Basada en la novela homónima de Robert Seethaler, editada en España por Salamandra, El vendedor de tabaco nos sitúa en 1937, en el momento en que Franz (Simon Morzé está llamado a quedarse como actor de referencia) es un joven de apenas 17 años que llega a Viena para ganarse la vida. Encuentra trabajo como aprendiz en el estanco de un conocido de su familia, un hombre entrañable que perdió una pierna en la Primera Guerra Mundial, al que su condición de judío comienza a provocarle problemas.

Franz es un chaval dispuesto que pronto entablará una curiosa relación con un compulsivo consumidor de puros que resulta ser el famoso profesor Freud. Entre ambos surge un hilo de afecto que irá fraguando en una relación más fuerte: Franz escucha, le proporciona los habanos mejores y Freud, desde su experiencia, le habla de las cosas de la vida.

Pero se viven los tiempos que se viven y ambos tendrán que enfrentarse a la realidad de la ocupación nazi. Freud, por su origen judío, está abocado al exilio si quiere salvarse y el establecimiento a soportar la hostilidad de quienes no aceptan que entre los clientes figuren personas a los que los alemanes abiertamente desprecian.

El amor

Pero también es la historia de un primer y desafortunado amor. El deseo y la confusión dominan los encuentros entre Franz y Anezka (Emma Drogunova, magnífica en su labor como artista de cabaret de la que Franz está desesperadamente enamorado), que se llevan algunos años y tienen una experiencia sexual muy diferente. Un amor que se vuelve más apasionado y al tiempo más triste en el contexto de un mundo al borde del abismo.

Y, como queda dicho, por encima de todo, El vendedor de tabaco es la historia de una amistad conmovedora entre dos personas tan diferentes como el joven inexperto que se asoma a la vida y el sabio maduro que está de vuelta de casi todo.

Con estos ingredientes, Nikolaus Leytner logra crear un clima de gran tensión sin necesidad de explícitas escenas de violencia. Aquello de la supuesta calma que precede a las grandes tempestades cobra todo su sentido.

El propio realizador lo explica: «La novela de Robert Seethaler despertó mi curiosidad desde el primer día. Leí el libro inmediatamente después de su publicación con un creciente entusiasmo. Y pensé: es un material extraordinario para una película, maravilloso. El éxito de la novela se debe a la empatía que crea hacia los personajes, siempre cerca de sus anhelos y debilidades, sus sueños y temores, así como a la hermosa serenidad con la que debe admitir el viejo Freud lo poco que sabe sobre la naturaleza del amor. Y esa tensión subyacente tan cinematográfica que alimenta cada escena». 

Protagonistas

Protagoniza El vendedor de tabaco el actor Simon Morzé (L’animale, Boys like Us), que vuelve a demostrar que desenvolverse ante la cámara es lo suyo. Pese a su juventud, su papel le provoca una reflexión de calado: «Esta película se centra en el momento justo antes de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué le sucede a un ser humano cuando un sistema así tiene el poder? Creo que ésta puede ser una película importante especialmente para los jóvenes. El primer amor, crecer y encontrar su camino en un mundo cada vez más complicado… estos son temas que siempre nos preocupan», apostilla.

Coprotagoniza la cinta el recientemente fallecido Bruno Ganz (Zúrich, 1941 – 2019), mítico actor suizo en papeles tan memorables como el perdido habitante de Lisboa de En la ciudad blanca, en su ángel Damiel de El cielo sobre Berlín; el Adolf Hitler derrotado de El Hundimiento o el anarquista Jonathan Zimmermann de El amigo americano.

Con El vendedor de Tabaco Ganz suma otro célebre personaje a su filmografía, interpretando de manera soberbia a Freud en su madurez. Completan el reparto Johannes Krisch (La cura del bienestar), Emma Drogunova (Die Familie) y Regina Fritsch. 

El vendedor de tabaco

Dirección: Nikolaus Leytner

Guion: N. Leytner y Klaus Richter sobre la novela homónima de Robert Seethaler

Intérpretes: Bruno Ganz, Simon Morzé, Johannes Krisch, Emma Drogunova, Karoline Eichhorn, Regina Fritsch

Fofografía: Hermann Dunzendorter

Alemania, Austria / 2018 / 113 minutos