El jurado ha valorado «la audacia y originalidad estética» del libro, así como la maestría de su autora en el uso del humor. También ha destacado «una voz singular e iconoclasta que, con una sorprendente jocosidad, nos enfrenta a esa amarga realidad que nos iguala a todos».
La muerte de Irene Márquez se adentra en asuntos complejos desde una mirada íntima, marcada por la angustia, la sensibilidad y el ingenio. Esa combinación permite a la autora moverse entre la provocación y la reflexión, sin rebajar la dureza de aquello que aborda. Según el fallo, la creadora camina «sobre la fina línea entre lo incorrecto, lo brutal y la carcajada» y alcanza un equilibrio difícil, capaz de inquietar, helar la sonrisa y cuestionar los límites del humor contemporáneo.
El premio reconoce además la fuerte personalidad autoral de Márquez, arriesgada en las decisiones formales y contundente en su capacidad expresiva. El jurado define el cómic como una obra impecable y subraya la habilidad de su autora para afrontar cuestiones ásperas sin renunciar a la comicidad. La risa aparece así ligada al desasosiego, como un recurso que provoca y deja una huella más profunda que el mero golpe humorístico.
[3]Nacida en Valdepeñas en 1990, Irene Márquez estudió Bellas Artes en Cuenca y posteriormente se especializó en dibujo en Granada, ciudad en la que reside. Comenzó a publicar humor gráfico en las redes sociales en 2016. Un año después inició su colaboración habitual con la revista El Jueves, donde desde 2018 firma la sección semanal de tiras de humor negro Te has pasado.
Su trayectoria editorial comprende hasta el momento dos cómics, ambos publicados por Autsaider Cómics. El primero, Esto no está bien [4], apareció en 2020. Cinco años más tarde llegó La muerte de Irene Márquez, obra que ya había recibido el Premio El Ojo Crítico 2025 de Cómic, concedido por Radio Nacional de España.
Con este reconocimiento, Márquez se incorpora a una nómina de premiados en la que figuran Paco Sordo, Ana Penyas, Cristina Durán, Borja González, Rayco Pulido, Miguelanxo Prado y Bea Lema. En la edición anterior, el Premio Nacional del Cómic recayó en Candela Sierra.
Humor negro y ternura
La muerte de Irene Márquez reúne historietas de distinta extensión que abordan la muerte sin solemnidad y desde múltiples ángulos. Condenados a la pena capital, suicidas, víctimas de accidentes, viudas y huérfanos recorren un volumen en el que también caben el duelo, los crímenes y la propia desaparición de la autora y del lector.
Márquez combina humor negro y ternura, crueldad y compasión, realidad cotidiana y elementos sobrenaturales. El resultado es un cómic incómodo y mordaz que transita entre la carcajada, la inquietud y el dolor para enfrentarnos, sin evasivas, a una certeza común e inevitable.
La muerte de Irene Márquez [3]. Irene Márquez. 148 páginas. Color. Rústica. 20,5 × 28 cm. 22 euros.
