En el arte flamenco de esta época hay dos figuras indiscutibles, Peter Paul Rubens y Antoon van Dyck, y a ellos se dedican las dos primeras secciones de la exposición: Rubens y los mejores grabadores de sus obras y Van Dyck, seguidor de Rubens y extraordinario retratista.

De Rubens solamente se conocen dos grabados, pero supervisó totalmente la labor de un grupo de los mejores grabadores de la época –Galle, Vorsterman, Bolswert, Pontius, etc.– para que reprodujeran sus pinturas, cuyas estampas él mismo se encargó de publicar. Posteriormente, otros grandes grabadores siguieron reproduciendo muchas de sus composiciones.

Van Dyck sí realizó algunos magníficos grabados y empezó algunos al aguafuerte que terminaron otros grabadores al buril. Fue un extraordinario retratista que en su obra Iconografía creó numerosos modelos de retratos que tuvieron una gran influencia en toda Europa.

El descendimiento, S.W. (monograma) (fl. 1ª mitad s. XVII) BNE, INVENT/2555.Otro aspecto importante del arte flamenco de la época fue la fuerza que tomaron dos géneros artísticos que habían empezado a crearse de manera independiente en el siglo XVI: el paisaje y las escenas de costumbres o escenas de género, que en el XVII se desarrollan enormemente. Por eso la tercera sección de la exposición se dedica a ambos.

Los paisajes los crean artistas de gran calidad como Paul Brill, Nicolas de Bruyn, Lucas van Uden, etc., o los reproducen grabadores como Galle, los Sadeler o Bolswert según las creaciones de Rubens, Jan Brueghel… Estos paisajes nos muestran el entorno en que se desarrollaba la vida de los flamencos en el siglo XVII.

En cuanto a las escenas de género, están representadas por artistas de la talla de Jacob Jordaens, David Teniers, Adriaen Brouwer, Frans Wyngaerde, etc., mostrando la vida cotidiana del Flandes de la época.

Extraordinario conjunto

Otra parte muy importante del grabado flamenco del siglo XVII son los libros ilustrados, de los que la BNE conserva un extraordinario conjunto. Se muestran en la sección Rubens y las artes del libro, ya que él fue el principal autor de portadas e ilustraciones para dichos libros.

Están publicados por la imprenta Plantiniana y otras de Bélgica, y varios de ellos están relacionados con la corona española, como el famosísimo Pompa introitus, que narra la entrada del Cardenal Infante, Fernando de Austria, en Amberes.

Por último, la sección Rubens, Van Dyck y el grabado europeo de su época da a conocer el contexto artístico europeo en el que se desarrollaba el grabado flamenco y las influencias de éste sobre el resto de los países y viceversa, mostrando obras de los mejores grabadores de Europa, Rembrandt, Callot, Reni… Este apartado se cierra con el grabado en España, donde trabajaron varios artistas flamencos y donde destacan las estampas de José de Ribera, uno de los grandes pintores del Barroco español.