- hoyesarte.com - https://www.hoyesarte.com -

Apolo 406

Con esa sonrisa le preguntó de sopetón: ¿Ya sabés por qué estás aquí?

– Porque ya no tengo trabajo -dijo Emilio.

Ambos soltaron una carcajada, como de tres segundos. O sea una carcajada de ja ja já… pero casi al unísono bajaron el tono porque sabían que el gerente estaba en la oficina de al lado, seguramente escuchando todo.

Julio empezó a soltar unos lagrimones que sorprendieron mucho a Emilio. Las risas cesaron y la inesperada sinceridad entre los dos amigos les entristeció momentáneamente. Emilio se dio cuenta de que ambos eran unos cínicos pero también habían aprendido, durante los cinco años previos, a ser grandes camaradas, es decir, compañeros de las más grandes juergas desenfrenadas y bromas y chistes y crueldades.

Emilio se sintió tremendamente sordo al cabo de unos pocos minutos. Era como si no escuchase la voz chillona de Julio explicando el finiquito laboral que recibiría. Lo veía y apenas podía creer lo que estaba pasando. Sintió una gran calma al poder finalmente dejar ese trabajo. Laura, su esposa, estaría de acuerdo, aunque a las dos semanas la casa fuera inhabitable.

– Yo sé que tu despido es injusto pero el gerente es quien ya no quiere que estés aquí, así que me dijo que te despidiera y te pagara lo que se te debe -dijo Julio mirándole a la cara.

– Vos no te ahueves compadre, de todos modos no me pierdo de ni mierda. Lo único que me ahueva a mí -dijo Emilio observando el cheque- es que con este dinero apenas me alcanza para vivir dos meses, dos meses Julio, dos meses de miseria después de trabajar aquí cinco años…

– Yo te voy a apoyar en todo para que consigas un trabajo en poco tiempo…

Julio sonaba sincero, aunque a ciencia cierta no podía hacer nada más que aferrarse a su propio empleo. Emilio también fue sincero cuando le dijo a Julio que no podía hacer nada, nada.

Un sujeto alto y delgado, la cabeza afeitada y con la barba recortada en candado, bajó las gradas y se despidió de Alfredo, el viejo jefe de la tienda, el bonachón Alfredo que, con su voz de locutor de los años 60, hacía pedidos a China y a Estados Unidos desde su modesta oficina. Besó a Claudia, la secretaria de ventas, sí, Claudia Rosales, aquel bombón insaciable que se comió a todos en esa oficina más de una vez, con excepción de Isaías, el adusto gerente insípido, el que sin ninguna causa justificable decidió echarle, como a todos.

“Adiós Emilio”. La voz de Claudia fue lo último que escuchó. Se montó en su Apolo 406, dio una mirada en derredor y salió disparado como un bólido hasta el cinturón de Kuiper.

Más sobre el Premio de Cuentos Breves Maestro Francisco González Ruiz

El gran número de autores innovadores y la gran calidad del cuento español en el panorama literario contemporáneo es un fenómeno reconocido tanto por la crítica especializada como por los aficionados a la literatura en general y a la narrativa breve en particular. Con el objetivo de promover y difundir este género, hoyesarte.com, primer diario de arte y cultura en español, y KOS, Comunicación, Ciencia y Sociedad, con la colaboración de Arráez Editores SL, convocan la primera edición del Premio Internacional de Cuentos Breves ‘Maestro Francisco González Ruiz’, dotado con 3.000 euros.

El certamen se desarrolla en una fase previa y otra final. Durante la previa, el viernes de cada semana, el Comité de Lectura selecciona el relato que, a juicio de sus miembros, sea el mejor entre los enviados hasta esa fecha, publicándose el lunes siguiente en hoyesarte.com. Este es el caso del cuento Apolo 406.

¿Quiere saber más sobre el Premio y los otros seleccionados [1]?

¿Quiere conocer las bases del Premio [2]?

Es Baluard busca director

Publicado por carlos en En Artes Visuales,Museos | Sin comentarios

La Fundació ha decidido que sea un jurado independiente de expertos quien elija el mejor proyecto para el museo y la persona candidata más adecuada para ocupar su Dirección.

El plazo para presentar candidaturas concluye el sábado 20 de abril de 2019. Los aspirantes, además de entregar la documentación acreditativa de su formación y experiencia profesional, deberán desarrollar un anteproyecto de gestión y museológico que incluya los objetivos y líneas a seguir a partir del plan estratégico Es Baluard 2018 para los próximos cuatro años.

La Comisión Evaluadora, nombrada por la Comisión Ejecutiva de la Fundació, estará formada por siete expertos en el ámbito del arte y la gestión de centros, tres de los cuales, como mínimo, son o han sido en el período de los últimos tres años gestores de museos o espacios culturales.

¿Quiere descargar las bases [3]?

Degas, pasión por la perfección

Publicado por lopeziglesias en En Documental | Sin comentarios

Tuvo Degas en la soledad un aliado. “Hoy en día, si se quiere hacer arte en serio y crearse un pequeño rincón para uno mismo, original, o al menos conservar una personalidad creativa e inocente, hay que sumergirse en la soledad. Hay demasiado chismorreo, da la impresión de que los cuadros se hagan igual que los precios de la Bolsa por gentes ávidas de ganancias. Es inaceptable”, escribió en uno de los primeros cuadernos en los que fue plasmando pensamientos a lo largo de toda su existencia.

A menudo frustrado por lo que él consideraba fracasos y nunca plenamente satisfecho con sus progresos, Degas se fue consumiendo por sus obsesiones. Pero su determinación en capturar –“intentando plasmar la perfección”–, la vida cotidiana es evidente al observar cada una de las piezas (pinturas, grabados, esculturas) que configuran una obra esencial en la historia del arte de las décadas finales del siglo XIX.

“Ningún arte es tan poco espontáneo como el mío”, apuntó. “Lo que hago es resultado de la reflexión y del estudio de los grandes maestros; de inspiración, espontaneidad, temperamento no sé nada. Hay que rehacer diez, cien veces, el mismo tema. En el arte nada debe parecer un accidente, ni siquiera el movimiento”.

Como confío al marchante Vollard, “una pintura es primordialmente un producto de la imaginación del artista. Nunca debe ser una copia. Si después hay que añadir dos o tres acentos de la naturaleza, eso no está mal… Pero es mucho mejor dibujar lo que no se conserva más que en la memoria. Es una transformación durante la cual la imaginación colabora con la memoria; sólo se reproduce lo que nos ha impresionado, es decir, lo necesario. Así, nuestros recuerdos y nuestra fantasía se liberan de la tiranía que ejerce la naturaleza”.

Este punto de vista, mantenido con pasión a lo largo de toda su vida, trasluce en Degas un artista independiente, reformador, conectado, sí, a una gran tradición clásica, pero revolucionario en sus concepciones artísticas e innovando de continuo en composiciones de osada, transgresora libertad.

Viaje esclarecedor

Tras su muerte en 1917, más de 150 piezas de escultura fueron encontradas en su estudio. Estatuillas en cera, arcilla y plastilina realizadas cuando ya estaba casi completamente ciego. Muy pocas de ellas habían sido fundidas en bronce pues, como el artista justificó: “No quiero dejar nada imperfecto que me sobreviva porque el bronce es un metal para la eternidad”. Una sustancial parte de las que perduraron en buenas condiciones fueron llevadas al Museo de Fitzwilliam en el Reino Unido que conserva con mimo estas raras y extremadamente frágiles obras de arte.

El documental Degas, pasión por la perfección constituye un esclarecedor viaje desde las calles de París, en donde el artista nació en el seno de una acomodada familia, hasta el Museo Fitzwilliam en Cambridge, que conserva una parte de su obra menos conocida.

De la mano de David Bickerstaff (Michelangelo: amor y muerte; El curioso mundo de Hieronymus Bosch; Vincent Van Gogh. Una nueva mirada; Pintando el jardín Moderno: de Monet a Matisse; Canaletto y el arte de Venecia y Goya. Un espectáculo de carne y hueso) asistimos a la fascinante y obsesiva búsqueda de la perfección de uno de los fundadores del impresionismo.

El artista del que el poeta Paul Valery, uno de los pocos amigos que conservó hasta el final de sus días, escribió: “Degas siempre se sintió solo, siempre estuvo solo en todas las formas posibles de soledad. Solo por carácter, solo por la especificidad y la particularidad de su naturaleza; solo por honradez; solo por el orgullo de su rigor, por la inflexibilidad de sus principios y juicios; solo por su arte… Una soledad que le fue necesaria para hacerse secretamente, estudiadamente, celosamente incomparable”.

Degas, pasión por la perfección

Dirección: David Bickerstaff
Música: Asa Bennett
Producción: Phil Grasbky
Reino Unido / 2018
85 minutos
Distribución: Exhibition on Screen. A Contracorriente

En el adiós de Scott Walker

Publicado por carlos en En Música | 2 Comments

Ningún artista vivo de la música popular desafía la paciencia del oyente como lo hace, como lo lleva haciendo desde hace muchos años, Scott Walker (Ohio, 1943), que el pasado enero cumplió 75 años; ninguno, además, con un pasado a su espalda jalonado de golosinas pop de fácil digestión para el público adolescente y genuinos melodramas sinfónicos de cuatro minutos con vocación de agradar todo tipo de paladares. Y así fue durante bastante tiempo, pongamos que desde sus primeros discos con los Walker Brothers en los sesenta hasta mediados de lo ochenta en que su inconfundible voz de barítono decidió, con algunos avisos previos, despedirse de lo que ahora cursimente llamamos su zona de confort y adentrarse en un universo oscuro y depresivo, de sonidos retadores, misteriosos e incómodos del que a fecha de hoy no parece que tenga intención de salir.

