El director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, ha expresado la condolencia y el pesar de los académicos por el fallecimiento de su compañero de corporación. Villanueva ha destacado que Bousoño fue, “además de un gran poeta, un gran teórico literario”.

Carlos Bousoño nace en 1923 en Boal. Vive una adolescencia solitaria que tal vez propiciara una precoz vocación poética. En 1943 se traslada a Madrid, donde se licencia en Filología Románica. Entre 1947 y 1949 vive en México y Estados Unidos, donde sustituye temporalmente a Jorge Guillén en su cátedra de Literatura en el Wellesley College. A su regreso a Madrid en 1950 ejerce de profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense, actividad que alterna con la escritura poética y la reflexión teórica sobre la poesía, plasmada en siete prestigiosos ensayos. En 1980 ingresa como miembro de número en la Real Academia Española. Premio Príncipe de Asturias 1995, su obra le hizo merecedor del Premio Nacional de las Letras en tres ocasiones, y del Premio de la Crítica en 1979.

Es autor de una extensa obra poética, ensayística y teórica, que incluye títulos como Teoría de la expresión poética (1952), por la que recibió el Premio Fastenrath de la RAE; Oda en la ceniza (1968) y Las monedas contra la losa (1973), galardonadas con el Premio de la Crítica de Poesía; El irracionalismo poético (El símbolo) (1978), con la que obtuvo el Premio Nacional de Ensayo, y Metáfora del desafuero (1990), Premio Nacional de Poesía. En 1998 publicó sus poesías completas revisadas bajo el título Primavera de la muerte.

La RAE cuenta con un total de 46 sillas académicas. Actualmente, además de la «M», vacía desde hoy por la muerte de Carlos Bousoño, están vacantes las correspondientes a las letras «K», que ocupaba Ana María Matute, y la «s», cuyo último titular fue José Luis Pinillos. Las elecciones para votar las candidaturas a estas dos últimas plazas, convocadas recientemente, están previstas para el 3 de diciembre próximo.