Para Joan Matabosch, director artístico del Real, Hansel y Gretel es una de las obras más populares del mundo anglosajón: “Sin duda está entre las 10 obras más representadas cada temporada y, justamente, fue la primera de la que se hizo una retransmisión radiofónica. En España, sin embargo, es una obra desconocida y ahora la recuperamos después de muchos años sin ofrecerse al público. En cualquier otro país sería una obra de cita obligada”.

El supermercado de la bruja

Crítica, ironía, diversión, inocencia e ilusión están presentes en ella. Con libreto de la hermana del compositor, la obra nació de una reunión final de una serie de borradores y canciones creadas en un principio para una obra de teatro para sus sobrinos. La producción parte de otra diseñada para el Festival de Glyndebourne de 2008, pero de la que se ha hecho una revisión de algunas escenas que no terminaban de encajar. “Está muy revisada, por lo que no es ni una producción nueva ni tampoco una ya estrenada como tal”, explica el director artístico.

Pelly cambia la tradicional casa de pan de jengibre por un supermercado lleno de estanterías repletas de comida basura y envoltorios de plástico de atractivos colores. Por su parte, el hogar de los dos hermanos se convierte ahora en una enorme caja de cartón en medio de un bosque asolado por la contaminación. Así, los contrastes –pobreza y consumismo excesivo; abandono y cariño; candidez y maldad…– son una profunda llamada a la reflexión y un tirón de orejas al espectador y al ser humano en general.

Sobre el compositor, Matabosch recuerda que fue un gran viajero y que vivió en muchos países, incluida España, donde fue profesor de Armonía en el Conservatorio del Liceo de Barcelona durante algunos años: “Fue el último discípulo de Wagner. La obra tuvo una enorme acogida desde el momento en que se estrenó y Richard Strauss, una eminencia ya en la época, quiso dirigirla. Es wagneriana pero no expresamente en el contenido, ya que se basa en un cuento popular”.

Paul Daniel, que  recala por primera vez con esta ópera en el Teatro Real, explica emocionado su visión de la relación de la misma con el repertorio de Wagner: “La orquesta es más evolucionada” y, además, “Humperdinck trabajaba de forma menos autoconsciente”. Para él, la música de Hansel y Gretel es a escala más pequeña, es decir, “la orquestación tiene las medidas del Wagner joven y es más parecida a obras como El holandés herrante y no tanto a Parsifal, por ejemplo. Además tiene más sentido del humor”, apunta.

“Wagner era muy preciso y muy claro, y Humperdinck, como buen alumno, también muestra mucho detalle en sus obras, algo raro porque tenía mucha menos experiencia. Se nota que aprendió de un gran maestro”, afirma.

Los problemas de hoy

La mezzosoprano Alice Coote será la encargada de encarnar a Hansel. Tras haberse metido en su piel en incontables ocasiones confiesa que ésta será la última. “Tengo 46 años y en ella tengo que hacer el papel de un niño de 10. No os imagináis la ropa interior que me tengo que poner, lo que tengo que correr, moverme… Esta producción es completamente diferente a otras por su lenguaje visual, por cómo está gestionadao todo y por lo que se demanda y se requiere de los cantantes: que escalen, corran, suban, bajen, repten… El mensaje es muy moderno, refleja el ahora, el momento presente, y representa los problemas de los adultos y de los niños”.

“Como ha dicho Paul, la orquestación es muy especial y ayer cuando escuchaba el ensayo me di cuenta de lo bonito del sonido. Después de 15 años interpretándola me llegó profundamente, en especial sus colores. Es una historia para niños, pero Pelly ha hecho una historia también para adultos”.

La soprano Sylvia Schwartz, en cambio, se mete por primera vez en el rol de Gretel. Agradecida, confiesa que ha tenido que esperar a que madurara su voz y que ahora Gretel es un papel que se ajusta a ella perfectamente.

“La puesta en escena parece una distopía en la que los niños siguen representando la inocencia absoluta. Es una historia para niños que consigue ser también para adultos pero sin abandonar a los niños. Para nosotras, las actrices, es un momento mágico estar en el escenario y poder desconectar de este mundo de adultos y meterse en esa inocencia”, añade.

José Manuel Zapata es la perversa e hilarante bruja el cuento. “Un sueño para cualquier tenor de carácter”, afirma entre bromas sobre su parecido real con la estética del personaje. Para él, la música es maravillosa y la producción respeta la ópera original dándole una dimensión nueva. “Por otro lado”, apunta, “va a ser la producción más difícil de mi vida a nivel físico, ¡qué ajetreo!”. Los padres de los pequeños serán el barítono Bo Skovhus (Peter) y la mezzosoprano Diane Montague (Gertrud), y las hadas del cuento las sopranos Ruth Rosique (Duende del rocío) y Elena Copons (Duende del sueño).

El Coro y la Orquesta Titulares del Teatro Real y los Pequeños Cantores de la JORCAM completan el equipo artístico de esta producción, que en la función del día 27 de enero contará con la dirección musical de Diego García Rodríguez.

En paralelo

  • El jueves 15 de enero, a las 20.30 h, en la Sala Gayarre del Teatro Real tendrá lugar una nueva sesión de Enfoques, en la que participarán Paul Daniel, James Bonas, Sylvia Schwartz, Alice Coote, José Manuel Zapata, Ruth Rosique, Elena Copons y Joan Matabosch.
  • El domingo 1 de febrero, a las 12.00 h, en la Sala Principal, dentro del ciclo Los domingos de cámara, los solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real ofrecerán un programa dedicado a Richard Strauss.