Envejece a escondidas cual Greta Garbo y no concede entrevistas ni recoge premios, ni sale de giras, ni da conciertos… pero sí entra en el estudio de vez en cuando. Fue todo un héroe para David Bowie, un ejemplo para Richard Hawley, un modelo para Radiohead. Todo eso y más es el misterioso Noel Scott Engel (nombre real), una figura de culto y el gran ermitaño del rock actual en cuya trayectoria hacemos diez paradas para todos los públicos en estricto orden cronológico.

Los tres Walker Brothers, que ni eran hermanos ni se apellidaban así, fue su primera banda importante. Llegaron de Estados Unidos a Londres a rivalizar con los Beatles. Con densos y poderosos arreglos a lo Phil Spector, atinadas versiones de algunos clásicos y un look que volvía loco a la muchachada, despacharon tres discos fabulosos entre 1965 y 1967 que dejaron algunas versiones definitivas; sin duda, The sun ain’t gonna shine anymore, que había estrenado poco antes Frankie Valli, es una de ellas.

Tenía que pasar: que el compositor más sofisticado de los sesenta entrara en el radar del trío y el encuentro fuera un éxito en toda regla. El Make it easy on your self de Burt Bacharach es, en la garganta de Scott, uno de los singles definitivos de los sesenta. Volvería a grabar otra versión inolvidable del cancionero de Bacharach unos años después, con Windows of the world.

En la primera triada de discos con los Walker Brothers predominan las canciones firmadas por otros, pero Scott ya va colando sus primeras composiciones y no hay que ser ningún lince para advertir que tiene un don para el baladón melancólico. Genevieve sin ir más lejos. La primera de tantas: Angelica, Mathilde, Joanna, Rosemary

En 1967 clausura el grupo y con él su etapa de ídolo juvenil y abre la puerta a su carrera en solitario. En el proceso pierde la imaginación para titular elepés pero a cambio entrega, en menos de tres años, cuatro discos sin mácula –Scott, Scott 2, Scott 3 y Scott 4– que los fans escucharán mientras vivan incapaces de consensuar cuál es realmente el mejor. Elemento común a los tres primeros, es su amor sin fisuras a Jacques Brel. Caerán del genio francés todas sus clásicas (Amsterdam, Ne me quite pas…) y otras menos conocidas con lecturas grandilocuentes en el acompañamiento orquestal, de ésas que hoy solo se atreverían a emular Alex Turner y Miles Kane cuando se quitan el traje de roqueros y hacen sonar a The last shadow puppets. Jackie es la primera canción de la cara A del primero de esos discos. Una declaración de intenciones en toda regla. Brel le había cambiado la vida.

Pero nuestro hombre lleva dentro un compositor más que notable y en estos elepés con su nombre en la portada predominan cada vez más sus propias creaciones, la mayoría de ellas tan románticas y sensibles como tristes y emocionantes. Nunca fue tan grato engancharse a algo tan amargo y depresivo. Elegías pesimistas pero adictivas, escritas por un letrista que lee a Camus y a Sartre. De entre las mejores suyas de entonces es difícil quedarse con una. Podría ser Such a small love o Montague terrace o The amorous Humphrey Plugg o Big Louise. No lo pensemos más: The bridge es un Scott Walker de pura cepa. Un reserva por el que no pasa el tiempo. Imposible degustarlo haciendo otra cosa que no sea escucharlo mientras suena. Vocalmente huelga decir que Bowie o Brian Ferry directamente lo estudiaban.

Años setenta. No le sienta bien el cambio de década. El crooner está perdido y parece evaporarse. El público va dejando de comprar sus discos. No compone nada y cuando vuelve es para cantar lo que le echen que haya funcionado antes: de Jobim a Aznavour pasando por Legrand o Mancini. Definitivamente pasaron a mejor vida los fastuosos arreglos de Wally Stott y abundan las canciones vaqueras, los éxitos sacados de películas y de series de televisión. Así que en el 75 convoca a los (falsos) hermanos y entran de nuevo en el estudio para grabar muy seguidos tres nuevos discos (No regrets, Lines, Nite flights) como The Walker Brothers. Gastan el mismo o mayor pelazo que diez años atrás pero ya no desatan el entusiasmo hormonal de antaño ni colocan tantas canciones en las listas de éxitos. Es posible que eso les llevara a arriesgarse en el último plástico y a cerrar la banda para siempre con su disco más personal. Uno de los mejores temas, The electrician, lleva la firma y la voz de Scott: el primer aviso de que en el futuro la cosa atmosférica podía gustarle más que un estribillo con gancho.

Hace mutis por el foro en los ochenta y solo se pasa por el estudio para grabar Climate of hunter, un álbum que apenas alcanza los treinta minutos. Lo que viene siendo un disco de transición pero con algún momento que puede colocarse entre lo mejor de su repertorio, caso de Sleepwalker woman.

En plena mutación el músico bosnio Goran Bregovic le invita a participar cantando y poniendo letra a un tema de su banda sonora para la comedia francesa Mal de amores (1993). Abandona por unos minutos sus intenciones de convertirse en el Schönberg del pop para entregar una de sus canciones más accesibles de los noventa: Man from Reno.

Tilt en 1995 es el verdadero punto y aparte de su carrera. Ahora sí que sí ha dado con una nueva forma de expresión que es solo suya y de nadie más. Podrá ir aún más lejos en los siguientes años (The drift, Big Bosch, Soused) pero ya nunca dará marcha atrás ni para coger impulso. Y aún así, con la bellísima Farmer in the city, parece querer tener un último detalle de despedida para con sus viejos seguidores decididos a no seguirle en esta nueva etapa.

A falta de bibliografía en español sobre su música y su vida, bien está el documental 30 Century man, de Stephen Kijak, producido por Bowie. El título está sacado de una canción del 69 que apenas llega al minuto y medio. Solo voz y guitarra de palo pero ¡qué voz!

Florence: la historia de un vestido

Publicado por carlos en En Música | Sin comentarios

Su directo sobrepasa cualquier expectativa. La presencia en el escenario de la intérprete pelirroja se convirtió desde el minuto uno en algo casi cósmico, un alma viva que correteó con los pies descalzos ofreciendo magia. Al más espíritu Florence, haciendo ver esa interpretación, –canción por canción–, como un proceso de exorcismo en el que se va liberando de sus fantasmas. Alguien que no parece de este mundo. Catarsis.

A lo largo de la multitudinaria velada, la cantante del sur de Londres se dirigió al público en más de una ocasión desde el más puro agradecimiento por esos diez años de acompañamiento desde que lanzaron su primer disco, Lungs, allá por 2009, y que ya destapó uno de los clásicos del grupo, Dog Days are Over:

Y así, durante las casi dos horas y media, en un espacio rebosante (y palpitante) hicieron un repaso camaleónico por una carrera que en España, como ella misma recordó, se inició con un concierto en la Razzmatazz de Barcelona, a las cuatro de la mañana, cuando “no nos pagaban con dinero”.

El día anterior, 20 de marzo, habían comenzado su gira por España en Barcelona, esta vez en el Palau Sant Jordi, coronando ese antes y después de un camino que sigue haciendo crecer a este grupo ¿indie? ¿rock? ¿pop? ¿soul rock? Abreviando, único. Y también contestatario. En Madrid aunó voces y apeló por ese momento compartido en el que no hay fronteras, en el que todos los que asistíamos a esa noche mágica formábamos parte de una misma cosa. Una suerte de ente etéreo pero indestructible.

June, Hunger, Between Two Lungs, Only If for a Night, Queen of Peace, Love o Moderation formaron parte de ese decálogo de imprescindibles, mientras Florence, ataviada con uno más de sus estilismos vaporosos, iba contoneando su figura entre los espectadores, cogiéndoles de las manos, cerrando los ojos, saltando mientras las luces se apagaban cuando aún estaba en el aire.

Y eso es lo que le hace tan especial. Esos mensajes con voz tierna y acompasada. Esa rotura de fronteras para acercarse a un público que la quiere. Ese halo místico que trasciende su propia imagen, parte de una estética y va más allá de las notas. Florence se siente.

Ayer estuvo en París. Hoy en Róterdam. Y después, la máquina de Florence cruzará el Atlántico para probar la aventura americana comenzando por Buenos Aires y recorriendo después Estados Unidos desde California hasta llegar a Nueva York y Miami.

Y esto sólo acaba de empezar. Aquí el tema con el que puso la guinda a un encuentro de almas:

Gracias Florence.

Para dolor y gloria de Almodóvar

Publicado por lopeziglesias en En Cine | Sin comentarios

Salvador Mallo (Antonio Banderas) álter ego del cineasta, en otro tiempo aclamado director, no pasa por sus mejores momentos. Cercado por sus dolores físicos y emocionales, se refugia en los recuerdos que lo transportan a una infancia, allá en los años 60, en la que siguiendo a unos padres que buscaban prosperidad tuvo que trasladarse a Paterna.

Por la cabeza del director se suceden las imágenes que vemos en pantalla y que corporeizan los primeros deseos, las tentaciones iniciales… ya en Madrid veinte años más tarde aquel primer, entregado, amor. Y el dolor de la ruptura cuando la pasión todavía palpitaba. Y la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine y el vacío, el inconmensurable vacío, ante la imposibilidad de seguir rodando.

