el sentimiento que quería comunicar era el de que las cosas, entre ellas el amor, no tienen por que durar siempre y no pasa nada. Aun así, la propia Harry también ha dicho que la gente conectó con la canción porque les transmite de alguna manera un estado de ánimo cercano a la tristeza o la pérdida.

Sea por su ritmo contagioso o por ese estribillo irresistible, lo cierto es que el tiempo la ha convertido en un clásico irrompible que funciona con enorme eficacia en anuncios y películas (véase: La noche es nuestra y Super 8) y aguanta todo tipo de versiones.

Antònia Vicens gana el Premio Nacional de Poesía

Publicado por lopeziglesias en En Poesía,Premios | Sin comentarios

Vicens cuenta con una larga trayectoria literaria, publicando tanto novela como poesía. En 1965 recibe el primer reconocimiento por su obra, ganando el concurso literario de Cantonigròs con la recopilación de relatos Banc de fusta. En 1967 obtiene el Premi Sant Jordi por la novela 39º a l’ombra. Además de otras novelas, como La Santa, Terra seca, Febre alta, Lluny del tren, Ungles perfectes o Ànima de gos, ha publicado libros de cuentos, recogidos en el volumen Tots els contes, y narrativa juvenil.

En 2009 publica su primer libro de poesía, Lovely, al que siguieron Sota el paraigua el crit (2013), Fred als ulls (2015) y Tots el cavalls. En colaboración con Josep Maria Llompart ha escrito Vocabulari privat, un libro de memorias. Tiene obra traducida al alemán y el español.

En 1998 fue nombrada presidenta en funciones de la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, de la cual también es vicepresidenta en las Islas Baleares entre 1997 y 2004. En 2016 es nombrada socia de honor de esta asociación. Este mismo año recibe el Premio de Cultura de la Generalitat de Cataluña.

Entre los premios que ha recibido están: Sant Jordi, Ciutat de Palma, Constantí Llombart, Ramon Llull. Además ha recibido la Creu de Sant Jordi y el Premi de Cultura de la Generalitat de Catalunya por su trayectoria.

El jurado de esta galardón ha estado presidido por Olvido García Valdés, directora general del Libro y Fomento de la Lectura, y como vicepresidenta ha actuado Begoña Cerro, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Como vocales han estado presentes: a propuesta de la Real Academia Gallega/Real Academia Galega, Darío Xohán Cabana; por la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia, María Lourdes Otaegi; por el Instituto de Estudios Catalanes/Institut d’Estudis Catalans, María del Vinyet Panyella; por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), María Ángeles Pérez López; por la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE), Guadalupe Grande; por la Asociación Española de Críticos Literarios, Juana Castro Muñoz; por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Pilar Bello; por el Centro de Estudios de Género de la UNED, Ana Isabel Zamorano; a propuesta del ministro de Cultura y Deporte, Álvaro Valverde Berrocoso, y los dos últimos autores galardonados: Julio Martínez Mesanza (2017) y Ángeles Mora Fragoso (2016).

Las mentiras de Petra

Publicado por lopeziglesias en En Cine | Sin comentarios

A sus treinta años, Petra (Lennie vuelve a realizar todo un convincente despliegue) intenta abrirse camino en el mundo del arte. Con ese supuesto objetivo se inscribe en un taller que imparte un maduro y consolidado escultor. A su llegada la esposa del artista la pone al corriente de la peculiar personalidad de éste.

A lo joven esta revelación parece no importarle porque su “supuesto objetivo” es el primero de los muchos giros de una historia que podría sintetizarse desde otra perspectiva: Petra no sabe quién es su padre, se lo han ocultado a lo largo de su vida. Tras la muerte de su madre inicia una búsqueda que le conduce a Jaume, un célebre artista plástico poderoso y despiadado.

En su camino por conocer la verdad, Petra, casi sin quererlo, como sucede tantas veces en las cosas del corazón, inicia relación sentimental con Lucas, hijo de Jaume, y Marisa, esposa de Jaume y madre de Lucas. A partir de ese momento, la historia de estos personajes se va entretejiendo en una espiral de maldades a medias y crueldades abiertas, secretos familiares y violencia, un cóctel que llevará a todos al límite.

