El jurado ha valorado «la inusual intensidad plástica» con la que la autora explora la fricción y la quietud mediante un lenguaje experimental. También ha destacado su empleo de ritmos sincopados, repeticiones y onomatopeyas. En su fallo, presenta la palabra que da título al libro como un motor poético de resistencia ante las dificultades del presente.
Para Zubeldia, estar kontra admite un sentido menos inmediato que el enfrentamiento. Según ha explicado, mientras escribía, empezó a entenderlo como una forma de tocar y de permanecer en contacto. Esa idea le permitió prestar atención a las fricciones cotidianas, a lo que nos afecta sin producir una colisión visible. El agua que reaparece en los poemas y el interés por aquello que cambia lentamente forman parte de esa búsqueda.
La danza también interviene en su manera de mirar. La autora recuerda que la práctica, presente en su vida desde la infancia, le ha enseñado a observar cómo se encuentran los cuerpos, se sostienen y ajustan sus movimientos. En kontra, esa atención convive con el silencio y con el deseo de dar lugar a experiencias diarias que suelen quedar fuera de los grandes relatos.
La recepción crítica de la obra ha reparado en esos rasgos desde distintos ángulos. Algunos valoran los caminos que abre su manera de apartarse de los recorridos habituales, mientras que otros destacan el paso del silencio y la abstracción hacia cuestiones éticas y políticas, siempre con los cuerpos como eje.
Nacida en Hondarribia en 1994, Ane García López firma sus textos literarios como Ane Zubeldia Magriñá, con los apellidos de sus dos abuelas. Es traductora, ha trabajado en la música y en medios de comunicación, y figura entre las fundadoras del colectivo literario Mejillón Tigre. Este Premio Nacional reconoce ahora un libro en el que esa trayectoria encuentra su primera expresión poética publicada.
El jurado
El jurado ha estado presidido por María José Gálvez Salvador, directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura del Ministerio de Cultura. Actuó como vicepresidente Jesús González González, subdirector general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Fueron vocales Juan Luis Cebrián, por la Real Academia Española; Xosé María Gómez Clemente, por la Real Academia Galega; Manu López Gaseni, por la Euskaltzaindia; María Sevilla, por el Institut d’Estudis Catalans; Àngels Gregori, por la Acadèmia Valenciana; Eva Gallud, por la Asociación Colegial de Escritores de España; Balbina Prior, por la Asociación Española de Críticos Literarios; Luis Fermín Moreno, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España; Roger Canadell, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas; Carmen María López López, por el Centro de Estudios de Género de la UNED; Alana S. Portero, por el Ministerio de Cultura, y Elisa Fernández Guzmán, galardonada en la convocatoria anterior.














