El proyecto de Gilberto González, su director artístico, titulado Principio de incertidumbre, apuesta por, entre otras cosas, integrar a aquellos públicos que hasta ahora no han percibido el centro como propio. Para ello se han definido varios campos de trabajo que pretenden hacer más visible las distintas labores que, en su doble función de museo y centro de arte, debe llevar a cabo.

Entre sus propuestas están la de reescribir y reformular la narrativa histórica del contexto canario, tanto geográfico como social, atendiendo a ‘problematizar’ y poner de manifiesto los distintos procesos y fines que operan en las narrativas asumidas como oficiales, atender al turismo como hecho sustantivo de ese discurso identitario e histórico del que la propia génesis de TEA forma parte, así como detectar e incentivar los procesos de investigación que permitan entender los procesos colectivos asociados a la práctica artística contemporánea.

Novedades

Además, TEA inaugura este 2020 un nuevo espacio expositivo que pretende reflexionar sobre sus colecciones, tanto las propias como aquellas en depósito, entendiéndolas en muchos sentidos como discursos corales pero también como ejercicios excluyentes.

En la programación destacan una individual dedicada a la artista Céline Condorelli, así como una retrospectiva del pintor Luis Palmero, comisariada por Nilo Palenzuela. En cuanto a las colectivas, comisariadas por Catalina Lozano, Néstor Delgado y Michy Marxuach, a través de ellas se profundizará en temas como el paisaje, el turismo, la arquitectura y el arte como procesos colectivos.

Además, hasta el 15 de marzo se pueden ver Enredos e Imagen, dos de las exposiciones que forman parte de Mitos del futuro próximo, la Sección Oficial de Fotonoviembre dirigida por Laura Vallés.

Colecciones

El 26 de marzo se inaugurará la exposición Ese otro mundo. Colecciones TEA, en la que, a través del despliegue de obras significativas de las distintas colecciones del centro, se pretenden narrar las variaciones que se han ido produciendo en el acto de exponer y en la forma de concebir el espacio.

La propuesta se plantea en torno a un eje central invariable de obras que se consideran claves entre las distintas colecciones que conforman la labor museística de TEA, pero frente al cual se irán planteando fugas y disensiones sobre el discurso inicial con nuevas obras de la colección o externa que personas concretas irán incluyendo cada dos meses. Cada cambio estará ligado a seminarios y talleres que trazarán nuevas visiones sobre los proceso artísticos.

Pero además de las exposiciones, el centro oferta nuevos programas en El Videoclub, así como La Cresta (un nuevo programa de danza y performance que busca incorporar y pensar este ámbito en sus colecciones), sigue desarrollando diferentes grupos de pensamiento y debate (a través de programas como de/tra(n)s y Rituales del Caos –en los que entre, muchas otras, se contará con Sayak Valencia o Silvia Federici–, así como los programas de mediación y educación –Onda corta, Omnia: Nuevos Públicos y Ciudadanía Cultural– junto con el ya reconocido MiniTEA.

Balance

Referente de la cultura de Canarias, TEA registró la visita de 89.238 personas durante 2019. Durante este tiempo se realizaron 14 exposiciones y se llevaron a cabo 174 actividades (entre proyecciones, estrenos, conciertos, cursos, talleres, seminarios o conferencias) que lograron atraer a 18.665 personas.

Gilberto González.
Gilberto González.

En este balance cabe resaltar que 44.582 visitaron las exposiciones de TEA. Las más vistas en 2019 fueron Odio sobre lienzo de Santiago Palenzuela (4.808 visitantes); Europa. Ese exótico lugar (4.409) y Estar aquí es todo de Gonzalo González (4.145).

A estas le siguieron NO NI NÁ. Contenga multitudes, muestra con creaciones de María Cañas (4.034 visitantes); Crisis?, What Crisis? Cap. 3. Intimidades, subjetividades y otras afinidades electivas (3.510) y Cebrián Poldo Cebrián (3.479).

A ello habría que sumar las 44.656 personas que visitaron el Centro TEA ubicado en el antiguo noviciado del Monasterio de las Catalinas de La Laguna y que el año pasado albergó tres exposiciones colectivas. Asimismo, durante 2019 se proyectaron en TEA, dentro de su programación estable de cine, medio centenar de películas. Estos filmes fueron vistos por 13.751 espectadores. Además, 4.207 personas asistieron a las otras proyecciones cinematográficas y ciclos programados a lo largo de 2019. En cuanto a la Biblioteca de Arte, fue utilizada por 1.488 especialistas.

Una de las grandes apuestas del año pasado siguió siendo el Espacio MiniTEA, un lugar desde el que niños y familias pueden disfrutar del arte y de la creatividad. En 2019 recibió la visita de 16.454 personas. Pero, además de este singular espacio, el Departamento de Educación ofertó una programación educativa en la que participaron 3.306 escolares procedentes de 49 centros.

Además, en 2019 se celebró la 15 edición de la Bienal Internacional de Fotografía Fotonoviembre, que descubrió la mirada y el talento de más de 200 artistas de una veintena de países a través de 22 exposiciones que se pudieron ver en nueve municipios de la isla de Tenerife. Fotonoviembre recibió en sus distintas sedes la visita de 45.567 personas.

Internet, memoria y proyecto

Ahora, a través de internet, el usuario y los investigadores pueden conocer los fondos de TEA, en los que están integrados, junto a la Colección, los depósitos de la Colección Los Bragales, de la Colección COFF de Fotografía y el de la Asociación Canaria de Amigos del Arte Contemporáneo (ACA).

Pero su núcleo fundacional es la Colección Óscar Domínguez, así como la colección de arte canario contemporáneo, en la que también se integran diversos autores que, desde otras geografías, han participado en los procesos culturales de experimentación y vanguardia de los lenguajes artísticos de los siglos XX y XXI.

Tanto la memoria de TEA de 2019 como el proyecto artístico para 2020 se pueden descargar en www.teatenerife.es.