Las colecciones permanentes de ambas entidades son de naturalezas muy distintas. Mientras que el Museo Thyssen tiene su origen en el coleccionismo privado, la Mauritshuis procede del patrimonio de los Estatúderes y de la Casa de Orange-Nassau. Estas diferencias también se reflejan en sus enfoques ya que se centran, en un caso, en la pintura holandesa del Siglo de Oro y, en el otro, en una panorámica amplia de la pintura occidental, diversa en escuelas y en cronologías.
Las obras que formarán parte de la exposición madrileña abarcarán un arco cronológico que se inicia hacia 1618 y se cierra en 1705, y pertenecen a artistas como Ambrosius Bosschaert I, Frans Hals, Hendrick Avercamp, Pieter Claesz, Rembrandt van Rijn, Gerard ter Borch, Jan Steen, Jacob Ruisdael, Pieter de Hooch o Nicolaes Maes, entre otros.
Las pinturas se presentarán temáticamente: la primera sala estará dedicada a los bodegones y a la pintura de género; la segunda, a los paisajes y a las composiciones con figuras, y en la tercera se exhibirá, en solitario, una de las grandes obras de paisaje de todos los tiempos: la Vista de Delft de Vermeer.
Además, se han seleccionado tres cuadros de la colección del museo que se exhibirán con otros tres procedentes de la Mauritshuis. El jardín del Edén, de Jan Brueghel el Viejo, se expondrá junto a El jardín del Paraíso de Jan Brueghel el Viejo y Rubens; El violinista alegre con vaso de vino se emparejará con El violista, ambas de Gerard van Honthorst, y La fachada occidental de la iglesia de Santa María de Utrecht, de Pieter Jansz. Saenredam, complementará la visión exterior del templo representada en la tabla del mismo artista perteneciente a la Mauritshuis.