Pero el destino, ¡siempre el destino!, dará un giro a su lógica despiadada abriendo un camino para la esperanza y la redención.

Cómo entender el arte

Bárbara Lennie es la protagonista que un relato tan intrincado precisaba. Frases sueltas, miradas y silencios construyen un personaje con el que se hizo tras un casting que tuvo en el punto de mira, como confiesa el propio Rosales, a la mayoría de las actrices españolas que rondan la treintena. “Pero de ella me convenció la combinación de carisma, belleza y técnica. Es una actriz muy versátil que se mueve muy bien en la improvisación dirigida, que es el estilo que prefiero, y tiene una gran elegancia natural”.

Entre los intérpretes también destaca el debutante Joan Botey en el papel del maduro escultor. Pintor, escritor, ingeniero agrónomo y propietario de la masía del Ampurdán en donde la película se rodó, Botey, que a sus 77 años se confiesa no profesional del cine, ha logrado el premio al mejor actor en el Festival Iberoamericano de Brasil.

Tras su paso firme por los festivales de Cannes y San Sebastián, Petra plantea también una sutil reflexión sobre las distintas formas de entender el arte a través de cómo lo asumen los protagonistas de su historia. Por una parte está el artista consolidado que hace del arte una forma de ganar dinero y poder. Por la suya, Petra lo utiliza a modo de terapia, en tanto el personaje de Lucas es un fotógrafo que vive su creación como una forma de comunicación social y política.

El propio Rosales asume esas vertientes cuando responde: “No se con cual de las posturas me identifico más. En todas y en ninguna. Aunque tengo claro que arte, creatividad y dinero no tienen porque estar reñidos. No estoy de ninguna manera en contra del comercio del arte”.

Petra

Dirección: Jaime Rosales
Guion: J. Rosales, Michel Gaztambide y Clara Roquet
Intérpretes: Bárbara Lennie, Alex Brendemühl, Joan Botey, Marisa Paredes, Petra Martínez, Carmen Pla, Chema del Barco, Natalie Madueño
Fotografía: Hélène Louvart
Música: Kristian Selin Eidnes Andersen
España / 2018 / 107 minutos
Distribución: WandaVisión

 

Ferrer analiza el arte y la arquitectura de los museos de Moneo

Publicado por carlos en En Arquitectura,Ensayo | Sin comentarios

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, la Fundación Miró de Palma, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, el Davis Museum de Boston, el Museo de Arte Moderno de Estocolmo y el Museo de Bellas Artes de Houston son los seis edificios diseccionados por Ferrer.

Para la arquitectura contemporánea sigue siendo un reto saber encontrar el espacio adecuado a cada requerimiento museístico. Los proyectos de museos de Moneo permiten registrar soluciones arquitectónicas a distintas colecciones, desde el arte antiguo al arte contemporáneo, desde la figuración a la abstracción, desde lo pictórico a lo territorial, y para Ferrer resultan ejemplares por la consistencia de su gestación y la justificación de su construcción.

Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937) representa la conjunción del arquitecto, el constructor, el docente, el ensayista y el pensador. Desde su inteligencia y sensibilidad, el rigor y la cultura pone su bagaje cultural al servicio del proyecto y de la arquitectura de sus museos. Para Moneo, “nada de lo que hacemos se produce ajeno a una visión de toda la arquitectura gravitando sobre nosotros, queramos o no. No estamos solos, estamos acompañados por un acervo de todo lo construido tan amplio que no estamos solos”.

José Ángel Ferrer destaca que “el diseño de los museos de Moneo está condicionado, más que en otros casos, por la obra allí expuesta”. Encontrar el espacio adecuado a los requerimientos del programa de cada museo, adaptar el espacio a lo expuesto y el análisis de esa relación es el gran reto de los arquitectos que acometen proyectos de este tipo y es lo que Ferrer analiza en su texto.

Ferrer es doctor arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM–UPM) y arquitecto por la ETSA de Sevilla.