Dolor y Gloria, con toda la carga de la liturgia y la tramoya almodovariana, transmite sinceridad y se agradece. Si afinamos el oído se percibe lo que “hablan” los silencios del personaje y en eso las sutiles miradas de Banderas hacen más grande la propuesta. Desfila por la pantalla el dolor del protagonista, claro, y el asidero de la creatividad y la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza.

Como ha señalado el propio director, en la recuperación de su pasado, al pasar revista a su existencia, Salvador Mallo intenta salvarse al tiempo que se siente en la necesidad de narrar lo sucedido y, al hacerlo, se le abre la puerta de la salvación.

No es Dolor y gloria una película fácil. Su piel es tan la piel de su guionista y director que apasionará a unos y devendrá excesiva a quienes no acaban de encajar en lo que el cineasta viene expresando desde entonces, cuando hace ya casi cuarenta años estrenase Pepi, Luci Bom y otras chicas del montón.

Como queda apuntado, Banderas logra que hagamos nuestro lo narrado en una interpretación sin un solo fleco. Como señaló Almodóvar en la presentación de su historia: “Es el mejor trabajo que Antonio ha hecho en su vida y me alegra que sea representando a un personaje que tiene 60 años”. En efecto, ahí está el actor comiéndose una pantalla por la que desfilan sin desmerecer Axier Etxeandia, Leonardo Sbaraglia, Nora Navas, Cecilia Roth, Julián López, Raúl Arévalo, Eva Martín, Susi Sánchez, la cantante Rosalía y Penélope Cruz y Julieta Serrano prestando ambas cara, en distintas fases de la vida, a la madre del protagonista.

Dolor y gloria para y por Almodóvar. Merece la pena que asistamos a la representación de sus complejas andanzas.

Dolor y gloria

Dirección y guion: Pedro Almodóvar
Intérpretes: Antonio Banderas, Penélope Cruz, Axier Etxeandia, Leonardo Sbaraglia, Nora Navas
Fotografía: José Luis Alcaine
Música: Alberto Iglesias
Producción: El Deseo
España/2019/113 minutos
Distribución: Sony Pictures

Santos Juliá: “La democracia española es sólida, pero…”

Publicado por lopeziglesias en En Escritores | Sin comentarios

“… conviene cuidarla, pues estamos viviendo una auténtica crisis de Estado”. Con la experiencia y profundidad de análisis habituales, Santos Juliá (Ferrol, 1940), sociólogo e historiador y catedrático de Historia Social y Pensamiento Político, repasa la evolución sociopolítica de España desde 1898 hasta 2018 en el volumen Demasiados retrocesos (Galaxia Gutenberg) [4]. A ese texto alude a lo largo de una conversación en la que muestra preocupación porque “en la actualidad se está intentado quebrar un Estado cuyo sistema político está pasando por un momento de extrema debilidad”.

A través de 25 ensayos que abarcan desde el desastre del 98 a los sucesivos momentos “de la profunda crisis de Estado en la que todavía andamos inmersos”, Santos Juliá traza un recorrido, que él mismo califica como “una narración documentada”, de cien años largos de nuestra historia en busca de la ‘diferencia española’; las propuestas de europeización; el momento en que se torció una posible transición del liberalismo a la democracia; los orígenes de la última Guerra Civil y su devastador resultado con la consolidación del Estado del 18 de julio, “gran retroceso de la España del siglo XX”.

Posteriormente, argumenta el analista, a partir de los años sesenta, se abre paso la generación del medio siglo con sus proyectos de transición a la democracia que liquidan esa diferencia incorporando por fin a España a la corriente general de la civilización europea, el sueño durante tantos años acariciado por sus mayores…

Sin embargo, sostiene usted que ahora se pone en cuestión lo logrado en la Transición. ¿En qué sentido?

Así es. Sumidos en aquella trampa de confianza del todo va bien, la gran recesión económica de 2008 pondrá una vez más en entredicho todos los logros hasta entonces alcanzados con la repulsa a la Constitución y la coetánea deriva del nacionalismo catalán. Son dos momentos de una crisis de Estado que anuncian el primer retroceso del siglo XXI en nuestra convivencia política. Vivimos un momento en el que parece que todo lo logrado a partir de la Transición, que es mucho, mucho, estuviera de nuevo en discusión, recusado o debilitado por las nuevas políticas que se han puesto en marcha desde la crisis económica. Esa crisis fue decisiva para el cambio que hemos experimentado en las políticas que se habían mantenido desde 1982 hasta 2011.

¿Cual es el objetivo último de su libro?

Sobre todo, este libro pretende abordar no tanto, aunque también, la crisis política, sino lo que se puede considerar como una crisis de Estado. Es una crisis de Estado por la que los españoles no pasamos por primera vez. En el siglo XX, que es el que comprende los artículos recopilados que se abren con la crisis del 98 y después textos que aluden a las circunstancias que van a conducir a la gran crisis del siglo XX que es el Golpe de Estado de Primo de Rivera, la República y la Guerra Civil. Para desembocar, tras dos artículos dedicados al franquismo y a la persecución que se somete a los intentos que fueron arrasados después de la Guerra, en el análisis de la situación actual que naturalmente incluye la situación en Cataluña y lo que califico como una crisis de Estado que comienza con la abdicación de Juan Carlos I y termina con el intento de todavía no sabemos qué protagonizado por los nacionalistas catalanes.

¿Demasiados retrocesos?

Pensando todo esto me vino al recuerdo una frase que escuché en varios ocasiones a don Ramón Carande, un gran amigo de mi juventud, aunque él era bastante mayor que yo, y gran historiador, que no compartía la tesis habitual en los tiempos de la dictadura que sostenía que estaba construida sobre la idea del fracaso. España como nación y Estado fracasado. Él tenía la idea de que lo que caracterizaba esa historia no era un fracaso, sino demasiados retrocesos. Así decía literalmente Carande queriendo significar que, pese a todo, había fuerza suficiente para avanzar en el sentido en el que únicamente podía avanzar España, en el de reencontrarse con Europa: libertades, democracia, liberalismo, etc.

España estaba dotada para eso, que es lo que defendía la juventud del 14. Los que eran jóvenes cuando la Gran Guerra, gente que rondaba entonces los treinta años, como Ortega y Gasset, Giner de los Ríos, Azaña… estaban convencidos de que España era un Estado que podía transitar a la democracia sin ningún problema. Ellos iban a Europa donde eran considerados en los centros educativos, hablaban alemán y francés. Además había una tradición que se miraba en el espejo británico a través de la Institución Libre de Enseñanza. Entonces España empieza a vivir lo que se ha conocido como una Edad de Plata. Lo habíamos logrado. Éramos europeos, pero todo eso es destruido y se derrumba. Es arrasado porque la Guerra Civil y la posguerra aniquilan la posibilidad que España hubiera tenido de participar en Europa. Aunque es verdad que a Europa había que echarle de comer aparte porque en ese momento se introduce en una guerra devastadora, mucho más que la nuestra. Pero la Guerra Civil tiene la característica de que es una guerra interna y eso tiene connotaciones especiales y acaso más negativas.

¿Y después?

Bueno, de esto también hablo pues después de la contienda y en medio de la dictadura surge otra generación, la del 56, que vuelve a pretender lo mismo que pretendía la del 14. Creo que con la Generación del Medio Siglo quienes vinimos un poquito después tenemos una deuda impagable. De nuevo España se asoma a Europa, de nuevo puede ser un país liberal y democrático. De nuevo no hay nada que sostenga que lo ocurrido ha sido inevitable, consecuencia de una fuerza del destino. A la Generación del Medio Siglo, que ha pasado a la historia con el número 56 pegado a la espalda, que eran niños cuando la guerra, le debemos esa visión abierta. Su presencia en la vida pública se asienta sobre la idea de que hay que clausurar la guerra y hay que dirigir la mirada a Europa. No sin obstáculos y dificultades, eso da sus frutos durante los años de Transición en los que consolidamos una democracia. Esa que de pronto ahora es puesta en cuestión.

Habida cuenta de todo esto, ¿la democracia está en crisis?

Creo que los orígenes de la crisis por la que hemos pasado han procedido de una parte de la política, del sistema de partidos, y de la recusación de lo que podríamos llamar distribución territorial del poder que se acordó en la Transición. La crisis del sistema de partidos empieza con las manifestaciones de mayo de 2011, con eslóganes como “abajo el régimen”, “no nos representan”. Una crisis de representación que es sentida por un amplio sector de la sociedad y que se manifiesta en la calle, que cuestiona no solo temas circunstanciales, sino el ‘régimen de 1978’. La evolución de esa crisis ha mostrado que la democracia es suficientemente firme como para incorporar esas fuerzas nacidas del descontento al sistema, algo que ocurrió con Podemos. Eso no sucedió en el momento de la República, por lo que es claro que la democracia actual es mucho más fuerte que la previa a la Guerra Civil. Hoy nuestra democracia ha demostrado ser fuerte, sólida, bien asentada, pero es preciso cuidarla.

Habla usted de crisis de Estado…

Lo que se está poniendo en quiebra es un Estado cuyo sistema político está pasando por un momento de extrema debilidad. La política de partidos no ha sabido encontrar un camino en el que pudiera darse un espacio de diálogo, entendimiento o negociación con ese otro poder del Estado con objeto de encauzarlo a una reforma constitucional. Esa extrema debilidad se debe a que en las últimas legislaturas al Gobierno español le ha faltado no sólo autoridad sino poder para gobernar en mayoría, lo que ha generado una fase de endebles Ejecutivos que funcionan de forma interina por no tener un apoyo parlamentario sólido.

Y el independentismo de Cataluña como una cuestión de difícil salida…

A nadie se le oculta la complejidad de este tema porque en relación con el nacionalismo catalán el problema procede de un poder del Estado constituido que quiebra la Constitución con un inaceptable acto político y a eso no ha sabido responder la política del Gobierno, por lo que ha recurrido al poder judicial.

