Ahora, de la mano de Víctor Matellano, las cámaras regresan al lugar del crimen, que no fue tal, para con la participación de buena parte de quienes protagonizaron aquel largometraje dejarnos frente a Regresa El Cepa, un oportuno y espléndido documental que vuelve a ratificar la capacidad del cine como vehículo de reflexión.

En 1979, Miró demostró su valentía defendiendo la integridad de una película que contenía duras escenas de tortura sobre los detenidos en momentos tan delicados como los albores de la Transición y, poco después, el intento de golpe de estado del 23-F.

Libertad de expresión

Como apunta el responsable de Regresa El Cepa: “Hablar hoy en día del secuestro de esa película supone reflexionar sobre la libertad de expresión entonces y ahora. No dejo de ponerme en la piel de Pilar Miró, valiente y sabedora de que podría ser protagonista de un consejo de guerra por declararse autora de una película sobre hechos históricos probados”.

Popularmente conocido como el Crimen de Cuenca, el caso Grimaldos aún colea en la memoria de muchos más de un siglo después de que en 1910 José María Cepa Grimaldos, un joven pastor de 28 años conocido en la zona como El Cepa, desapareciese en la población de Tresjuncos tras haber cobrado una estimable cantidad tras la venta de una ovejas.   

A instancias de la madre del desaparecido se acusó de los hechos a otros dos pastores, Gregorio Valero Contreras y León Sánchez Gascón, pero ante la evidente falta de pruebas la causa fue sobreseída.

Sin embargo, tres años más tarde, por razones muy turbias, otro juez reabrió el caso y volvió a acusarles. No había cadáver ni prueba alguna pero tras la detención, la Guardia Civil los torturó salvajemente hasta que ambos se acusaron mutuamente de haber asesinado a Grimaldos, por lo que fueron condenados a 12 años de cárcel.

Pero El Cepa no estaba muerto y en 1926 reapareció. En todo ese tiempo había vivido en la localidad de Mira, en donde se había casado y tenido hijos, una población apenas a 80 kilómetros de Tresjuncos. El protagonista afirmó no saber absolutamente nada de las razones por las que Gregorio y León habían sido acusados, torturados y encarcelados como víctimas de un mayúsculo error judicial.

Así las cosas, en el verano de 1979 Pilar Miró rodó El crimen de Cuenca en las mismas localizaciones en las que se habían producido los hechos. La película reproducía de forma explícita las torturas sufridas por Gregorio y León antes de confesar un crimen que jamás habían cometido. Ese realismo dio lugar a que a instancias de un jurado militar la proyección de la cinta fuera prohibida y su directora procesada, con lo que se levantó una gran polvareda reclamando libertad de expresión. Un eco que incluso trascendió nuestras fronteras.

Regreso

Cuarenta años más tarde, Guillermo Montesino, el actor que interpretó a El Cepa en la película de Miró, regresa a los lugares de rodaje, -Belmonte, Osa de la Vega, Tresjuncos y Villaescusa de Haro (Cuenca); Borox (Toledo) y Madrid- para reencontrarse con los vecinos. Su visita sirve de hilo conductor del documental que cuenta con la participación de especialistas, juristas, ex responsables institucionales, guionistas, miembros del equipo y actores de aquella película.

Entre otros aportan su testimonio los actores Héctor Alterio, Assumpta Serna, Mercedes Sampietro, José Manuel Cervino, Francisco Casares; los guionistas Lola Salvador y Juan Antonio Porto; la jefa de producción Sol Carnicero; el director de fotografía Hans Burmann; la maquilladora Paquita Núñez; el músico Antón García Abril; el director de doblaje Claudio Rodríguez; o el ayudante de dirección Miguel Ángel Díez.   

El documental también incluye entrevistas a políticos de la época como José Bono, a responsables institucionales de entonces, como Carlos Gortari o Carmelo Romero, a periodistas y especialistas sobre el proceso y la película como Fernando Lara, Miguel Losada y Diego Galán, a Joaquín Ruiz Jiménez Aguilar, abogado de Pilar Miró en el caso, a la guionista y jurista Estefanía Muñíz, a la directora Mabel Lozano, a la periodista Marta Ingelmo, a la guionista Goize Blanco y a algunos de los descendientes directos del desaparecido y de los acusados.   

Todo ese armazón, diligentemente manejado por Víctor Matellano, fragua en un magnífico documento que habla cara a cara al espectador de los abusos y de la indefensión del individuo frente a la muchas veces torva maquinaria del poder. Lo dicho: reflexivo y esclarecedor.

Regresa El Cepa

Dirección: Víctor Matellano
Guion: V. Matellano, Antonio Durán, Emeterio Díez Puertas
Conducida por Guillermo Montesinos
Narración: Ramón Langa, Javier Dotú, África Gozalbes
Música: Rosa León
España / 2018 / 81 minutos
Distribución: Begin Again Films, Artistic Films