 

Rafael Moneo. El arte y la arquitectura de los museos
José Ángel Ferrer
Diseño Editorial
348 p
25 euros

 

 

 

 

Estampa se cuestiona la verdad desde el lenguaje audiovisual

Publicado por carlos en En Artes Visuales,Ferias | Sin comentarios

El lenguaje audiovisual se ha consolidado en nuestro siglo como un medio de comunicación privilegiado que ha estandarizado una gramática propia, con sus mecanismos y convenciones para transmitir mensajes. Los filmes que se muestran en Ifema alteran la sintaxis audiovisual para producir alternativas o líneas de fuga que ‘problematicen’ aquellos discursos legitimados o inducidos.

La verdad sospechosa imagina una sociedad que se emancipa de la idea tradicional de verdad, que hacía corresponder ideas con hechos concretos, y experimenta mecanismos que revelan verdades desde la experiencia y la interpretación. Según afirma Janeiro, “nuestra subjetividad se ve resignificada cada vez que interpretamos una imagen en un mundo que percibimos cambiante a través de las múltiples experiencias que nos ofrece”.

Los filmes se muestran en loop en una zona especialmente habilitada de la Feria para disfrutar de los mismos. Los artistas que participan son Filipa César (PT) con Louis Henderson (UK), El Colectivo los ingrávidos (MEX), Eli Cortiñas (ESP), Pauline Curnier Jardin (FRA), Nazli Dincel (TUR), Tatiana Fuentes Sadowski (PE), Sophie Mallet (UK) y Jean-Gabriel Périot (FRA).

La exposición audiovisual se complementa con un programa de encuentros, que son un proyecto artístico en sí mismo. Dos mesas redondas que construyen el discurso desde lo sensible en las que participan Eulália Valldosera, el sábado a las 13.00 h, y Marla Jacarilla el domingo a la misma hora.

Y además…

Este jueves, a las 18.00 h, se celebra el primer foro en Colecciona sobre pintura, en el que intervendrán el escritor y crítico Juan Manuel Bonet, la artista Soledad Sevilla, la conservadora del Museo Thyssen-Bornemisza Paloma Alarcó y el crítico Enrique Andrés Ruiz.

La buena esposa gana el Nobel de Literatura

Publicado por lopeziglesias en En Cine | Sin comentarios

Alguien dijo que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer… Detrás de Joe Castleman (Jonathan Pryce), reputado novelista, está Joan Castleman (Glenn Close), una buena esposa, de belleza madura y natural: la mujer perfecta.

Joan lleva cuarenta años sacrificando sus sueños en pro de su matrimonio, pero ha llegado al límite: ante la entrega del Nobel de Literatura a su marido se debate entre desvelar o no su secreto mejor guardado…

Ambientada en los años 90 en su línea de tiempo principal, y en los años 50 y 60 en los flashbacks que nos muestran los inicios de la relación, La buena esposa es el inteligente, agudo y provocador hallazgo de Joan esposa de Joe, un coloso de la literatura neoyorquino, uno de esos hombres que tienen el mundo a sus pies… pero que no tienen ni idea de cómo cuidar de sí mismos ni de los demás.

Él es uno de los novelistas más destacados de Estados Unidos, y está a punto de recibir el Premio Nobel de Literatura; la impecablemente indulgente Joan, que se ha pasado cuarenta años ignorando su propio talento literario para mantener viva la llama de la carrera de su marido, definitivamente ha decidido poner algunos puntos sobre determidas íes.

Preguntas inquietantes

Runge señala que su intención era plantear inquietantes preguntas sobre la naturaleza de la colaboración y sobre la precaria posición en que a menudo se encuentra mujeres con mucho talento en un mundo de hombres.

“Para mí esta película es como música; dos instrumentos tocando para nosotros. El modo en que interpretan Glenn Close y Jonathan Pryce me recuerda a la música, dos instrumentistas tocando juntos pero solos, cada uno a su modo pero con un gran resultado final. Durante el montaje se me hacía imposible separar la historia de su interpretación. Tenían la habilidad de incorporar el guion a su actuación de una manera increíblemente asombrosa”.

Es un guión sobre el amor, la creatividad y el autoengaño. “Es un drama clásico en un gran escenario, el escenario del Nobel, sobre la vida y la muerte, pero con matices muy cómicos. Mi intención es que la película sea sorprendente, muy comunicativa, atractiva y emotiva, una película que movilice a las mujeres y a sus parejas”.