¿Por qué no ha respondido el Estado como debiera?

En gran medida porque llevamos cuatro años con gobiernos a los que no sólo les falta autoridad para crear esos espacios de negociación sino porque les falta poder, son gobiernos en minoría, que funcionan de manera interina, que no cuentan con el apoyo de una oposición. Las condiciones políticas que deberían darse para iniciar ese camino no sólo no existen sino que ni siquiera se dan aquellas que permiten vislumbrar un espacio en el que solucionar políticamente la cuestión y eso supone un problema político de extremada gravedad. Además, la bipolarización fragmentada en el sistema de partidos catalán ha llevado a luchas por la hegemonía en cada campo y, con ello, a la radicalización.

¿Y al odio?

Lamentablemente sí. En principio, los nacionalistas catalanes la llamaron la revolución de las sonrisas, pero Torra le quitó lo de las sonrisas y la dejó en una revolución. Se ha generado un lenguaje de odio que no había aparecido hasta ahora. Hay una manipulación por parte de quienes no se sabe bien qué pretenden. La competición política se está expresando en unos términos en los que la posibilidad de encontrar un espacio común para abordar un problema de Estado ha desaparecido. Es un problema de extraordinaria gravedad porque cuando ha habido una fragmentación interna, como ha ocurrido con el nacionalismo catalán, normalmente las luchas por la hegemonía conducen a una radicalización de la política, es decir, el odio hacia el contrario se ha extremado. Está pasando igual con la derecha española. Es verdad que ha habido enfrentamientos muy duros entre Aznar y Felipe González y que se ha arrastrado ese recurso a la ilegitimidad del adversario pero nunca ha habido este odio manifiesto expresado en el insulto abierto. Esto rompe la posibilidad de un encuentro que necesariamente tiene que ser mayoritario. Estos lenguajes de odio propios de la política no habían surgido de esta manera hasta estos últimos años. Los políticos tienen la obligación de replantear esas posturas que no conducen a nada bueno.

Manifiesta usted su preocupación por el evidente auge de opciones extremas. ¿En qué sentido?

En el del sentido común. Por ejemplo, el primer efecto de la irrupción de VOX en el panorama político es haber convertido a Ciudadanos en un partido que compite por la derecha radical, ellos que inicialmente se habían presentado como un partido liberal y socialdemócrata. Utilizo palabras de Manuel Azaña cuando decía que la derecha española estaba entrando en una confusión desbaratada. Para evitar el sorpasso del Partido Popular se han tirado de hoz y coz a la extrema derecha y han desertado el espacio en el que se definían las mayorías en España. Veremos lo que pasa con el partido de extrema derecha en las elecciones pero, entre tanto, se ha creado una fuerte tensión en el sistema, algo que no había ocurrido antes. Ahora el sistema es pluripartidista pero con una característica que es la que históricamente ha conducido a enfrentamientos civiles, el odio al adversario que le convierte en el enemigo a destruir”.

¿Qué espera de las próximas elecciones generales?

Históricamente en España siempre se ha votado hacia opciones moderadas. Ahora cabe la posibilidad de que no sea así pues el voto es mucho más volátil. Eso hace que crezca la política como espectáculo, que atrae más por la cara del que se presenta que por un programa electoral.

La calidad y el rigor en la cultura digital

Publicado por carlos en En Internet | Sin comentarios

Fruto de este trabajo ve ahora la luz el informe La calidad y el rigor en los contenidos culturales digitales [5], que refleja el ‘estado del arte’ en este tema, las reflexiones y aportaciones de varios expertos, así como las líneas de actuación propuestas para seguir trabajando en la evaluación y mejora de la calidad y el rigor de estos contenidos.

Un estudio que ha contado con la participación de, entre otros expertos, Santi Yagüe, content specialist; Pablo Haya, director de Innovación y Social Business Analytics en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC); Miguel Diéguez, director de la Sociedad General de Autores en el Noroeste; Miguel Ángel Sicilia, catedrático en el Área de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Alcalá; Agnès Ponsati, directora de la Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación del CSIC; César González-Pérez, investigador experto en software y patrimonio del CSIC; y Belén Bermejo, editora de narrativa y poesía de la editorial Espasa.

Como objetivo último, ComRigor pretende impulsar la creación de un observatorio para desarrollar actuaciones que potencien el rigor en los contenidos elaborados por las industrias culturales, y en el que participen representantes de todos los ámbitos: la ciencia, la academia, las administraciones y el sector empresarial.

Investigar y reflexionar

La información es esencial a la hora de adquirir conocimiento e Internet se ha convertido en fuente accesible de millones de contenidos culturales. Sin embargo, no toda la información que se genera en el entorno digital es igual de útil o válida, ni todos los contenidos pueden ser considerados rigurosos. Por ello, la Fundación General CSIC ha querido abrir este debate para investigar y reflexionar acerca de fórmulas y procesos de evaluación existentes y, de esta forma, desarrollar acciones para mejorar su calidad.

Félix Palomero, director técnico de la OCNE

Publicado por carlos en En Música,Política | Sin comentarios

La designación de Palomero se ha realizado de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 497/2010, de 30 de abril, por el que se regulan los órganos de participación y asesoramiento del INAEM, tras un proceso de selección realizado por el Consejo Artístico de la Música, al que se sometieron todos los proyectos presentados eligiendo esta candidatura por unanimidad.

El proyecto presentado por Félix Palomero plantea reforzar el papel de la OCNE como institución de titularidad estatal mediante el cumplimiento de sus obligaciones como conjuntos públicos: la promoción del repertorio histórico y la recuperación patrimonial, el fomento y la difusión de la nueva creación, el servicio a los intérpretes españoles y a su promoción, la movilidad en España y la proyección de la cultura española en el exterior, todo ello desde principios de calidad, transparencia, sostenibilidad, igualdad y garantía del derecho de acceso a la cultura.

Para su materialización propone trabajar de manera simultánea y coordinada en cinco líneas estratégicas: institución, excelencia, movilidad, sostenibilidad y creación de comunidad. En el apartado institucional propone la redacción de un Estatuto que defina los objetivos de la OCNE y los criterios de gobernanza tanto interna como en relación con el INAEM, con especial atención a la colaboración entre la Dirección Técnica y la Dirección Titular y Artística.

La movilidad es uno de los objetivos clave de este proyecto, que considera fundamental la presencia regular de Orquesta y Coro en programaciones y festivales en España, así como en giras internacionales, poniendo el foco en Europa y Latinoamérica. Para ello se establecerán criterios de aplicación presupuestaria que garanticen el cumplimiento de los objetivos considerados esenciales y se desarrollarán parámetros de costes artísticos y de producción según la naturaleza de las actividades.

Trayectoria

Félix Palomero es desde septiembre de 2016 director gerente de la Fundación Baluarte y de la Orquesta Sinfónica de Navarra. Entre 2009 y 2012 fue director general del INAEM. Con anterioridad ocupó la dirección técnica de la OCNE (2000-2006) y la gerencia de la Orquesta Sinfónica de Galicia y de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Fue director del Festival Mozart de La Coruña y gerente del Consorcio para la Promoción de esa ciudad, así como presidente de la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas (AEOS).

Ha sido miembro del Consejo de Administración de la Sociedad Estatal Acción Cultural, S.A y participó en la puesta en marcha de la Fundación Isaac Albéniz, de cuya Escuela Superior de Música Reina Sofía fue subdirector y director artístico. Igualmente ha trabajado en el sector de las agencias y empresas de consultoría artística. Fue miembro de la redacción de Radio Clásica, de RNE, y redactor en publicaciones especializadas. Ha realizado colaboraciones e impartido conferencias en la Universidad Internacional de Andalucía, la Universidad de la Rioja y el Instituto Complutense de Ciencias Musicales.

En el curso 2018/2019 es profesor invitado en el programa de Producción de Artes Escénicas de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

Estrenos: Puro Almodóvar, apasionado Degas

Publicado por lopeziglesias en En Cine | Sin comentarios

Dolor y gloria

Dirección: Pedro Almodóvar

Dolor y Gloria narra una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Primeros amores, segundos amores, la madre, la mortalidad, algún actor con el que el director trabajó, los sesenta, los ochenta y la actualidad. Y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. También habla del teatro como elemento que dinamita/dinamiza el pasado y lo arrastra hasta el presente. Habla de la creación, cinematográfica y teatral, y de la imposibilidad de separar la creación de la propia vida.

Bel canto. La última función

Dirección: Paul Weitz

Basada en el bestseller de Ann Patchett, Bel Canto. La última función es una historia de amor entre una cantante de ópera y un empresario japonés, en medio del conflicto diplomático que supone el secuestro de los asistentes a un concierto en una embajada de Latinoamérica. El director Paul Weitz (Mozart in the Jungle, Grandma, Un niño grande) nos presenta un retrato complejo, convincente y cargado de emociones sobre el modo en el que la naturaleza humana se revela en el curso de una situación increíblemente tensa. El enfrentamiento desafía las ideas convencionales sobre los amigos y los enemigos, lo correcto y lo incorrecto, la justicia y la injusticia.

Funan

Dirección: Denis Do

Corre el año 1975, Chou lleva una vida tranquila en Phnom Penh hasta que los Jemeres Rojos sumergen a Camboya en el horror. La población es deportada a los campos y Chou asiste horrorizada al secuestro de su hijo de cuatro años. Pese a que su mundo se viene abajo, la mujer no pierde la esperanza. Funan es la emotiva y poderosa historia de una joven madre que lucha por salvar a su hijo y por mantener la familia unida en tiempos de guerra.

