El jurado ha distinguido la obra por «la brillantez con la que despliega un deslumbrante muestrario poético que transforma la palabra en un espacio de juego, descubrimiento y experimentación». El libro reúne formas y recursos diversos, desde limericks y trabalenguas hasta caligramas, romancillos, haikus y poemas visuales.
Escrita por Rubio e ilustrada por Queralt, la propuesta explora las posibilidades sonoras, gráficas y expresivas del lenguaje. La rima y la escritura se funden en composiciones planteadas como desafíos para el oído y la imaginación, en las que cobran especial importancia la creatividad verbal, la musicalidad y el humor.
Las ilustraciones amplían ese universo mediante una variada comparsa de animales, vegetales y seres fantásticos. Según el fallo, la técnica de Queralt aporta dinamismo, refuerza la dimensión lúdica del conjunto y multiplica las resonancias de cada verso. Imagen y palabra establecen así un diálogo que completa el sentido de las composiciones sin reducir su capacidad de sorpresa.

Antonio Rubio.
El jurado también ha destacado la mirada de Antonio Rubio y su conexión con los lectores infantiles. «Con su capacidad personal de mirar el mundo con un espíritu siempre nuevo, Antonio Rubio logra una comunión perfecta con el lector más joven porque él, como ellos, es un niño entre niños», señala el acta.
El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil distingue una obra de autoría española, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y publicada por primera vez en España durante el año anterior. En la pasada edición recayó en Leire Bilbao. Entre los autores reconocidos anteriormente figuran Rafael Salmerón, Beatriz Giménez de Ory, Raimon Portell i Rifà, Juan Kruz Igerabide y Ledicia Costas.
Antonio Rubio nació en El Puente del Arzobispo, Toledo, en 1953. Maestro y poeta, es autor de numerosos libros dirigidos a los lectores más jóvenes. Entre ellos se encuentran la colección De la cuna a la luna, Aurelio, Colores, Números, La mierlita, El pollito de la avellaneda, Almanaque musical, Las alas del AVEcedario y 7 llaves de cuento. También dirige la colección de poesía Trece Lunas, de FAKTORÍA K.

Carmen Queralt.
Carmen Queralt nació en Madrid en 1952. Ilustradora y diseñadora, comenzó su trayectoria profesional en el mundo de la ilustración durante los años noventa. Se formó en la Escuela BAT, donde aprendió dibujo clásico, y desde entonces ha colaborado con distintas editoriales y publicaciones especializadas, entre ellas la revista Cavall Fort.
Entre sus trabajos figuran El mundo al que vienes, El monstruo y la biblioteca y Mira, mira. En Divertimentos: juegos poéticos, su lenguaje visual acompaña una escritura que convierte cada página en un territorio abierto al ritmo, la imaginación y el juego.
Territorio de juego
Divertimentos [3] convierte la poesía en un territorio de juego, sorpresa y experimentación. Antonio Rubio reúne una veintena de composiciones que recorren formas tan distintas como el haiku, el romancillo, los limericks, los palíndromos, los trabalenguas, las coplas tradicionales, las jitanjáforas y los versos de cabo roto. También incorpora propuestas visuales construidas mediante la disposición de las palabras sobre el papel.
El autor juega con la sonoridad, el significado y la estructura del lenguaje para acercar la lírica a los lectores infantiles. Animales y personajes diversos conducen temas próximos a la infancia, como el alfabeto, los números, los meses del año y la naturaleza, siempre desde el humor y la imaginación.
Las ilustraciones de Carmen Queralt, realizadas con su característica técnica del collage, amplían el sentido lúdico del libro. El colorido vibrante, la sencillez de las figuras y la expresividad de sus grandes ojos acompañan unos versos concebidos para leer, escuchar, observar y jugar.