Porque nunca es tarde para alzar la voz y por el buen nombre del Nobel de Literatura, La buena esposa logra su objetivo.




La buena esposa
Dirección: Björn Runge
Guion: Jane Anderson, sobre la novela The Wife de M. Wolitzer
Intérpretes: Glenn Close, Jonathan Pryce , Max Irons, Christian Slater, Harry Lloyd y Annie Starke
Suecia, EE.UU., Reino Unido / 2017 / 100 minutos
Distribuidora: Vértice

 

 

Abierto el plazo para inscribirse en el ‘Master in Curatorial Studies’

Publicado por carlos en En Artes Visuales,Educación | Sin comentarios

Dirigido por Nieves Aceso, su programa docente cuenta con una elevada dimensión teórico-práctica, un claustro académico de primer nivel, con un alcance internacional reforzado por el bilingüismo (español-inglés), los viajes curatoriales dentro y fuera de España, y su programa de prácticas en centros artísticos de todo el mundo.

La Universidad de Navarra puede acometer un tipo de enseñanza teórico-práctica de este tipo gracias a la situación única de articulación Museo-Universidad. Los alumnos serán residentes en el Museo durante siete meses y podrán rotar por sus distintos departamentos, adquiriendo y comprendiendo las competencias propias de cada área.

El plan de estudios y la selección del claustro de profesores garantizan la proyección internacional de los participantes. El profesorado incluye algunos docentes de la propia Universidad y también artistas y profesionales del sector. Vicente Todolí, Sergio Rubira, Gerardo Mosquera o Íñigo Manglano-Ovalle son algunos de ellos.

Libros y lectores en el arte de Pompeya a nuestros días

Publicado por lopeziglesias en En Literatura | Sin comentarios

Este inspirador tributo a la lectura, al lector y a su reflejo artístico incluye a un elenco de nombres esenciales en la historia del arte, como Caravaggio, Cézanne, Dalí, Durero, Magritte, Picasso, Rembrandt, Van Gogh o Whistler, además de obras de artistas contemporáneos, entre ellos John Currin, Tracey Emin, Anselm Kiefer, Kerry James Marshall, Ed Ruscha, Cindy Sherman o Rachel Whiteread.

Publicado bajo el subtitulo “Libros y lectores en el arte de Pompeya a nuestros días”, El Arte de la Lectura ilustra la omnipresencia de los libros en el arte a lo largo del tiempo y la importancia más general de la lectura para el pensamiento creativo. Demuestra también cómo los libros encarnan varios significados: indicadores de intelecto o retratos de riqueza; símbolos de piedad en cuadros religiosos; temáticas en naturalezas muertas, y como materia prima para esculturas e instalaciones contemporáneas, donde páginas, portadas y volúmenes enteros son trasformados en extraordinarias creaciones.

Sirviéndose de parejas seleccionadas que rompen la narración cronológica tradicional de la historia del arte, David Trigg anima a realizar comparaciones entre obras de diferentes épocas, revelando nuevas conexiones visuales o conceptuales. Por ejemplo, el famoso Muchacha leyendo pintado por Fragonard en 1769 recuerda claramente a la composición de La Virgen leyendo realizada por Carpaccio quinientos cincuenta años antes. O la Biblioteca para pájaros (2016) de Mark Dion emparejada con un manuscrito italiano del siglo XI que ilustra una biblioteca de una abadía en la que anidaban pájaros.

Un ensayo introductorio aúna algunos de los temas generales de un volumen que analiza, aporta leyendas explicativas e intercala citas que invitan a reflexionar sobre la lectura y la literatura. Además explora cómo los artistas visuales han considerado deliberadamente la dimensión política o social de los libros representando títulos o escritores cuya obra fue controvertida o incluso prohibida y las deplorables ocasiones en las que los libros fueron destruidos deliberadamente porque su contenido era considerado peligroso: desde la biblioteca de Alejandría, hace dos milenios, hasta la quema de libros a manos de los nazis en la década de 1930.

A través del conjunto de las obras representadas se muestra con claridad cómo el arte inspirado por los libros y la lectura ofrece múltiples reflexiones sobre la experiencia humana: momentos de trascendencia y aburrimiento, placer y frustración, frivolidad y compromiso apasionado, creatividad y destrucción.