Denis Do ha sorprendido a crítica y público con esta película animada de una gran belleza. Aparte de ganar el premio a la mejor película en el Festival de Annecy, la cinta también ha cosechado galardones en el Animation is Film Festival, el Bucheon International Film Festival, el Mumbai International Film Festival y el Anilogue, entre otros. En los Emile Awards, los premios de animación europeos, se alzó con el galardón al mejor diseño de sonido.

Donde caen las sombras

Dirección: Valentina Pedicini

Valentina Pedicini dirige este drama basado en hechos reales que cuenta la historia de dos trabajadores de un geriátrico, especialmente la vida de Mariella, que años atrás vivía en el mismo lugar cuando era un orfanato. Su vida con una familia de gitanos y la aparición de una persona de su pasado se mezclarán en un juego de sombras.

Los subversivos

Dirección: Theo van Boben

Theo van Boven dirige este documental de producción multinacional (España, Holanda, Argentina y Estados Unidos) en la que se cuenta la historia del propio director como director de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 1977, cargo en el que se encontró cara a cara con los diplomáticos de algunos de los regímenes más represivos del siglo XX. Van Boven abre la puerta de la ONU por primera vez a los refugiados y victimas de torturas de todo el mundo, y por este motivo se enfrenta no sólo a las dictaduras de America Latina, sino también a la Administración Reagan y al propio secretario general de la ONU. La historia de un hombre y de los defensores de los derechos humanos en quienes se inspiró para luchar contra lo inaceptablemente instaurado.

Nosotros

Dirección: Jordan Peele

Regreso al cine del escalofrío de Jordan Peele tras el éxito de Déjame salir. En esta ocasión, Adelaide Wilson (Lupita Nyong’o) vuelve a su casa natal en Santa Cruz, en la costa de California, junto a su marido Gabe (Winston Duke) y sus dos hijos pequeños en lo que prometían ser unas vacaciones de ensueño. Tras un incidente en la playa, Adelaide y el resto de la familia vuelve a casa a descansar. Al caer la noche, descubren algo aterrador: hay cuatro misteriosas siluetas cogidas de la mano y de pie enfrente de la entrada. Lo que la familia desconoce es que se enfrentan a nada menos que cuatro copias exactas de ellos mismos, solo que en versión más tremebunda.

Peret, yo soy la rumba

Dirección: Paloma Zapata

Días antes de morir, y para difundir su legado, Peret comparte con su nieta Santa los orígenes de la rumba catalana. 50 años después del éxito de Borriquito, los nietos del maestro protagonizan un documental musical y biográfico dirigido por Paloma Zapata (Casamance, banda sonora de un viaje) sobre el mítico músico barcelonés que incluye imágenes de archivo además del testimonio de personalidades como Justo Molinero, La Chana, Petitet, La Payoya, Joanet Miliu, Calabuch, Ragna, Pep García, Peret Reyes y Rafael Mol. El filme cuenta con la colaboración de Andreu Buenafuente, que pone su voz a algunos capítulos de esta historia.

Margolaria (el pintor)

Dirección: Oier Aranzábal

Relato de un viaje que comienza una mañana con una conversación por Skype entre el músico Mikel Urdangarin y el pintor Alain Urrutia. El pintor le ofrecerá una de sus obras a Mikel a modo de regalo, pero con una condición: el músico tendrá que ir a buscarla a Londres en ferry, atravesando el mar. Con la excusa del viaje, el documental, rodado en euskera, recorre el día a día de un artista que apuesta por vivir de su trabajo hasta llegar a la clave que se esconde en el centro existencial de todo artista: una búsqueda, un proceso de creación que es en sí mismo un viaje.

La última lección

Dirección: Sébastien Marnier

Basada en la novela homónima de Christophe Dufosse, en La última lección Pierre Hoffman se inicia como profesor del colegio St Joseph, donde le asignarán una clase piloto con los alumnos más inteligentes de la promoción. Los estudiantes no se lo pondrán nada fácil ya que todavía no parecen haberse recuperado del suicidio de su anterior profesor, que además presenciaron en vivo. El nuevo docente descubrirá pronto los extraños hábitos de sus alumnos.

Winter flies

Dirección: Olmo Omerzu

Dos chicos adolescentes deciden hacer algo que casi todos los jóvenes de su edad ansían: un viaje sin rumbo por carretera. En el trayecto vivirán todo tipo de aventuras y desventuras. La inocencia, impulsividad e irresponsabilidad se mezclan mientras van descubriendo quienes en realidad son.

Wheely

Dirección: Yusry Abd Halim

Largometraje de animación producido en Malasia en el que tras un trágico accidente, Wheely pasa de corredor novato a taxista. Todo parece recomponerse en su vida hasta que se enamora perdidamente de Bella, una supermodelo de clase alta. Pero para empeorar las cosas… ¡tiene novio! Afortunadamente para Wheely, Bella se siente atraída por su carácter divertido y su inteligencia. Justo en el momento en que comienzan a conocerse mejor, Ben, el novio pijo de Bella se entromete. Además, Wheely tiene que enfrentarse a un problema mayor cuando la chica de sus sueños es secuestrada por un sindicato global liderado por Kaiser, una camión de dieciocho ruedas.

Degas, pasión por la perfección

Dirección: David Bickerstaff

Magnífico documental dirigido por David Bickerstaff (Michelangelo: Amor y muerte y El curioso mundo de Hieronymus Bosch) que narra la fascinante y obsesiva búsqueda de la perfección de Degas, uno de los artistas franceses más influyentes de finales del siglo XIX, a través de la experimentación con nuevas técnicas y el estudio de los antiguos maestros, incluyendo genios del Renacimiento italiano y otros artistas como Dominique Ingres y Eugène Delacroix. De carácter académico pero accesible, el documental traza un perfil crítico con un artista del que destaca su minuciosidad como creador y su problemática vida privada.

Tapeo cum laude a orillas del Tormes

Publicado por danielgil en En Barra y Mantel | Sin comentarios

Hay ciudades a las que, por más que las conoces, siempre te apetece volver. Por sus monumentos, por el ambiente, por su gente y, por supuesto, por sus bares y tabernas. Cualquier excusa es buena. Y cuando, tras las navidades, Cristina y yo buscábamos destino para un fin de semana en marzo, no lo dudamos. Tocaba regresar a Salamanca, en esta ocasión acompañados por Irene y Luismi, buenos amigos y aficionados como nosotros al taberneo de categoría.

Nosotros nos adelantamos el viernes tarde y, una vez depositada la maleta en la habitación del Parador, nos dimos un señor paseo camino de la Plaza Mayor. Qué maravilla poder disfrutar de las vistas de la ciudad desde el río Tormes, la fachada de la Casa Lis, las portadas de la Catedral Nueva o el camino por la Rúa Mayor hasta la plaza barroca del mismo nombre, que concentra y da sentido a la vida de la ciudad. Allí, y en pleno horario de merienda, hicimos nuestra primera parada tripera. Me sonaba el estómago y entramos en el Café Real [6] para reponer fuerzas con una caña y una clásica paloma, la gigantesca corteza de trigo rellena de ensaladilla tan típica en los bares de la capital salmantina.

Jeta en La Viga

Cocina tradicional

Dicen que lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta (Quod natura non dat, Salmantica non praestat). Tamaña afirmación, que probablemente sea cierta en el plano académico, es rotundamente falsa en la esfera gastronómica. La oferta de Salamanca en este campo es amplia, variada y con una magnífica relación calidad precio.

Un rato más tarde, aquel viernes, ya caída la noche, tras recorrer la zona comercial entre Plaza Mayor y las plazas de España y Zamora, tropezamos con nuestra primera novedad y agradable sorpresa del fin de semana. Guiados por algún artículo como éste, leído en internet, buscamos el bar La Viga [7], en la plaza de San Justo. Una vez allí, y como todo quisqui, nos pedimos media ración de jeta, la careta de cerdo que se cuece durante un tiempo para ablandarla y luego se hace al horno durante un buen rato hasta conseguir ese característico crujiente exterior y un interior todavía jugoso. El local, que ofrece comida tradicional salmantina desde 1945, cambió recientemente de manos por jubilación de los anteriores dueños pero, a la vista de nuestra experiencia y del gentío que allí se congregaba, juraría que ha mantenido el nivel.

Barra de Casa Paca

De La Viga pasamos, calle arriba de vuelta hacia la plaza, a uno de nuestros clásicos favoritos, Casa Paca [8]. La barra es incómoda por la cantidad de público que se reúne en el escaso espacio que ofrece para el tapeo este tradicional restaurante, pero sus tres y hasta cuatro pisos de bandejas de pinchos bien que merecen el apretón. Nosotros, por aligerar la jeta, pedimos unas gildas estupendas, elaboradas con aceituna gordal, pero la oferta de ese mostrador es digna de cualquier buen bar de pinchos vasco.

Alternando clásicos conocidos y novedades sugeridas, salimos de Casa Paca para entrar, a apenas dos pasos, en Jamón Jamón [9], una taberna abierta en 2018 que, con una carta de cocina corta pero atractiva, concentra su oferta en las posibilidades del cerdo ibérico. Jamón, paleta, morcón, lomo, lomito, salchichón, chorizo, etc. Todo buenísimo y a muy buen precio. Y bien acompañado por una buena carta de vinos.

