Esta “cara B” se trata de una pieza de largometraje documental que, al igual que la instalación, reflexiona sobre lo que normalmente no podemos observar en la producción de una obra artística. En una obra, al igual que en la conciencia humana, existe un marco (un formato) que encuadra, tanto a nivel espacial como temporal. Usualmente, al producir un discurso se trata de que el espectador o el observador se olviden de todo lo que está fuera de ese marco y sean absorbidos enteramente por lo que hay en su interior.

Sin embargo, si pudiéramos observar el universo paralelo de ese discurso, nos daríamos cuenta de que todo puede adquirir otro sentido. Los relatos pretenden ser autoconcluyentes, pero en realidad son únicamente una representación.

La cara B desvela en clave documental la diégesis en off de la película Caníbal, protagonizada por Antonio de la Torre y Olimpia Melinte y estrenada en 2013. Este experimento establece un juego con los contraplanos que no vemos, en el que la realidad parece contagiarse de la ficción cuando, por ejemplo, un intérprete que no aparece en cámara se sitúa detrás de esta para que otro intérprete tenga una referencia.