“Al igual que cada libro cuenta una historia –afirma Trigg–, cada libro en el arte presenta una cautivadora imagen visual con la cual podemos sentirnos identificados”. El arte de la lectura, donde la palabra escrita se da cita con el mundo visual. Una gozada que nos acerca a la evidencia de que los libros y la lectura han formado parte del imaginario artístico de todas las épocas.


El Arte de la Lectura
Libros y lectores en el arte de Pompeya a nuestros días
David Trigg
Phaidon
352 páginas
280 ilustraciones en color
29,95 euros

 

 

Siempre impecable Paul Weller

Publicado por carlos en En La canción del fin de semana,Pop rock | Sin comentarios

Ha probado –casi siempre con fortuna– los estilos más variados. Nada más distinto a los discos de su primera banda, The Jam, que los que hizo con en su siguiente proyecto, The Style Council. Si con los primeros firmó sus piezas más urgentes y rabiosas, píldoras de pop acelerado como Going Underground o In the city, con los segundos casi se pasa de refinado, con maravillas como Shout to the top.

De 1992 es su primer disco en solitario. El último, el número 14 a su nombre, nos ha llegado hace un par de meses y se titula True meanings. Es más introspectivo y melancólico de lo habitual pero tan disfrutable como casi todo lo que ha escrito el artista mejor vestido del panorama musical.

Los personajes de Galdós regresan a las calles de Madrid

Publicado por carlos en En In Memoriam,Literatura | Sin comentarios

A través de numerosas estatuas efímeras instaladas en diferentes puntos de la ciudad, los madrileños podrán descubrir o recordar a personajes como Ramón Villaamil de la madrileña Miau, las protagonistas femeninas de Fortunata y Jacinta o Máximo Manso, personaje vecino de Malasaña y protagonista de El amigo Manso, en una propuesta que transformará las calles de la ciudad en escenario galdosiano, esta vez fundido con la vida real.

Dentro de este mismo programa, la Red de Bibliotecas Públicas prepara diferentes actividades destinadas a destacar su obra literaria, que se hará extensiva a todas las bibliotecas municipales de la ciudad y que tendrá su centro neurálgico en la Biblioteca Eugenio Trías, situada en la antigua Casa de Fieras de El Retiro.

Además, el Ayuntamiento de Madrid está ultimando un concurso de novela gráfica sobre su figura y obra, buscando introducir su figura en las generaciones más jóvenes a través de este formato narrativo y editorial, novedoso respecto a las prácticas literarias coetáneas a Galdós, que proporcionará una nueva mirada sobre su persona y su universo creativo.

Más homenajes

Madrid, además, pondrá en valor otras figuras e instituciones a lo largo de los próximos meses y de 2019. En 2018 se ha recordado la figura de Enrique Tierno Galván, y para cerrar los actos, el Museo Municipal de Arte Contemporáneo de Madrid abrirá las puertas a la exposición Pongamos que hablo de Madrid, que ofrecerá una revisión del arte madrileño a partir de las colecciones del propio museo.

La muestra, que será inaugurada en diciembre de 2018, reunirá un amplio corpus de pinturas, fotografías, dibujos y obra gráfica, articulado en seis secciones: ‘El mapa y el territorio’, ‘La estética de los Esquizos’, ‘Los años de la Movida’, ‘Instantáneas Metropolitanas’, ‘La ciudad hiperreal’ y ‘Visiones singulares’.

Hemeroteca

La Hemeroteca Municipal de Madrid, primera y más importante de España y referente europeo, celebra también sus 100 años y reivindicará su papel con una muestra que recorrerá su primer siglo. La exposición, del 18 de diciembre de 2018 al 31 de marzo de 2019, fusionará piezas singulares y alta tecnología para mostrar los miles de documentos con los que cuenta.

La dramaturgia del barroco tendrá también su lugar en Madrid en 2019 con el aniversario de Agustín Moreto (1618-1669), madrileño y escritor de teatro del Siglo de Oro, de estilo barroco y perteneciente a la escuela de Calderón. Con motivo del cuarto centenario de su nacimiento, la Biblioteca Histórica Municipal organizará la exposiciónEscribir entre amigos: Agustín Moreto y el Teatro Barroco. Comisariada por María Luisa Lobato y Elena Martínez Carro, la muestra tendrá su sede en la Imprenta Municipal-Artes del Libro desde el 4 de diciembre de 2018 al 21 de abril de 2019.