Limón helado

Rendimos visita a uno de los clásicos de Rúa Mayor, Las Conchas [10], que esta vez nos pareció demasiado universitario. Será que nos estamos haciendo mayores y empezamos a primar la calidad sobre la cantidad. Pero este establecimiento nos regaló una de las escenas del fin de semana. Vimos servir junto a nosotros dos limones helados, un postre viejuno como la comtessa o el melocotón en almibar que hacía décadas que no veía en directo.

La penúltima parada fue en Don Mauro [11], en plena Plaza Mayor, en el que probé las patatas meneás, una versión salmantina de las revolconas, con más comino y menos hechas puré, quizás. Luego cerramos la noche en otro de nuestros clásicos en la ciudad, pero no ya para comer sino para tomar un digestivo tras la cena. La Regenta [12], una estupenda referencia en la ciudad para tomarse un trago largo de calidad en un ambiente agradable y tranquilo.

Chacitaberna La Montanera

Amanecer el sábado en Salamanca, con vistas al centro de la ciudad desde el otro lado del Tormes, y con un pedazo de desayuno incluido para coger fuerzas es todo un puntazo. Y pasar la mañana paseando por sus universidades, también por la Pontificia, es un lujo. Pero hay un edificio que nos gusta visitar en cualquier ciudad antes que facultades, iglesias o ayuntamientos. Se trata del mercado, la plaza de abastos, que en Salamanca es un auténtico parque temático de la chacina ibérica. Salvo un puñado de fruterías y pescaderías, todo allí son charcuterías y carnicerías con jamones y embutidos de todos los tamaños y colores, y de todos los precios.

Hornazo y embutido

Y en mitad del mercado está la chacitaberna La Montanera [13], lugar más que adecuado para desayunar o tomar la primera cervecita a última hora de la mañana. Y sí, adivinan bien, con su tapa o pincho de jamón o embutido. O con una porción de hornazo, esa suerte de jugosa empanada con cinta de lomo, chorizo y huevo duro en su interior.

Cabrito cochifrito en Tapas 3.0

Ya con Irene y Luismi en el equipo, el aperitivo del sábado nos llevó de viaje sin salir de la Plaza Mayor. Patatas revolconas en Berysa [14], jeta y mejillones a la vinagreta en Los Escudos [15] y morcilla de burgos y gambas al ajillo de vuelta en Don Mauro.

Para comer casi hubo que hacer un esfuerzo, pero habíamos reservado en Tapas 3.0 [16], otra sugerencia muy atractiva, y no queríamos dejar pasar la oportunidad. En un comedor pequeño pero muy agradable, y con un personal de servicio atento, rápido y simpático, disfrutamos y mucho de su oferta contundente y tradicional con un guiño moderno. Huevos estrellados con trufa, costillas a la barbacoa, cabrito cochifrito, chuletitas de lechal y solomillo de ternera. Comida rotunda para paladares y estómagos predispuestos. Una maravilla que hacía obligatoria la siesta.

Presa ibérica en Corte y cata

Clásicos y renovadores

El fin de semana lo rematamos aquella noche de sábado con un buen paseo de subida a la Plaza Mayor por la calle de San Pablo (¡qué maravilla es la fachada del Monasterio de San Esteban!) y con un nuevo descubrimiento, el mejor de la escapada y que a buen seguro hará que merezca la pena regresar en el futuro a Salamanca. Tras una segunda parada en Jamón Jamón (Irene y Luismi no podían perderse sus jamones y chacinas) decidimos aventurarnos a conocer un pequeño local llamado Corte & Cata [17]. Y nos maravilló. Ambientado y bien situado, céntrico pero no en el meollo de Plaza Mayor, pudimos sentarnos en una mesa y pedir un buen surtido de sus tapas y platos: ensaladilla de pulpo, anchoas con picadillo de pimiento, chipirones a la plancha, presa ibérica y taco de ternera. Todo rico, todo en su punto, y todo a buen precio. Una estupenda recomendación.

Así se pasa un examen, Salamanca. Así se doctora uno en tapeo. Barra y mantel cum laude para la ciudad, a la que siempre hay que volver porque es una capital viva y dinámica en la que, como en su Universidad, mucha gente joven se forma, aprende y luego emprende. Siempre hay nuevos locales con propuestas interesantes y atractivas, con tapeo rico, abundante y renovado. Y siempre se puede recurrir a los clásicos que, como en filosofía o literatura, deben constituir nuestra referencia y punto de partida. Volveremos seguro. ¡Bravo!

Romanticismo y literatura de viajes francesa: Víctor Hugo y Nerval

Publicado por carlos en En Viajes | Sin comentarios

Víctor Hugo construyó sus libros de viajes a partir de las cartas enviadas a familiares y amigos y de sus cuadernos personales de notas y dibujos, como puede comprobarse en Los Alpes y los Pirineos: “paso por la vida entre un punto de admiración y otro punto de interrogación”. El viaje, en este caso el desplazamiento hasta la “vida íntima del alma”, está presente en Los miserables, la novela romántica en la que se tocan todas las grandes cuestiones del ser humano, a partir de su gran personaje central: Jean Valjean. La novela está llena de aventuras: personales, sociales, políticas, amorosas…, y está llena de viajes interiores: de la prisión a la libertad, del dolor al gozo, de la mentira a la verdad, de la bestialidad a la conciencia, del castigo al perdón, de la noche al día, de la nada al infinito.

Aunque su obra no ha perdurado tanto como la de los autores precedentes, Eugene Sue fue el más famoso folletinista de su época; cirujano naval, además de literato, sus obras de orientación marina y aventurera tuvieron un gran éxito, como fue el caso de El judío errante. Y otro tanto puede decirse de Gastón Boissier, que trabajó en múltiples disciplinas, alcanzando una cierta notoriedad, luego decaída, sus interesantes Paseos arqueológicos: Roma y Pompeya, Nuevos paseos arqueológicos: Horacio y Virgilio, El África romana, paseos arqueológicos.

Otras características tienen Peregrinaciones de un paria y Paseos en Londres, de Flora Tristán, una de las fundadoras del feminismo moderno; el primero es diario de su viaje a América y su estancia en Perú, país de sus antepasados, entre 1833 y 1834, si bien la autora adopta múltiples formas narrativas para ofrecer su visión personal de las experiencias vividas; para escribir el segundo, que contiene una aguda crítica a la explotación obrera y la condición de la mujer, permaneció cuatro meses en la capital británica, visitando “los lugares que los turistas no ven jamás” y a algunos de los cuales solo pudo entrar disfrazándose de hombre: talleres y prostíbulos, barrios marginales, fábricas y manicomios, cárceles…, y, buscando el contraste, se deja ver por el Parlamento británico, las carreras hípicas de Ascot y los clubes más aristocráticos.

Subjetividad

Sin embargo, es Gérard Nerval, Gérard Labrunie de nacimiento, quien ha resultado ser con el tiempo el más esencialmente romántico de los escritores franceses, a pesar de su marginalidad inicial. Nerval lleva el relato romántico hasta las cotas más altas de subjetividad, ya que, en la búsqueda por la novedad, por lo diferente, alimenta de sueños su razón. Tras sufrir su primera crisis de locura pudo realizar su ansiado viaje a Oriente, pasando por Alejandría, El Cairo, Beirut, Constantinopla, Malta y Nápoles.

Los artículos periodísticos que hizo con las leyendas oídas por los caminos, sus vivencias y reflexiones los publicó en 1844 y, más tarde, los reunió en Viaje a Oriente (1851). Nerval, que salió buscando en el Oriente esa libertad primigenia que no encontraba en Occidente, vuelve confundido por el hombre despojado de su individualidad que encuentra en las comunidades islámicas. En una carta enviada a Jules Janin confiesa: “Resumiendo, el Oriente no se aproxima a la ensoñación que yo había tenido hace dos años, o tal vez sea que ese Oriente (soñado) esté aún más lejos o más alto”.

Antes de su particular peregrinaje por Oriente había iniciado la búsqueda de sí mismo recorriendo, además de Francia, parte de Europa (Alemania, Austria, Suiza, Italia); más tarde visitaría otra parte del viejo continente (Bélgica, Holanda, Inglaterra), siempre huyendo del turismo convencional y del relato de viajes pintoresco: “Me dan pena esos caballeros siempre tan repeinados, empolvados, enguantados, que no se atreven a mezclarse con la gente ni para ver un detalle curioso, una danza, una ceremonia; que temblarían si fueran vistos en un café o en una taberna, o siguiendo a una mujer, incluso confraternizando con un árabe expansivo que os ofrece cordialmente la boquilla de su larga pipa, os hace servir un café a sus expensas, a poco que os descubra parado, ya sea por curiosidad o por fatiga”.

Aparte del Viaje a Oriente, entre las obras capitales de Nerval se encuentra la novela Aurelia o El sueño y la vida (1855), su particular viaje vital a las profundidades del ser humano del brazo de la locura, en el que el escritor busca “el desbordamiento del sueño en la vida real”, eliminando las fronteras entre ensoñación y realidad. Junto con Las hijas del fuego –una colección de “nouvelles”– y Las quimeras –una colección de sonetos–, Aurelia marcó el comienzo de la literatura moderna e influyó decisivamente en los surrealistas. Nerval se pasó una buena parte de su vida buscando un orden alternativo en el caos. Poco antes de suicidarse escribió debajo de un pequeño retrato suyo: “Je suis l’autre”. Para entonces ya había descendido a los infiernos y puesto una estrella en el cielo.

¿Quiere leer otros artículos de la serie Las sandalias de Hermes de José González Núñez?

El Patronato de la Joan Miró elige a Sara Puig como presidenta

Publicado por carlos en En Artes Visuales,Patrimonio,Política | Sin comentarios

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona y Master in Art Administration (Museums) por la New York University, Puig tiene una larga experiencia profesional vinculada al arte y a los museos.

