La historia está protagonizada por Kurt (Tom Schilling), un joven estudiante de arte en la Alemania del otro lado del Telón de Acero que vive un apasionado romance con su compañera de clase Ellie (Paula Beer). El padre de ella, el profesor Seeband (Sebastian Koch), un famoso médico con turbio pasado en el imperio de las SS, no aprueba la relación de su hija y está, a cualquier precio y con los métodos que se precisen para lograrlo, decidido a destruirla. Lo que ninguno de ellos sabe es que sus vidas están conectadas por un terrible crimen cometido décadas atrás.

Con guion a cargo del propio director inspirado en la vida del pintor alemán Gerhard Richter, La sombra del pasado abarca tres periodos clave de la historia de Alemania.

Al comentar el origen de la cinta el cineasta declara: “A través del periodista Jürgen Schreiber, que escribió una biografía sobre el pintor, además de confirmar que una tía del artista había sido ejecutada por los nazis, supe que el suegro de Richter, que murió en los años 80 siendo considerado un ginecólogo de mucho prestigio, había estado implicado en el salvaje programa de “eutanasia obligada” de Hitler. Me pareció que todo esto era susceptible de ser filmado porque reflejaba el modo en que, después de 1945, en muchas familias alemanas víctimas y verdugos convivieron bajo un mismo techo. Los hechos me sirvieron como punto de partida para crear una ficción en torno a la persona de Richter”.

Polémica

Así las cosas y tras la presentación de la película, el pintor ha mostrado su disconformidad con lo narrado a través de una dura carta publicada en The New Yorker en la que concluye: “Floren Henckel ha distorsionado gravemente mi biografía”.

En cualquier caso, La sombra del pasado es una muy interesante propuesta. Una montaña rusa de emociones que abarca tres épocas de la historia alemana y que a su modo arroja luz sobre la locura y las tra­gedias del siglo XX a través del ejemplo del des­tino de tres personas. Un drama conmovedor que mezcla la trágica historia de una familia marcada por un tiempo para el olvido y un potente homenaje al poder liberador del arte que logra sobrevolar las realidades y circunstancias más sombrías.

“Creo en el poder de transformación del arte, especialmente en el caso del cine. El arte narrativo posee la capacidad de formar la identidad del espectador. En ese sentido creo en un arte libre, no maniatado por el poder”, afirma Henckel, que ha vuelto a contar con buena parte del equipo técnico que le acompañó en La vida de los otros. La espléndida fotografía que se erige en una de las señas de identidad de La sombra del pasado la firma el cinco veces nominado al Óscar Caleb Des­chanel y la música es obra de Max Richter (La llegada y Vals con Bashir).

Como queda dicho y al margen de polémicas sobre la autenticidad estricta de lo que se narra, La sombra del pasado es una película iluminadora sobre un tiempo para el olvido.

La sombra del pasado

Dirección y guion: Florian Henckel von Donnersmarck
Intérpretes: Sebastian Koch, Tom Schilling, Paula Beer, Lars Eidinger, Rainer Bock, Florian Bartholomäi, Oliver Masucci, Hanno Koffler, Ben Becker…
Director de fotografía: Caleb Deschanel
Música original: Max Richter
Alemania / 2018 / 188 minutos