Ana Penyas, Premio Nacional del Cómic 2018

Publicado por carlos en En Novela gráfica,Premios | Sin comentarios

El galardón concedido por el Ministerio está dotado con 20.000 euros y tiene como objeto distinguir la mejor obra de esta especialidad publicada en cualquiera de las lenguas españolas durante el año 2017.

Ana Penyas [1], la primera mujer en recibir este reconocimiento, se diplomó en Diseño Industrial y se graduó en Bellas Artes en la Universitat Politècnica de Valencia. Fue seleccionada para realizar una residencia artística en De Liceiras (Oporto, 2015) y lo ha sido también en varias ocasiones en la feria de ilustración de Madrid Ilustrísima y en el festival de autoedición de Valencia Tenderete con varios proyectos de autoedición.

Recibió una mención especial en el sexto catálogo Iberoamérica Ilustra con la serie «Viaje al interior» y ganó la edición siguiente con «Buscando un sitio». Ha realizado exposiciones individuales en Estudio 64 (Valencia, 2016) y en la O! Galería (Lisboa, 2015), y ha participado en varias exposiciones colectivas, como Refugio Ilustrado (Valencia, 2016) y AnArco (Valencia, 2016).

Ha publicado con la editorial Mil razones, Libros del K.O., la web cultural MipetitMadrid, elHype y la revista Bostezo, y es ilustradora en la revista Pikara Magazine. También ha colaborado en el fanzine valenciano Arròs negre, el proyecto sonográfico Hits With Tits, la plataforma CIES NO o el proyecto Refugio Ilustrado.

Este año ha sido galardonada como autora revelación en el Salón del Cómic de Barcelona. Y el pasado obtuvo el premio FNAC/Salamandra Graphic por la obra ahora galardonada con el Nacional del Cómic 2018.

El jurado ha estado presidido por Begoña Cerro, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Han actuado como vocales: a propuesta de la Asociación de Autores de Cómic de España (AACE): Manuel Barrero; por la Federación de Asociaciones de Ilustradores Profesionales (FADIP), Ana Oncina; por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), Rocío Orraca; por la Asociación de los Críticos y Divulgadores de Cómic de España, María Tereixa Constenla; por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Josefina Molina; por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), María del Pilar Martín Valverde; por el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid, Yanna María Gutiérrez Franco; y a propuesta del ministro de Cultura y Deporte, Miguel Gallardo Paredes. En el jurado han estado presentes también los dos últimos autores galardonados: Rayco Pulido Rodríguez –2017– y Pablo Auladell Pérez –2016.

Estamos todas bien

Según Ana Penyas

«Cuando le dije a mi abuela Maruja que iba a hacer un cómic basado en su vida, me respondió que mejor escribiera una historia de amor. Cuando le dije lo mismo a mi abuela Herminia, se alegró mucho y me dijo “sí, claro, nena”. Así que, grabadora en mano, me fui a ver a mi abuela Maruja para que me explicara, por ejemplo, lo que escondía ese cuadro de flores y el porqué de su obsesión por la cocina. Después visité a mi abuela Herminia y descubrí la importancia de su abuela Hermenegilda y las causas de ese aire bohemio tan peculiar. Las mujeres de su generación, a quienes no solemos cuidar como ellas nos cuidaron, siempre han sido personajes secundarios de otras vidas: la esposa de, la madre de, o la abuela de. Como Maruja y Herminia. Sus anécdotas, sus ideas y su mundo están aquí, en este libro, un pequeño homenaje que quiere convertirlas en protagonistas».

Las mujeres de Botero

Publicado por carlos en En Arte,Artes Visuales | Sin comentarios

La obra se presenta en un estuche-escultura: un cuadro de una mujer al que se le ha dado volumen para poder albergar los dos libros que conforman esta edición: el Libro de Arte, en edición bilingüe español-inglés, que incluye 45 dibujos seleccionados por el artista de su archivo personal, y el Libro de Estudios, obra de Lourdes Cirlot, que permite profundizar en su vida y obra.