Entre otros, ha colaborado con el Museum of Modern Art de Nueva York (Beca del Consorcio de Promoción Comercial de la Generalitat, 1994-1995), la Fundación MACBA (1996-1998) y la Fundación Francisco Godia, de la cual fue directora entre 1998 y 2012.

Ha comisariado varias exposiciones y en 2012 cofundó The Feuerle Collection, en Berlín. También es patrona de la Fundación Amigos del Museo del Prado, de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música y del KW Institute for Contemporary Art, Berlín, además de miembro de “el Taller” del MACBA y de los consejos internacionales de la Hispanic Society of America y del Museum Berggruen de Berlín.

En la reunión ordinaria celebrada ayer también se aprobó la incorporación al Patronato de dos nuevos miembros: Laia Gasch y Andreu Mas-Colell.

El Patronato de la Fundació Joan Miró actualmente tiene 19 miembros, entre los cuales hay representantes del Ministerio de Cultura, Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalitat, así como del mundo artístico y de la sociedad civil. Anteriormente estuvo presidido por Joaquim Gomis (1972-1975), Joan Teixidor (1975-1981), Oriol Bohigas (1981-1988), Eduard Castellet (1989-2009) y Jaume Freixa (2009-2019).

Once guitarrazos en la cabeza de Mick Jagger

Publicado por carlos en En La canción del fin de semana | Sin comentarios

A buen seguro que Keith no ha dedicado ni un minuto de su vida a pensar cómo le iría al grupo que fuera él el dueño y señor del escenario teniendo en Jagger a uno de los mejores frontman de la historia del rock, carisma y energía en cantidades difíciles de igualar. De otra manera no llevarían tocando juntos casi sesenta años.

Pero por bien avenidos que sean los cónyuges, nadie está libre de una crisis y en este bendito matrimonio irrumpió alguna a mediados de los ochenta cuando Jagger se quiso poner a prueba en solitario. En 1985 llegó el primer intento (She’s the boss) y Richards miró para otro lado pero el cabreo iba creciendo en su interior. Dos años después lo volvió a intentar (Primitive Cool) y la cosa tampoco cuajó y para entonces Keith ya había decidido demostrar a su pareja artística que él también podía y sabía bailar solo.

Entre esos dos álbumes, los Stones se encerraron para grabar uno de sus discos más flojos, Dirty Works. Comprobaron entonces que la batería de Charlie Watts necesitaba un descanso a raíz de sus problemas con la heroína y ese recambio fue Steve Jordan. Richards descubrió en este multiinstrumentista un potencial colaborador con el que ponerse a escribir canciones y cantarlas fuera de su amadísima banda. Había que demostrarle a morritos Jagger lo que se perdía lejos de casa.

La demostración se tituló Talk is cheap y ahora vuelve a las tiendas en edición especial por su treinta cumpleaños. Once temas con abundante soul, blues y rock pero alejados, como no podía ser de otro modo, del genuino sonido Stone. Hay, eso sí, los riffs de apertura que son marca de la casa en temas como Struggle, Whip it up, How I wish, ninguno comparable a los mejores suyos pero con la suficiente calidad como para obligar a ponerse la pila a su media naranja creativa, que no mucho después firmaría el mejor de sus discos fuera de los Rolling Stones, Wandering spirit.

Canitas al aire que dejaron buenas canciones por ambas partes pero que sobre todo sirvieron para confirmar a sus protagonistas que, en su caso, uno más uno es mucho más que dos. Que juntos son bastantes más grandes que por separado. Y en ello siguen.

Los méritos artísticos nos enriquecen a todos

Publicado por carlos en En Patrimonio,Política | Sin comentarios

Aquí se custodian algunas de nuestras mayores riquezas, y por eso es un lugar idóneo para reuniros a todos, que habéis destacado por vuestros logros artísticos. Reconocer esos logros es propio de una sociedad culta, que entiende que los méritos artísticos nos enriquecen a todos, a los creadores y a los que los disfrutan.

La cultura da sentido a las cosas. Podemos concebirla como un mensaje que se transmite de unos a otros, que implica a quien lo da y a quien lo recibe. Por eso es importante fomentar y mantener una sociedad capaz de interpretar los símbolos y en consecuencia de renovarlos, pues están en movimiento constante y son patrimonio vivo. La transmisión es un aspecto fundamental de lo cultural. Y lugares como este son cruciales en este ejercicio de custodia y traspaso.

No basta con que todo el mundo venga al Prado. La verdadera cultura democrática no es que las salas de los museos se llenen, sino que nadie se vea privado de la capacidad de comprender lo que está viendo. Todo el mundo tiene derecho a comprender, a aprender de este patrimonio que es de todos, a recibir el mensaje que ofrece y considerarlo suyo. Ese es nuestro compromiso y esa es la función que debemos garantizar.

Todos los premiados de este año han contribuido a la ampliación del sentido de las cosas, a que miremos aún un poco más allá de lo acostumbrado. Cada uno de ellos, en su campo, ha abierto un poco más lo que entendemos por “sentir”, por “conocer” y por “vivir”. El trabajo creativo va siempre más allá de la producción material, pues abre además nuevos caminos para el pensamiento. Del diálogo entre forma y sentido, entre el arte que se nutre del pasado y el arte que mira al futuro, nacen el movimiento y la vida. En esa evolución, creo que es necesario renovar nuestro compromiso con la libertad de creación, sin olvidar que esa libertad es la base fundamental de la cultura.

Y ahora, vamos con los premiados de 2017.

Julio Martínez Mesanza ha merecido el Premio Nacional de Poesía por su libro Gloria. La suya es una poesía precisa, que combina la introspección con la épica. Ha traducido a Dante, Miguel Ángel, Foscolo, Montale o Moravia. Tanto en la Biblioteca Nacional o como director de los Cervantes de Lisboa, Milán, Túnez, Tel Aviv y Estocolmo, también ha estado siempre vinculado a la gestión cultural.

La Reina hace entrega del Premio Nacional de Literatura / Modalidad Narrativa a Fernando Aramburu, por “Patria”.

La Reina hace entrega del Premio Nacional de Literatura / Modalidad Narrativa a Fernando Aramburu, por “Patria”. Foto: Casa Real.

Patria, novela con la que Fernando Aramburu ha ganado el Premio Nacional de Narrativa, ha supuesto un fenómeno social y el reconocimiento unánime de la crítica y el público. Ello se debe sin duda al gran mérito de haber novelado con rigor y valentía la áspera situación en la que durante tantos años se ha desarrollado la vida en el País Vasco.

Gonzalo Pontón fundó la editorial Crítica en 1976. Ha publicado centenares de ensayos, hasta que con el primero que ha escrito, La lucha por la desigualdad. Una historia del mundo occidental en el siglo XVIII, ha obtenido el Premio Nacional de Ensayo. En él revisa el concepto que tenemos del siglo Ilustrado, para dar con las raíces de las desigualdades que padecen nuestras sociedades.

El director y dramaturgo Alfredo Sanzol ha sido distinguido con el Premio Nacional de Literatura Dramática por La respiración, una pieza sobre la reinvención de una mujer y el amor como baremo del éxito en la vida. Tiene el grandísimo mérito de moverse en un registro de comedia, sin sacrificar la hondura emocional.

El Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández lo ha ganado Ángela Segovia por su tercer libro, La curva se volvió barricada, un poemario vivo y audaz que recoge tanto la tradición española como la hispanoamericana. Ha participado en diversos proyectos escénicos y es miembro del seminario de investigación en lenguas Euraca.

Antonio García Teijeiro, crítico, docente y escritor, ha obtenido el Premio de Literatura Infantil y Juvenil por Poemar o mar, tercer libro de una trilogía ilustrada que incluye también En la cuna del mar y Palabras do mar, en los que emprende introducir a los niños en el mundo de la poesía.

La traducción de Las Mil y una noches realizada por Salvador Peña Martín le ha hecho merecedor del Premio Nacional con el que reconocemos a los traductores. Esta es la primera vez que se vuelca al castellano el texto desde el árabe original. Salvador Peña es investigador en la Universidad de Málaga y ha coordinado el grupo de investigación Traductología e Interculturalidad, de la Junta de Andalucía, y los cursos de traducción del árabe en la Escuela de Traductores de Toledo.

Por otro lado, el premio a la obra de un traductor reconoce este año el trabajo de la hispanista Malika Embarek, cuya labor ha contribuido enormemente a la difusión de la literatura magrebí en lengua francesa, a través del medio centenar de traducciones que ha hecho al español de esta tradición literaria.

El Premio Nacional de Historia de España lo ha merecido Enrique Moradiellos, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura. Su libro Historia mínima de la Guerra Civil Española aborda este tema tan complejo bajo la premisa de hacerlo de manera muy breve. Un esfuerzo de síntesis que se combina con un acercamiento nada sesgado, consciente de los matices de la historia.

El cómic ha tenido como exponente a Rayco Pulido ganador del Premio Nacional de Cómic con su novela gráfica Lamia, en la que refleja la dura vida de la Barcelona de los años 40 a través de las vivencias de una mujer. Pulido estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, trabaja como profesor y lleva más de quince años publicando cómics. Su obra Sordo ha sido adaptada al cine recientemente.

A través de sus colecciones clasificadas por colores, la editorial Austral ha puesto a disposición de generaciones de lectores algunos de los grandes títulos de la literatura universal. Eso le ha valido el Premio a la Mejor Labor Editorial Cultural. Sin duda, sus libros forman parte de la educación sentimental de los lectores españoles y su contribución a la afición a la lectura es imposible de medir.

