La fotografía del año deja una clara favorita: Los Domingos encabeza la lista con 13 nominaciones, seguida muy de cerca por Sirât, que suma 11. A continuación se sitúan Maspalomas (9), La cena (8) y un triple empate con siete candidaturas para Sorda, El cautivo y Los Tigres. Completan el bloque destacado Romería (6) y Ciudad sin sueño (5), confirmando un año especialmente diverso en estilos, geografías y ambiciones narrativas.
En la categoría reina, competirán por el Goya a mejor película La cena, Los Domingos, Maspalomas, Sirât y Sorda, una selección que habla de un panorama en plena detonación creativa. Del costumbrismo íntimo a los relatos de frontera, del retrato social a la experimentación formal, el cine español parece decidido a abarcarlo todo sin renunciar a la personalidad.
La disputa por el Goya a mejor dirección promete igualmente un pulso electrizante. Optan al premio Alauda Ruiz de Azúa (Los Domingos), Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga (Maspalomas), Carla Simón (Romería), Oliver Laxe (Sirât) y Albert Serra (Tardes de soledad). Cinco miradas, cinco maneras de entender el ritmo cinematográfico, cinco mundos en tensión.
En el ámbito interpretativo, Ángela Cervantes (La furia), Patricia López Arnaiz (Los Domingos), Antonia Zegers (Los Tortuga), Nora Navas (Mi amiga Eva) y Susana Abaitua (Un fantasma en la batalla) aspiran al galardón a mejor actriz protagonista. Por su parte, Alberto San Juan (La cena), Miguel Garcés (Los Domingos), Jose Ramon Soroiz (Maspalomas), Mario Casas (Muy lejos) y Manolo Solo (Una quinta portuguesa) compiten por el de mejor actor protagonista.
La cantera creadora también tendrá su espacio con el Goya a mejor dirección novel, donde figuran Ion de Sosa (Balearic), Jaume Claret Muxart (Estrany riu), Gemma Blasco (La furia), Gerard Oms (Muy lejos) y Eva Libertad (Sorda), una categoría que confirma el dinamismo y la renovación generacional del cine español.
Tras el anuncio, la emoción se palpaba entre los equipos que se acercaron a la Academia. Alauda Ruiz de Azúa confesó haber vivido la noticia con una mezcla de sorpresa y gratitud: «Nunca imaginas tantas nominaciones; sabes lo que cuesta llegar, pero cuando ocurre, te desborda». Desde Estados Unidos, Oliver Laxe celebraba también el reconocimiento: «Sirât está haciendo ruido y se percibe de manera distinta en cada país. Sentir ese respeto es maravilloso».
Jose Mari Goenaga destacaba el impulso colectivo que vive el cine vasco y la importancia de una cinematografía cada vez más descentralizada: «No hacemos cine para cambiar el mundo, pero sí tenemos la posibilidad de mover conciencias». Eva Libertad, por su parte, subrayaba el valor simbólico de las siete nominaciones de Sorda: «No existen todavía referentes para la comunidad sorda. No pretendemos representar a todos, pero la película ha abierto un camino real».
Este año, la gala tendrá como maestros de ceremonias a Luis Tosar y Rigoberta Bandini. En el Auditori Forum CCIB se rendirá también homenaje a Gonzalo Suárez, que recibirá el Goya de Honor 2026 por una trayectoria marcada por la audacia y la libertad creativa.
El tradicional encuentro de nominados tendrá lugar el próximo 2 de febrero en Madrid, primer paso de un mes que promete debates, celebraciones y una mirada renovada al estado del cine español.