Cirlot incluye un capítulo dedicado al análisis de los dibujos incluidos en esta nueva obra, un estudio detallado de su composición, técnica, tema y simbolismo. Estos textos se acompañan de una entrevista realizada por la historiadora del arte al artista.

En cuanto a los 45 dibujos, se acompañan de citas extraídas de unos cuentos publicados por el artista en los años ochenta. Estos fragmentos ponen en palabras su universo y permiten ahondar en la recreación de su mundo interior.

Mario Vargas Llosa ha colaborado con una introducción que invita a adentrarse en el libro y a disfrutar de la obra más íntima de Botero.

El precio de la obra es de 4.500 euros para la edición arábiga y de 6.500 para la edición romana.

Maestro del volumen

Los dibujos muestran múltiples figuras femeninas, todas ellas sugerentes, sensuales, intensas, llenas de vida y profundamente expresivas, con el sello inconfundible del maestro del volumen. Estos han sido impresos a cuatro tintas en láminas individuales y pegados al libro por tres puntos de cola. Para las láminas se han utilizado dos tipos de papel, un papel acuarela para los dibujos y acuarelas y un papel artesanal, elaborado especialmente para esta edición, para las obras en las que el artista había utilizado el papel amate. Todas las láminas han sido troqueladas según el original. En los tonos coloristas de amarillos, azules o rojos de los dibujos se distinguen las técnicas utilizadas por el artista, como la acuarela, el lápiz, la sanguina o el bistre, pigmentos que requieren de gran maestría.

Adiós a Eduardo Arroyo, pintor hasta el final

Publicado por carlos en En Artes Visuales,In Memoriam | Sin comentarios

Su primera vocación fue la literatura y, además de pintor y escultor, desarrolló también una fecunda carrera como dibujante, escenógrafo, ilustrador, diseñador de carteles y grabador.

Aunque en sus últimas obras dio rienda suelta a sus pasiones literarias y artísticas y creó una excepcional galería de retratos de personajes a veces reales, a veces imaginarios (Dante, Don Juan Tenorio, Cyrano de Bergerac, Balzac, Van Gogh, Joyce, Orson Welles), su trayectoria creativa estuvo siempre muy influida por las circunstancias políticas y culturales de la historia española y europea de mediados del siglo XX, que no dudó en utilizar como material para su trabajo artístico.

Exilio en París

Se exilió en 1958 y vivió en París y después en Italia hasta el fin del régimen y, aunque había estudiado en la Escuela de Periodismo, en aquella época empezó a interesarse por la imagen y su poder de transmisión, dejando de lado su idea inicial de dedicarse a la información, no así la escritura.

Arroyo era un artista destacado de la llamada figuración narrativa, una tendencia que precisamente surge en los años sesenta en París y que se presenta como alternativa a las corrientes dominantes de la abstracción. En su vertiente más política, esta figuración tiene reminiscencias del Pop Art. En 1960 participó en el Salon de la Jeune Peinture y en 1963 en la III Bienal de París, donde presentó el políptico Los cuatro dictadores, que provocó las protestas del Gobierno español.

Veto franquista

Ya desde aquella época, en su producción se alternan periodos violentamente corrosivos con otros más humorísticos y amables. Su trabajo no pasó desapercibido y el carácter provocador que imprimía en sus trabajos le valió el veto del Gobierno franquista, censurando, también en 1963, una exposición del artista en la Galería Biosca de Madrid porque uno de los toreros retratados presentaba una sospechosa semejanza con el general Franco.

La técnica del trabajo de Arroyo se basaba sobre todo en la alquimia del collage, en una búsqueda constante del eclecticismo que le llevó a trabajar con diferentes materiales y técnicas.

Además de reinterpretar en su pinturas y esculturas a personajes históricos, como Hitler o Mussolini, también hizo su versión de obras clásicas de la historia del arte como La adoración del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck. En 1995 representó a España, junto con el escultor Andreu Alfaro, en la 46 bienal de Venecia.