El Premio al Fomento de la Lectura es para la Revista Babar, una publicación online dedicada a la literatura infantil y juvenil, y para las Aulas de Cultura de Solidarios para el Desarrollo, que promueven una vida cultural en lugares tradicionalmente abandonados. Babar nació como revista escolar en el colegio Federico García Lorca de Arganda del Rey y actualmente es un portal de referencia internacional. Las Aulas de Cultura han llevado a cabo actividades en distintos centros penitenciarios de las que se han beneficiado más de 4.000 internos.

El Premio Nacional de Ilustración es para Alfredo, un modelo para todos los amantes del dibujo. Tiene un estilo muy reconocible, una indiscutible vis arquitectónica y una mano única para captar en pocos trazos la vida. Ha colaborado con medios como La Codorniz, El Jueves, Cambio 16, La Calle, El País o El Mundo y su carteles le han valido numerosos premios.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Periodismo Cultural a Blanca Berasátegui Garaizábal.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Periodismo Cultural a Blanca Berasátegui Garaizábal. Foto: Casa Real.

Blanca Berasátegui, Premio Nacional de Periodismo Cultural, fue la primera directora de ABC Cultural. Dirige desde 1999, año en que la fundó, la revista El Cultural, que se distribuye con el diario El Mundo. Su labor de lanzamiento y difusión de una gran diversidad de creadores ha sido fundamental en el panorama cultural español.

El Premio Nacional de las Letras Españolas es para Rosa Montero, en reconocimiento a una carrera en la que ha destacado en distintos géneros: el periodismo, el ensayo y la novela. Se incorporó al diario El País desde su fundación. Siempre capaz de hilar la actualidad con una mirada de largo alcance, no ha descuidado su larga trayectoria novelística. Su obra ha merecido numerosos premios y ha sido traducida a más de veinte idiomas.

El Premio Nacional de Música en el apartado de Composición es para Teresa Catalán. Es una de nuestras compositoras más destacadas, especialmente en los formatos de cámara y obra para piano. Además es doctora en Filosofía del Arte y miembro fundador del Grupo de Pamplona de Compositores. Desarrolla su labor docente en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y ha dado clases en distintos conservatorios de Europa.

La Reina hace entrega del Premio Nacional de Música / Modalidad de Interpretación a Rosa Torres-Pardo Criado.

La Reina hace entrega del Premio Nacional de Música / Modalidad de Interpretación a Rosa Torres-Pardo Criado. Foto: Casa Real.

El Premio Nacional de Interpretación es para la pianista Rosa Torres-Pardo, premio extraordinario de fin de carrera en el Conservatorio de Madrid y formada también en Londres, Nueva York y Viena. Ha combinado su carrera de pianista con la difusión musical y la participación en distintos proyectos artísticos. Ha tocado con las mejores orquestas del mundo, como la Filarmónica de Los Ángeles, la Filarmónica de Londres, la de San Petersburgo o la Orquesta Sinfónica de Montreal.

Javier Ruibal ha merecido el Premio Nacional de Músicas Actuales por su carrera de más de treinta años como compositor, arreglista, guitarrista y cantante. Su obra se caracteriza por la integración de diversas tradiciones musicales y su atención a la poesía. Ha colaborado con artistas como Paco de Lucía, Joan Valent, Saras Baras, Ana Belén, Javier Krahe, Pablo Milanés o Carlos Cano. Ha publicado una docena de discos.

El Premio Nacional de Danza en la categoría de creación es para la compañía Kukai Dantza, fundada por Jon Maya Sein, bailarín y coreógrafo. A lo largo de su trayectoria de casi 20 años, la compañía se ha propuesto combinar la danza tradicional vasca con otras tradiciones, tanteando la incursión en diversos lenguajes escénicos. Han desarrollado proyectos relacionados con el cine, la arquitectura, la música y la gastronomía.

En el apartado de interpretación el Premio Nacional de Danza se le ha otorgado a Manuel Liñán, un bailaor flamenco formado en Granada junto a Manolete y Mario Maya. Ha bailado con Carmen Cortés, Rafaela Carrasco, Merche Esmeralda, Olga Pericet o Belén Maya, entre otros. Y, hemos tenido el placer de contar con él, para coreografiar la aplaudida pieza Sorolla del Ballet Nacional de España.

El Premio Nacional de Teatro lo ha ganado la compañía Kamikaze, con Miguel del Arco e Israel Elejalde como directores artísticos y Aitor Tejada y Jordi Buxó como productores. En un espacio muy breve de tiempo han desarrollado un proyecto teatral exitoso que combina la reflexión con el entretenimiento, programando todo tipo de formatos.

La Fundación Pupaclown ha ganado el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud. Esta asociación de payasos de hospital se dedica al apoyo psicológico y terapéutico para menores enfermos y sus familias a través del teatro, además de mantener el Centro Escénico de Integración Social Infantil y Juvenil.

El Premio Nacional de Circo ha sido para Rolabola, que a lo largo de 20 años ha montado espectáculos de circo en todos los formatos, llegando a representar más de mil funciones en España y otros países como Marruecos, Francia, Eslovenia o Italia. A esta actividad añaden el desarrollo de una intensa actividad pedagógica en colegios, institutos y universidades.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales a Carmen Añón Feliú.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales a Carmen Añón Feliú. Foto: Casa Real.

La labor como paisajista de Carmen Añón le ha merecido el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales. Añón ha presidido el Comité Científico Internacional de Jardines Históricos del International Council for Monuments and Sites (ICOMOS) y el Comité Consultivo Internacional. A su atento trabajo le debemos la recuperación de gran cantidad de jardines, la inscripción de los jardines de Aranjuez como primer paisaje cultural español y la inclusión de muchos bienes españoles como Patrimonio Mundial de la Unesco (el Camino de Santiago, el Palmeral de Elche, las ciudades de Úbeda y Baeza, el casco histórico de Ibiza o Las Médulas).

La manera de mirar, de capturar la imagen a través de una cámara de Cristina de Middel la ha hecho merecedora del Premio Nacional de Fotografía. Su obra artística, que combina con una vertiente documental, explora la relación entre la representación y la verdad. Ha expuesto en Londres, Nueva York, Los Ángeles, Fráncfort, París, Roma y Dublín y ha ganado premios internacionales como el Unión Latina-Martín Chambi, el Pollux, el Infinite Award o el premio al mejor libro internacional de PhotoEspaña. Es miembro nominado de la Agencia Magnum.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Diseño de Moda a Ágatha Ruiz de la Prada.

El Rey hace entrega del Premio Nacional de Diseño de Moda a Ágatha Ruiz de la Prada. Foto: Casa Real.

A muchos de los que estamos aquí, cuando pensamos en moda, nos viene a la cabeza la imagen siempre colorista y divertida de Ágatha Ruiz de la Prada, Premio Nacional de Diseño de Moda, que desde los años 80 viene desarrollando un trabajo inconfundible. Ha representado a España en las principales pasarelas internacionales, y sus creaciones han sido expuestas en galerías y museos de Europa, América y Asia. Ha recibido numerosos galardones como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el Laurel de Oro, el Lorenzo el Magnífico de la Bienal de Florencia o el Dedal de Oro, entre otros.

El Premio Nacional de Artes Plásticas es para Ángela de la Cruz, formada en Filosofía y Letras en la Universidad de Santiago de Compostela y más tarde en el Chelsea College of Art, el Goldsmith College y la Slade School of Art de Londres. En su trabajo aborda los cuadros como objetos de tres dimensiones, más que como paños planos. Es la única española finalista del Premio Turner.

El mundo de la televisión se ha visto reconocido con el Premio Nacional otorgado a Matías Prats, un emblema de lo que para muchos son los informativos (de la cadena que sea). Periodista de casta, comenzó su carrera en la emisora de radio La Voz de Madrid, y más tarde ha destacado como periodista deportivo cubriendo juegos olímpicos, mundiales de fútbol, el Roland Garros, la Copa Davis o el Masters de Augusta. Ha presentado informativos en Televisión Española y Antena 3. Ha recibido dos premios Ondas, cuatro ATV y nueve TP de Oro como mejor presentador de informativos.

El Premio Nacional de Tauromaquia es para Enrique Ponce, una de las figuras más importantes en los ruedos de los últimos años. Lamentablemente no está hoy aquí, porque sufrió una cogida ayer en la Plaza de Toros de Valencia. Le deseamos una pronta recuperación. Ponce tomó la alternativa en la plaza de Valencia con José Miguel Arroyo, Joselito, como padrino y Miguel Báez, Litri, como testigo. Ostenta el récord de haber participado en cien festejos anuales durante diez años. Es miembro de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba.

Todos los premiados, cada uno en una disciplina, habéis contribuido con vuestro trabajo no sólo a la expansión de cada campo de actividad, sino al enriquecimiento de la sociedad entera. Nos habéis alimentado con algo que sólo vosotros podíais ofrecer. Con generosidad habéis compartido con nosotros vuestra manera de ver el mundo, vuestro lenguaje. Os debemos el ejemplo de la constancia y la convicción en la importancia de los quehaceres culturales.

Los efectos son difíciles de medir, pero sin duda vuestra aportación señala nuevos caminos para artistas y profesionales futuros. Por todo esto, en nombre de la institución que represento, quiero daros las gracias y mi más sincera enhorabuena.

Palabras del ministro de Cultura y Deporte, José Guirao Cabrera, en la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Cultura 2017, celebrada el 19 de marzo en el Museo Nacional del Prado.

¿Quiere leer el discurso del Rey en la entrega de los Premios Nacionales de Cultura? [47]