En 2000, el Ministerio de Cultura le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

El humor es un elemento omnipresente en sus pinturas y en sus textos, donde su libertad de invención nunca deja de cobrar impulso. Fue autor de la biografía Panamá Al Brown, de la obra de teatro BantamSardinas en aceiteEl Trío Calaveras, Goya, Benjamin, Byron-boxeur, de un diario pintado-escrito, Un día sí y otro también, de sus memorias Minuta de un testamento y de un libro de reflexiones sobre la pintura titulado Los bigotes de La Gioconda.

En más de una ocasión mencionó la necesidad de alejarse de la pintura y trabajar en otras disciplinas para de nuevo volver al dibujo y la pintura. “El destino de un pintor es serlo hasta el final”, afirmaba.

“Los de letras crecimos viendo a las ciencias como el enemigo”

Publicado por carlos en En Ciencia,Entrevistas | Sin comentarios

“Hay que perderle el miedo a la ciencia porque hay que acabar con la división entre letras y ciencias con la que muchos hemos crecido y nos hemos educado. Los que nos dedicamos a las letras hemos percibido las ciencias como el enemigo y como el mal. Es justo acabar con esa dicotomía y absurda diferencia, y comprender que el saber tiene muchas ramas, es polifacético y no se explican las ciencias sin las letras y al revés”. Puestos a buscar nombres capaces de tender puentes entre ambos lados del río, Amón menciona al autor de Yo, robot, Isaac Asimov, “uno de esos divulgadores que, sin renunciar al conocimiento, eran particularmente amenos y que nos propuso temas científicos que luego han tenido un discurso posterior más sofisticado pero de los que él fue precursor. Cuando confluye en un autor la capacidad de contar las cosas y el conocimiento científico se produce ese milagro de la divulgación que se hace de manera natural”.

En su caso el poder seductor de las ciencias llegó también de la mano de la televisión. “La serie Cosmos, de Carl Sagan, fue otro hito para nuestra generación. Representa hasta qué punto con un lenguaje adecuado se puede llegar a cualquier sensibilidad”. Un objetivo éste que Amón opina que no debe alcanzarse a cualquier precio. Cita, en ese sentido, al filósofo vasco Jesús Mosterín en cuyas reflexiones tanto peso tuvo la ciencia y que afirmó que las cosas hay que explicarlas con claridad pero no necesariamente con sencillez. “Hay un lenguaje científico sofisticado que requiere una iniciación. La ciencia no puede rebajarse tampoco hasta donde haga falta para contar una doctrina, un mensaje o un discurso que tiene su propia sofisticación y que demanda al lector un esfuerzo. Esa parte del esfuerzo no le corresponde siempre al científico. Le corresponde al lector”.

Entre los contemporáneos, Amón se declara seguidor de la obra de Bill Bryson que, aparte de divertidos libros de viajes, tiene en su haber ese clásico moderno de la divulgación que es Una breve historia de casi todo. “Es, sin duda, el que más nos convence a los que no teniendo un perfil científico, sí tenemos un ansia de conocimiento. Es un autor polifacético que trata muchos asuntos y que los sabe relacionar entre sí en esa visión polifacética e interdisciplinar de la propia ciencia”, afirma el periodista, cuya última obra en librerías es de hace unos pocos meses, Sangre, poesía y pasión, un repaso a dos siglos de historia del Teatro Real de Madrid.

Su gusto por la antropología ha encontrado un filón en los libros de Juan Luis Arsuaga y Steven Pinker. Del primero recomienda El sello indeleble, escrito en colaboración con Manuel Martín-Loeches. “Ensayos que se benefician de lo que él ha aprendido y hallado en los yacimientos de Atapuerca y con los que abre un camino de divulgación interesantísimo”. Del científico cognitivo canadiense le agrada especialmente su firme oposición a los apocalípticos, a ésos que propagan la idea de que la humanidad atraviesa el peor momento de su historia y frente a los cuales este profesor de la Universidad de Harvard escribió Los ángeles que llevamos dentro. “Participo mucho –confiesa- de este optimismo de Pinker que además no es en realidad optimismo, sino tener en cuenta todas las evidencias que nos permiten considerarnos una sociedad mucho más próspera de lo que pensamos. Explica muy bien de qué modo cuando hemos saciado nuestros apetitos fundamentales nos dedicamos a ver problemas donde no los hay y a exagerarlos donde no existen”.